Relectura simbólica del relato bíblico “Salomé” en la Actualidad.

Este fue un trabajo que hice en el año 2009 como uno de los proyectos finales de carrera. Lamentablemente la pintura se perdió, pero he vuelto a pintarla hace poco. Espero que disfrutéis.

 Salomé con la cabeza de San Juan

Salomé con la cabeza de San Juan



"Allí donde hay un mito y una deformación del mito, deben estudiarse ambas y debe estudiarse sobre todo la inflexión y el momento de cambio".
GiambaTTista Vico


1. Introducción.

La Historia es relativa porque depende del narrador que la cuenta, y lo que yo creo es que se expresa de forma evolutiva, cíclica y dinámica. Es decir, evoluciona verificándose un retorno de los ciclos, de las crisis y de inicios de nuevas etapas. 

Es en estos puntos de inflexión entre una etapa y otra cuando aparecen las revoluciones y las crisis, y es justo ahí cuando los creadores más representativos de cada época han acudido a los mitos para entender un poco mejor la naturaleza humana y reflejar lo que está sucediendo en el mundo.

A mí personalmente me interesa centrarme en esos momentos en los que las instituciones de poder pierden el control sobre sus súbditos (iglesia, núcleo familiar, escuelas, sistema judicial), porque es en esa incertidumbre cuando el ser humano innova y recurre a su creatividad para poder llevar su vida con dignidad y autonomía.

Si acudimos a los finales de los siglos XVII, XVIII y XIX, estaríamos hablando del Barroco, del Romanticismo y del Simbolismo respectivamente. Todos estos puntos de inflexión, a excepción del racionalismo propio de la Ilustración, coinciden con que son etapas llenas de fantasía en las que se recurre al mito para comprender mejor el comportamiento humano. Borges sostiene que en las etapas barrocas, “el arte exhibe y dilapida todos sus medios”. Y luego añade que dichas etapas se entienden como “un ejercicio de vanidad”.

Siendo así, me gustaría centrarme en un relato bíblico de Salomé, porque las protagonistas que intervienen en él representan muy bien esa personalidad tan propia de las crisis de finales de siglo.

2. El relato de Salomé.

El relato cuenta que Herodías, la madre de Salomé, impulsada por su ambición de poder, contrajo matrimonio con Herodes Antipas después de divorciarse del hermano de este. Como el divorcio iba contra lo prescrito por la ley judía, se ganó inmediatamente el del pueblo.

Las críticas de San Juan Bautista, símbolo de la esperanza sagrada y divina, fueron las que más le molestaron. Por ello mismo la nueva reina ya en el poder mandó encarcelar al predicador.

Poco tiempo después, su hija Salomé, símbolo de mujer atractiva, decadente y perversa, sedujo con la danza de los siete velos a su padrastro Herodes, que agradecido, le hizo el juramento de ofrecerle cualquier deseo que ella pidiera. 

Salomé no atiende a su voluntad, sino a los deseos del poder de su madre, que quiere la decapitación de San Juan Bautista. A pesar del amor que Salomé profesaba hacia San Juan, los guardianes obedecen y la cabeza de Juan Bautista encuentra su paradero sobre una fría bandeja de plata. Ante el miedo de escuchar la verdad del pueblo, los mandatarios obedecen al rey y decapitan al predicador, es decir, al portavoz de la palabra sagrada. A la verdad.

La escena representa la muerte de lo sacro, de lo divino, pero el llanto de Salomé también la escena del arrepentimiento y de la injusticia. El sacrificio de lo sagrado.  .

Este relato, por tanto, resume muy bien las características esenciales de las épocas a las que hacemos mención: 

  1. La pérdida de las estructuras sociales y educativas”, que se refleja cuando Salomé que establece conversación con la cabeza de San Juan, en un plano de tú a tú.

  2. La crisis del sistema judicial”, en el que Herodías, que al verse ciega de poder, ordena lo que se le antoje sin pensar en las consecuencias.  

  3. La pérdida de poder eclesiástico”, se personifica en la muerte de San Juan. Ya que nadie escuchará su palabra sagrada. 

Poco después aparece Jesucristo y es entonces cuando el pueblo se vuelca en sus enseñanzas. Pero esa es otra historia de la que hablaremos en otro momento.

3. Algunos autores partidarios de retomar el mito.

3.1 En el Barroco

 Judith y Holofernes (1599) Caravaggio

Judith y Holofernes (1599) Caravaggio

 David vencedor de Goliath (1599)

David vencedor de Goliath (1599)

 Salomé con la cabeza de San Juan (1607)

Salomé con la cabeza de San Juan (1607)

Caravaggio, al inicio, interpretó el mito de “Judith y Holofernes” procurando un acercamiento que reflejara bien esa decadencia a la que nos estamos refiriendo. La iconografía y la simbología del relato se aproximan bastante a las de Salomé. El poderoso Holofernes, que estaba preparado para destruir la ciudad de Betulia, entra en su tienda con Judith y cae medio inconsciente por haber bebido en exceso, tal y como hizo Herodes antes de jurar a Salomé cualquier deseo. En ese momento, Judith aprovecha para decapitarlo y se lleva su cabeza en un saco. Son menos personajes los que intervienen, pero la historia viene a contarnos lo mismo: el fin de una institución poderosa a manos de una voluntad perversa.

En el mismo año realiza también una pintura con una temática similar, que es “La decapitación de Goliat”, cuya historia por todos conocida viene a simbolizar de nuevo esa crisis de las estructuras sociales de gobierno más poderosas. Lo hizo casi un siglo después de que Miguel Ángel esculpiera en mármol la misma escena y vuelve a hablarnos de la fragilidad de las instituciones más poderosas.

No es hasta el año 1600 cuando Caravaggio representa a San Juan Bautista con una oveja sobre sus piernas. Es la primera toma de contacto con uno de los personajes del relato. Más adelante, en el 1602 lo representa con una cabra, en 1603 pinta a la sagrada familia abrazando a San Juan, también en 1604 hace dos cuadros en los que aparece San Juan con una manta sobre las piernas, y continuará hasta su muerte retomando al personaje como motivo principal de sus obras.

Después de varios intentos, no es hasta el año 1607 cuando representa por primera vez una escena del relato bíblico de Salomé, repitiendo el motivo en el 1608 y 1609: “La decapitación de San Juan Bautista”.

Más adelante se desvincula del relato y retoma la representación aislada de San Juan en el 1608, y tres veces más en el 1610.

Es más que evidente la importancia que el pintor confiere al mito, especialmente a la figura profética que encuentra una pronta muerte.

Considerando a Caravaggio el precursor del tenebrismo y uno de los autores más importantes del Barroco, cabe destacar que su obsesión responde a una necesidad cultural de la que parece no poder escapar.

3.2 En el Romanticismo

Los románticos abandonan los logros de la razón y la ilustración, y recurren a una “nueva mitología”. Adorno y Horkheimer, en su “Dialéctica de la Ilustración” (1944), sostienen que:

Desde siempre la Ilustración en su sentido global de pensamiento progresista ha tenido el objetivo de liberar al hombre de sus miedos y declararlo dueño y señor. […] El programa de la Ilustración era el desencanto del mundo. Quiso deshacer los mitos y derrotar la imaginación a través del conocimiento.

Es por eso que en esta etapa no vamos a encontrar tantas referencias concretas al mito de Salomé. En cambio, sí que encontraremos una defensa a ultranza del papel que juegan los mitos, Nietzsche crea al personaje Zaratustra inspirado en la figura de Jesucristo proclamando la muerte de Dios, resaltando la supremacía del vitalismo humanista y recuperando a Baco y a Apolo para explicar la dualidad de la naturaleza humana. Existe aquí una necesidad de ver a los protagonistas de los mitos con una mirada nueva y los dioses de la Antigua Grecia renacen, se reincorporan, y sostienen el ideario de las nuevas teorías filosóficas más relevantes de la época.

3.4 En el Simbolismo

 L’Apparition (1876) Gustav Moureau

L’Apparition (1876) Gustav Moureau

 Salomé (1891), Beardsley

Salomé (1891), Beardsley

 Salomé (1918), Federico Beltrán Masses.

Salomé (1918), Federico Beltrán Masses.

Habiendo digerido ya las propuestas de la mitología alemana, se vuelve de nuevo a los relatos bíblicos clásicos, y la figura de Salomé renace con más fuerza que nunca en varias disciplinas del Arte, como la literatura, la música, la ilustración y nuevamente en la pintura.

Mallarmé, a finales del siglo XIX, publicó en una segunda entrega del Parnasse (1869) su poema Herodías, además de otras obras de referencias mitológicas como “La siesta de un fauno” (1876) que retoman de nuevo el carácter simbólico y mitológico. 

El pintor Gustav Moureau, que retoma gran parte de la mitología clásica para incorporarla al lenguaje simbolista, pinta L’Apparition en el año 1876.

Flaubert, publica su novela titulada Herodías dándonos una visión bíblica del mundo antiguo.

Cuando Oscar Wilde escribe Salomé (1891), ya había leído la Herodíades de Flaubert y visto la Salomé de Moreau. En cambio, parece ser la poesía de Heinrich Heine y la de Jules Laforgue las que más le afectan para crear la obra, y Aubrey Beardsley fue quien se encargó de ilustrar la obra de Oscar Wilde. Además de las ilustraciones, también le dio tiempo a escribir en su corta vida una novela titulada: La Historia de Venus y Tannhaüser, que Wagner tomaría como referencia para su ópera homónima, demostrando que la temática de la mitología estaba bien presente.

Poco después, el 9 de diciembre de 1905, Richard Strauss, hizo su aparición al público la obra titulada “Salomé”. De ella es interesante tomar una de las frases más aclamadas y significativas de la obra y  que diverge con la original del evangelio haciéndola realmente contemporánea. Salomé, después de haber ordenado la decapitación de su amado, se dirige a san Juan encerrado todavía en su mazmorra, y el santo, mirando al cielo (símbolo de la luz divina) hace caso omiso a sus gritos y le dice: "Ah, no quisiste besarme, ahora yo te besaré". 

Metafóricamente, esto significa que a pesar de que todos los valores se han perdido (decapitados con la voluntad del poder), los ciudadanos, en el fondo de nuestro corazón, vivimos arrepentidos y seguimos amándolos. 

Y aunque llegó un poquito más tarde, Federico Beltrán Masses pintó a Salomé en el año 1918. Franciso José Ribas, describía la pintura así:

“Un desgarrador dramatismo y dureza protagoniza esta obra: la bíblica Salomé, de una palidez extrema, con un aullido mudo escenifica el dolor y la desesperación ante la presencia de un esclavo que, en posición sumisa, le ofrece la cabeza de su querido Juan el Bautista. Una mujer rota ante la muerte de su amante; una cabeza en una bandeja… y lo que llamó la atención de la sociedad londinense del año 1929 fue que prácticamente el centro geométrico del cuadro lo preside un pubis femenino, sin vello, casi asexuado, infantil comparado con El origen del mundo, de Gustave Courbet”.

3.3 Ejemplos en contra de retomar el mito.

A pesar de todos estos ejemplos, Maupassant sostiene que: 

“El hombre de finales del siglo XIX ya no puede creer en las leyendas antiguas y su percepción de lo sobrenatural ha cambiado para siempre, achacando este cambio a los progresos técnicos que han influido fuertemente en el ser humano y en su visión del mundo. El lector ya no es tan crédulo y las supersticiones y leyendas ya no le asustan. Por ello, el autor debe mostrar más sutileza para provocar el escalofrío de inquietud y duda propio del género.” 

Es obvio que siempre habrá opiniones para todo, y las opiniones de Maupassant en aquel momento son las mismas que recibo hoy por parte de los que están en el poder, es decir, los profesores. 

4.0 Conclusión

Estas opiniones, si bien son atendidas y escuchadas, no tienen por qué ser necesariamente compartidas. Los mitos que represento en mi trabajo, no solo se presentan para “asustar”, o “provocar el escalofrío de inquietud”. Hay una lectura más profunda de la imagen que permite reconciliar estilos y comprender nuestra época a partir de las otras.

Hay muchos ejemplos de autores que representan escenografías mitológicas. De hecho, en la exposición de ARCO del año 2009, tenemos ejemplos como Yagües, Antonio Gadea, Manolo Páez, Salvador Conesa, el círculo pompeyano (en el que también se incluye al pintor Jesús Herrera)... Y también fuera de las galerías hay pintores que apuestan por esta temática. 

De todas maneras, dado el escaso de población, los referentes contemporáneos podrían ser no más que una evidencia de que en este período puede encontrarse cualquier cosa que busquemos.

Es evidente que las instituciones que dirigen a la sociedad están perdiendo fuerza y que llega otra época más luminosa y centrada en valores nuevos que tendremos que aprender a manejar y a reinterpretar. Pero en clase parece que resulta incómodo aceptarlo.

Por todo esto, creo que independientemente de lo que yo esté realizando como alumno, lo único que puede validar mi trabajo es la confianza en mi criterio, la paciencia, la humildad, la constancia, la pasión en la actividad y mi empeño. 

No obstante, no es eso lo que se valora en una universidad como esta. Comprendo que durante un curso académico la calificación atienda a otras condiciones medibles. 

En este caso concreto, se me pedía también que redujera mis expectativas y concretara un tema exclusivo para desarrollarlo a lo largo de este curso. Al inicio no supe hacerlo y eso trajo consigo una reducción en la actividad y una escasez en la producción. Pero no fue por falta de interés, sino de preparación. Opté finalmente concretar mi proyecto en este trabajo que presento, porque prefiero ser honesto y no perder la confianza en mi criterio que obedecer a lo que se me pide que haga. 

Después de realizar este trabajo de investigación, veo que mi paciencia continúa intacta y mis ganas de trabajar siguen en la misma línea. Espero que esta reflexión ayude también a que pueda pintar con la misma energía que encontraba antaño y que las instituciones, por fin, me den finalmente el beneplácito para continuar con la trayectoria que quiero seguir.

Muchas gracias.


Suspendí, por cierto.

La coMMedia será mítica, o no será.

Mientras veía el monólogo de Ignatius titulado Papanatos Cum Laude, me vinieron muchas ideas a la cabeza.

Lo primero que me llamó la atención fue ese fondo idílico, como una especie de bahía que evocaba todo lo contrario al escenario en el que se desarrollaba la acción. Un sótano oscuro en Malasaña, con gente sudada, viendo a un tipo enorme medio desnudo hablando en bucle, con risas diabólicas entrecortadas y generando incómodos silencios.

 Decorado descolorido con un trozo arrancado.

Decorado descolorido con un trozo arrancado.

Era un ambiente de lo más decadente, pero había algo mágico ahí, y por eso me atrajo.

La magia estaba en lo insólito de la situación y en el tenebrismo de la atmósfera, de hecho, la disposición de la luz me recordaba a la pintura de Caravaggio, “La incredulidad de Santo Tomás” (1601-1602).

La obra nos muestra el momento en el que Cristo Resucitado se ha aparecido a sus discípulos, pero Tomás aún no cree en su identidad, por lo que Cristo mete uno de sus dedos en la llaga del costado para reconocerlo como tal. Es una escena deliberadamente prosaica que encarna una de las características más esenciales del barroco: aunar lo profano, lo divino y lo mitológico; provocando la atención y el rechazo a partes iguales.

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Todos sabemos que generar reacciones auténticas en el público cada vez es menos frecuente, estamos saturados de información muy valiosa y adormecidos por la subordinación frente a mandatarios que no saben gobernar. Quien aplaude en los shows, atienda a los carteles; quien ríe las gracias, obedece al moderador del plató; quien para un coche, lo hace condicionado por la señal de STOP.

Para que la civilización reaccione de manera auténtica, debe actuar conforme a un impulso que venga de dentro y no de fuera, y para sentirlo, deberíamos dejar de prestar atención a esa saturación de códigos y debemos escuchar ciertos gritos sordos que nos provoquen inquietud y generen incertidumbre.

Él está aquí para eso.

La grandeza de Ignatius consiste básicamente en recuperar esa capacidad de asombro y sorpresa. Ya sea chupando el pezón de un espectador, ya sea gritando como un loco al micrófono, o bien susurrando como un descerebrado con ganas de matar, Ignatius ha conseguido que reaccionemos.

Y para representar la barbarie frente a la civilización, una de las temáticas más recurrentes es la de la centauromaquia.

Ignatius es un centauro.

La imagen de un centauro con su rostro me llegó tras una meditación. No entendí bien lo que significaba, pero normalmente me fío de mi intuición y lo que hice fue sentarme a hacer un boceto.

El primer esbozo fue este:

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Cuando mi amigo Víctor me mencionó en twitter hablando sobre la idea de hacer caso a los sueños, yo le informé de mi nueva idea. Mencioné a Ignatius y él me contestó muy majete lo que viene a continuación.

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La Ilíada cuenta que los centauros llegaron a la celebración de boda de Hipodamía y Pirítoo. Eran unos salvajes habitantes de las montañas de Tesalia, y al emborracharse, trataron de abusar de las mujeres y de los efebos lapitas que allí había, pero gracias a Teseo, que era rey de Atenas amigo de Pirítoo, se desencadenó una batalla en la que estos últimos salieron victoriosos.

 El rapto de Hipodamía (1636-1637), Rubens.

El rapto de Hipodamía (1636-1637), Rubens.

Una de las cosas que más gracia me hizo al pintar, fue el enorme ombligo. No sabía que los centauros tenían el ombligo ahí… Siempre pensé que irían en el vientre del caballo. Y reflexionando sobre el origen de ese cordón umbilical, me imaginé a la yegua pariendo un bebé que inmediatamente se pondría a caminar torpemente sobre sus cuatro patas. Si asistiéramos al parto de un centauro, veríamos por primera vez a un niño recién nacido que, sin saber caminar, tiene un cuerpo que camina. Os podéis imaginar.

Hay un montón de representaciones del aquella fiesta, pero he preferido desvincularme del caos que generalmente transmiten, y he optado por hacer una pintura en la que un centauro aparece solo, protagonista de un escenario quimérico y gritando con la boca bien abierta, pero en silencio.

Es la última manera que nos queda para introducir un poco de anarquía en esta civilización en la que nos ha tocado vivir. Os dejo un vídeo del proceso:




Introducción a la 3ª Evaluación

Aunque cueste, debemos reconocer que en la vida existe una gran cantidad de cosas que no se pueden medir, aspectos que no se pueden evaluar con tanta precisión como todo lo visible: la creatividad, la imaginación, la sensibilidad, el amor, la ira, la ambición, los celos... En definitiva, cualquier entusiasmo o impulso no se presta con facilidad a ser medido. ¿Cómo poner una medida a lo que no puede entenderse a través de la razón? ¿Es ese el motivo por el que debemos eliminarlo del sistema? En realidad, el Arte no tendría ningún sentido si no hablara de nuestras emociones y misterios más profundos.

El hecho de que no sea fácil calificar estos matices esenciales, no es excusa para dejarlos al margen del sistema educativo, más bien al contrario, creo que los debemos incorporar como una motivación que impulse a crear con más entusiasmo.

Si al obedecer a la burocracia aceptamos que estamos evitando todo lo que no se puede medir, tendremos que aceptar también que esa obediencia supone dejar al margen del sistema las cuestiones humanas más profundas.

Por eso creo que hay que trabajar con una propuesta educativa más centrada en lo esencial, que señale la importancia de lo inconmensurable, y creo que una vez señalado, debemos educar en base a ello. 

Comunicarnos en términos de intuición, misterio, sueño, imaginación, ilusión, vitalidad, deseo, sensación o creatividad debería ser lo habitual en la enseñanza del Artes; porque esos impulsos son el verdadero motor que mueve a la sociedad, y aunque la mueva desde un lugar ignorado y recóndito, pasando desapercibido frente a la crueldad y la violencia más llamativas, es mi tarea incidir en los aspectos más positivos de la educación. Valores que ayudan a evolucionar, a dirigir en una dirección concreta, donde el modo de percibir el mundo y el uso adecuado del lenguaje sean nuestra guía.

Para evolucionar como sociedad, lo prescindible es lo que va más allá de las calificaciones (podría sugerir ahora el término de metacalificación). Por este motivo planteo en el bloque de esta tercera evaluación integrar en el aula estos aspectos más profundos y dinámicos.

Así conseguiremos estrechar y mejorar las relaciones personales que nos sensibilizan frente a las injusticias sociales y comprenderemos el mundo de una forma más completa.

Ahora, si nos posicionamos frente a los referentes que la crítica venera como auténticas fuentes de inspiración, tendríamos que ponernos delante de Lorca, fusilado; de Vincent van Gogh, que se suicidó; de John Lennon, asesinado; o de Marvyn Gaye, muerto a manos de su padre; de Arquímedes, asesinado a manos de un soldado romano; o del cantante Tupac, tiroteado en su automóvil…

Estas muertes, reflejo de personalidades que seguían a ciegas las motivaciones más internas, y son anecdóticas frente a la cantidad de inspiración que han sido capaces de insuflar al mundo. Son esas vidas las que nos deben servir de referente, no por sus muertes prematuras y accidentales, sino por sus gloriosas vidas a pesar de la opresión ejercida por una sociedad a la que incomodaban.

En este bloque de Producción Conceptual, trataremos diez puntos que nos harán profundizar más detenidamente en los conceptos a los que sugiero acercarnos, y realizaremos un ejercicio por cada tema que veamos:

·      La simbología

·      La imaginación

·      La expresión y la destrucción

·      Los sueños

·      El entorno de origen

·      La superpoblación

·      La financiación

·      El virtuosismo

·      El pasado y la tradición

·      El carácter

Sin más preámbulo, comencemos.

Savia

"Savia, narra la apasionante aventura de Alberto, un biólogo que se topa con un hallazgo revelador durante su investigación doctoral. Gracias a él, accederá a su oscuro mundo y las imágenes surrealistas que encontrará en el camino le guiarán para acceder a su luz interior, a su verdadera esencia." Así reza la sinopsis de la novela que firmo con el pseudónimo de Luito da Fez. Podéis comprarla pinchando aquí. 

Savia, como he dicho, es una novela y está siendo una novela gráfica. Más de doscientas páginas escritas con esmero y dedicación, revisadas y releídas, corregidas durante años. No soy partidario de hacer spoilers, por eso me costó mucho trabajo redactar la sinopsis. La clave era no dar demasiadas pistas sobre lo que sucedía. Espero haberlo conseguido.   

LA HISTORIA DE SU PUBLICACIÓN

Hace ocho años aproximadamente, tras terminar de escribirla y corregirla, decidí enviarla a una editorial física para que la publicara. En cuanto leyeron la historia al completo me dijeron que estaría bien que cambiara el final. Si lo hacía, entonces publicarían la novela.

Yo al principio me resistí al cambio, pero finalmente conseguí meter un final alternativo que no me disgustaba demasiado. Probablemente pasó demasiado tiempo entre el día en que tomé la decisión y el día en que actué consecuentemente, así que volví a enviar el texto con un final más asequible y antes de leerlo me dijeron que la editorial había quebrado. Lo intenté con otras editoriales, pero las dificultades para publicar un libro en aquel entonces eran inmensas, cuando me dijeron: "Luismi, la gente en España no lee. A menos que seas famoso, no te van a leer", dejé de insistir.

Gracias a que los tiempos cambiaron muy rápidamente, encontré una posibilidad de publicar el libro sin necesidad de pasar ningún filtro. Hay una plataforma que se llama kdp y lo que hace básicamente es publicar lo que le gusta al autor. El autor se convierte en editor, y la plataforma en una herramienta que permite la compraventa. No es el editor ni el productor el que decide si la historia merece la pena, sino el público. Podéis ver las críticas aquí

No obstante, esta novela no es como las demás, suena a tópico, pero me gusta ver que no es algo que se gesta en un despacho y nace en una imprenta. Al contrario, quiero verla como un ser vivo que empieza a vivir desde el día en el que se me ocurre la idea, y que además va adquiriendo nuevas formas a medida que va pasando el tiempo. Ideación, realización, postproducción, transformación, muerte, si acaso... 

EL FUTURO DE SAVIA

Considero que en el lenguaje del cómic todavía están por explorar muchos de sus recursos estilísticos, hay mucho por hacer y decir, y por eso me he empeñado en esta idea de convertirla en imágenes secuenciales. 

Aunque es una historia con tintes románticos, tanto el libro de texto como el cómic están cargados de referencias explícitas a la cultura Pop.

Esta tendencia cada vez me atrae más porque, si bien era vista por los críticos más exigente de otras décadas con una actitud de arrogancia y desprecio, creo que en estos días está teniendo una acogida más cálida por parte del público y la crítica. Es cierto que en algunos círculos intelectuales todavía sigue siendo un tema tabú hablar de Pop, pero basta con ver los últimos reconocimientos más notables en el mundo de las artes para verlo con más claridad. El Nobel a Dylan es un uno de ellos. El Pop ya no es un recurso estilístico, es una realidad; y el cómic un formato accesible a las generaciones nuevas. Si a un joven le das a elegir entre una novela escrita y una novela gráfica, lo más seguro es que elija la segunda opción.

Los dibujos de las viñetas ayudan a que tengamos presente en todo momento que la historia de Saviahabla sobre la fuerza de las imágenes. Imágenes poderosas que una vez han conseguido anclarse en nuestra memoria tienen en peligro de provocar tristezas de otro tiempo, alegrías que ya no nos pertenecen, y además ayudan a conformar gran parte de nuestra identidad. La identidad superficial, la que se ve, pero también la oculta, la que solo vemos nosotros.  

Y es que la novela ya no es novel, ni el cómic algo cómico. Caben en ellas la muerte, el desamor, la soledad, la añoranza, dios, la locura; caben drogas y sexo, sangre. Pero también mariposas y cucarachas con flores, pájaros y gatos, humo de colores y miradas brillantes, con vida. La clave para conseguir que tanto trabajo merezca la pena está en aprender a contar la historia, no en la historia en sí.

Podría seguir hablando sobre todo aquello en lo que se convertirá esta creación, pero no me gusta hacer planes a largo plazo, solo vislumbrarlos. 

Sea como fuere, lo que presento aquí en la web, de momento, es la novela al completo y el primer capítulo de la novela gráfica. El objetivo es que veas los avances del proyecto, y si algún día estás interesado en tener el trabajo definitivo, pondré un link para que puedas comprarlo a través de la red.

Muchas gracias por tu interés y espero seguir en contacto contigo.

(Y si todavía no te has dado cuenta de que he dejado unos links subliminales en el texto, puedes pinchar aquíy ver a qué sitio te llevan todos.)

Guía para elaborar tu propio proyecto de Arte

He puesto a la venta en amazon (click AQUÍ) uno de los trabajos más elaborados que he hecho hasta la fecha. De momento solo está en formato electrónico, pero en breve estará disponible también en formato físico, ya os avisaré cuando salga.

Se trata de una guía para elaborar un proyecto de Arte, algo que a mí me habría encantado tener en mi adolescencia. Al no encontrarla, la he creado, y lo que es mejor, me ha sido útil para impartir las clases de Arte que he dado este año a los alumnos de 2º de bachillerato. 

Os pongo el resumen aquí, y si tenéis ganas de crear algo y todavía no sabes por dónde empezar, ya sabéis. Espero que te guste: 

Esta guía está ideada para que puedas realizar tu propio proyecto artístico y personal. En ella nos centraremos en todos los aspectos del proceso creativo: desde la ideación, pasando por la producción (formal y conceptual), hasta llegar al punto de transmitir al mundo el mensaje de tu trabajo. 
Al final de cada uno de estos bloques, evaluaremos el proceso que hemos seguido, y lo haremos a través de una rúbrica diseñada específicamente en cada apartado. 
En las sesiones del primer bloque, definiremos nuestros gustos, estableceremos un plan de acción y analizaremos aspectos de nuestra personalidad para comprender cómo nos comportamos al enfrentarnos al reto de la creatividad, discutiremos sobre los diferentes métodos creativos para ver cuál es el que mejor se adapta a nuestras necesidades individuales, y una vez comprendidos, elegiremos los materiales pensando cuál podría ser la mejor manera de plantearlo. Después, nos pondremos manos a la obra aplicando el método propuesto.
El segundo bloque será más práctico y en él trabajaremos con mayor libertad. Nuestras sesiones irán acompañadas del trabajo seleccionado de otros artistas que nos servirán de referencia en nuestro recorrido. Distinguiremos entre forma, materia y contenido, para profundizar en aspectos como el claroscuro, la composición, el color, la perspectiva, la profundidad, la luz, la textura… Valoraremos las capacidades expresivas de los materiales que utilicemos y también haremos hincapié en lo esencial, que es aprender a contar una historia. 
Una vez lleguemos al tercer bloque, ya deberíamos haber interiorizado cómo se genera una imagen, por un lado, y cómo afecta a nuestra percepción, por otro. Será entonces el momento para reflexionar sobre la naturaleza de las historias humanistas, ya que son ellas las que se preocupan por los temas que nos afectan como individuos libres y que generalmente giran alrededor de una temática muy clara como puede ser el amor, la soledad, la muerte, la guerra, etc. En definitiva, en este tercer bloque comprobaremos que seremos capaces de resolver los problemas conceptuales básicos planteados por todos los artistas predecesores.
Y ya, por último, en la fase de postproducción, prepararemos nuestros trabajos para enseñarlos al público. Expondremos las ideas básicas de nuestro mensaje y defenderemos nuestra postura mostrando los trabajos que hemos ido haciendo. Cuando adoptemos el rol de ponente, tendremos en cuenta las características de la audiencia para articular el mensaje de modo más efectivo, y cuando nos encontremos entre la audiencia, aprenderemos a emitir un feedback sincero que sirva para mejorar la trayectoria de nuestros compañeros, evaluando tanto la estructura del discurso como la capacidad de oratoria que demuestren. Calcularemos los posibles beneficios que reportará nuestra obra a diferentes niveles (tanto espirituales como financieros), y al final haremos un balance general del curso que afianzará las bases de lo que hemos aprendido.
Planteo este ejercicio pues, como una guía para desarrollar un proyecto artístico de arte, teniendo en cuenta lo que somos: diversos individuos íntegros y creativos con inquietudes que necesitamos satisfacer.

Tarot, dioses egipcios y griegos

Vale, igual se me ha ido un poco de las manos, pero acabo de relacionar a los dioses egipcios con su equivalente griego. Y no solo eso, sino que los arcanos mayores del Tarot de Marsella también tienen su origen en la concepción holística de las deidades primigenias. Y esto es todo, amigos.   

La nueva eduación

1.    Situación demográfica. 

La tendencia general demográfica nos prepara un panorama social poco esperanzador para desarrollar una educación que cumpla con las garantías máximas de calidad. Una sociedad en la que nacen cada vez menos niños, en la que aumenta paulatinamente la edad de mortalidad y desaparecen poco a poco diversos puestos de trabajo debido al desarrollo de nuevas tecnologías, supone un reto; el reto de enfrentarse a una educación con una plantilla de profesores cada vez más reducida, más inestable, y que se dirigirá cada vez a un menor número de alumnos. Se generará una mayor competencia entre los colegios y las instituciones tendrán que optar por una mayor diferenciación, que será necesaria para prosperar en dicho oficio.  

Una manera de solucionar esta situación sería formar cada vez más a los profesores, no solo en conocimientos, sino también en habilidades necesarias para el progreso; y otra manera, la de reeducar a la sociedad sobre la necesidad de la educación para el progreso.

2.    Situación del profesor

Es cierto que tendremos cada vez profesores más formados, pero a medida que aumenta esa formación, el reconocimiento social va disminuyendo, ya que las habilidades del profesor están muy alejadas de las que ejercía el maestro de antaño. Es decir, ni los datos recopilados en nuestra memoria, ni la erudición que profesemos en nuestra materia nos servirán para garantizar la educación que el futuro requiere. Esta falta de reconocimiento social queda reflejada tanto en los salarios reducidos que recibimos, como en nuestro rol de autoridad cada vez más cuestionado.

Esta situación genera una inestabilidad permanente que podría solventarse de varias formas: Concretando las nuevas habilidades con las que debe actuar un docente, y aumentado los salarios con los que contamos actualmente.

3.    Tecnología: Implantación y desarrollo

El desarrollo de nuevas tecnologías supondrá un avance en la educación, pero no debemos olvidar la obsolescencia adherida a ellas y el gasto que suponen las actualizaciones de hardware y las renovaciones de material puntero. La velocidad con la que avanzan hay que tenerla en cuenta, ya que si la escuela no está al tanto del avance de los recursos tecnológicos, sus ingresos podrían generar más costes que beneficios. Y dicho sea de paso, no todas las escuelas podrían invertir en tecnologías destacadas, quedándose atrás las de la escuela pública y aumentando así las desigualdades entre las escuelas que sí pueden permitirse este privilegio. 

Podríamos optar por el formato renting para no caer en errores financieros relacionados con esta nueva situación. 


4.    Metodologías y modelos

En el futuro, se implantarán modelos de enseñanza cada vez más internacionalizados. No sabemos lo que pasará con la EVAU y con PISA, pero todo indica a que desaparecerán del panorama educativo. Tiene sentido, ya que la educación va a tener que cambiar sus objetivos. Ya no serán los de memorizar y almacenar información, sino la de entrenar a ciudadanos para incluirlos de manera eficiente en el mercado laboral. Creemos que los nuevos modelos de enseñanza, implantarán metodologías que persigan el objetivo de crear individuos autodidactas. 

5.    Marco Normativo y Legislación

En cuanto al panorama legal, consideramos que el Estado tendrá que adaptarse a un nuevo modelo de enseñanza que seguramente acabará siendo transversal. Más que por asignaturas, se trabajarán destrezas y habilidades, por bloques bien diferenciados, que procurarán sacar el máximo potencial de las diferentes inteligencias múltiples. La Ley de prohibición de dispositivos móviles en las aulas pronto se abolirá. Concretamente, cuando consideren la importancia profunda que tiene educar en el uso adecuado de estas tecnologías. 

En definitiva, el marco legal que rige la enseñanza, en un futuro no muy lejano tendrá que adaptarse a esta nueva situación, generándose cambios muy drásticos frente a lo que conocemos hoy por educar. 

6.    Cultura social y valor emergente

Ya hemos mencionado el comportamiento irrespetuoso y cada vez más habitual que la sociedad muestra frente a la figura del profesor (que en teoría debería considerarse una autoridad). Esta tendencia exponencial da pie a un panorama desolador donde la educación no puede ofrecer las garantías de máxima calidad. No obstante, hay que reconsiderar que si el valor emergente es la tecnología, entonces habrá que formar ciudadanos a partir de las ventajas que obtenemos con el buen uso de esas tecnologías. Implantarlas a ciegas sería una tarea inútil. 

Retratos

Hay en mí un impulso creativo que persigue retener la mirada de mis semejantes. Un deseo de capturarla y expresarla vívidamente para comprender qué hay ahí, en esa vida. Y la persona retratada, generalmente con pudor y avergonzada de mostrarse, se presta a posar porque quiere verse a través de otros, y también porque hay en nosotros un deseo de permanecer, aunque sea sobre una superficie en blanco, y de no borrarnos.

Mi afición por el retrato es la consecuencia de haberme sentido en otra dimensión cuando me quedaba paralizado contemplando un autorretrato de Van Gogh o me perdía prestando atención a la mirada misteriosa de las retratadas por da Vinci. Si consiguiera, aunque solo fuera una vez, captar esa fuerza contenida en una pupila, entonces ya podría abandonar gustosamente mi faceta de retratista. De momento solo estoy experimentando. 

¿Para qué sirve dibujar?

El otro día me preguntaron para qué servía dibujar, y no supe qué responder.

Quizá la soledad del artista visual venga de esa falta de comprensión a la hora de tener que expresarnos con el lenguaje hablado. Ahora puedo decir que nuestros dibujos son una ventana a nuestro mundo interior. Nos dicen sin palabras lo que sentimos, nos desvelan cómo nos relacionamos con el mundo y nos ubican en el lugar exacto en el que nos encontramos. Por eso creo que para dibujar no hace falta ni siquiera un lápiz y un papel. En cierto modo, este texto también es un dibujo.

Lo único necesario para dibujar es un lugar donde sentarse y observar, percibir y sentir el entorno. Me he dado cuenta  de que la misión del dibujo no es el dibujo en sí, sino el mensaje que trae consigo. Nos pide que descubramos que cada elemento del mundo nos da una clave para conocernos mejor. Cuando miras, existes con lo que miras. Y si te das cuenta de eso, entonces puedes conseguir que incluso una foto aburrida se convierta en algo especial.

Así que prueba a dibujar usando solo tu espíritu, sin manos, sin soporte, y verás cómo poco a poco comprenderás que hay un sitio reservado para ti en el que serás íntegramente tú. Dibujar es básicamente eso: "mostrarse y dejarse ver". Lo dice el diccionario.

Muéstrate y déjate ver. Descubrirás con asombro todos los elementos que emiten vibraciones a tu alrededor y sabrás reconocerlas. Eso es para mí dibujar.

Pero para qué sirve.

Bien. Puede servir para decorar mi casa, para decirle a mis padres que les quiero sin usar palabras, para escenificar un mundo de fantasía, para vender productos e ideas, para educar a personas, para ponerme los pelos de punta o para algo más importante: Comer... Pero que a mí me haya servido para eso, no significa que el dibujo sirva para eso.

Creo que cuando uno descubre el valor de su expresión y reconoce su capacidad para conectar directamente con los corazones y las mentes del ser humano, seguir buscando una respuesta a esta pregunta es irrelevante.  

A ellos.

A los que dicen que viajo como vía de escape. 

Viajo para adentrarme en el mundo en el que vivo y conocer su diversidad. Su gente, sus paisajes, los idiomas y las lenguas, para compartir las emociones universales. Viajo para que mi capacidad de sorprenderme no mengüe. Para ampliar mis puntos de vista, para ver las cosas desde otra perspectiva. Viajo, no para huir ni para escapar, sino para hundirme dentro de mí y ver dónde está el fondo. Para cavar agujeros en la superficie y sobrepasar los límites que me imponen. 

A los que dicen que he cambiado. 

Sí, he cambiado. Soy un árbol de hoja caduca. A veces me verás con hojas, otras veces solo seré ramas y otros días me verás dando frutos. Cambio a menudo. El cambio es mi esencia, y me mantengo firme en esa constante. Si crees que no soy el mismo, te equivocas, soy el mismo árbol. Con más ramas, más atardeceres, más experiencia. Cuando me dices que ya no soy el que era, con cierto aire de lamento, lo que quieres decir es que ya no me parezco a ti, y por eso sonrío. Porque yo cambio.

A los que dicen que me gusta que me manden.

Cuando un niño de cuatro años le dice a su madre "no me gusta que me manden", no hace falta dar argumentos. No me gusta que me manden. Aunque alguien quiera creer que me gusta, recuérdalo, no me gusta que me digan cómo tengo que hacer las cosas. 

A los que dicen que la música no es lo mío. 

Lo mío es crear. Lo mío es explorar los diferentes códigos del lenguaje, aprender a utilizarlos, interiorizarlos y combinarlos para expresar mis sentimientos. Esos códigos pueden ser palabras, sonidos, pinceladas o fotos, pero lo mío es experimentar. No soy músico, pero mi música me lleva a unos estados que necesito sentir, y tampoco soy pintor, aunque sepa transmitir algo intercalando pinceladas. No soy escritor, aunque haya escrito novelas, ensayos y teatro. Déjame aclararte que lo mío es crear y experimentar. Lo mío no es la música, claro que no. Lo mío es la música y todo lo demás. 

A los que hice daño.

Me acuerdo de todos. Y siempre que hice daño a alguien fue por ignorancia, por falta de tacto, por vanidad o porque me sentía indefenso. Si hubiera sabido cómo haber evitado ese sufrimiento, lo habría hecho. Ahora que me conozco mejor, controlo mejor mis acciones y soy capaz de decir las cosas de manera más suave y sin dejar de faltar a la verdad, he comprendido la necesidad de ponerme en el lugar de la otra persona y creo que así no genero el daño que siempre acompañó a la brutalidad y la ignorancia. Pido disculpas a los que ofendí en su momento. Que sepáis que si hubiera conocido la clave para no hacerlo, habría actuado de otra forma. 

A los que me hicieron daño. 

Ya no me acuerdo de quiénes fueron los culpables de mis llantos, pero esos llantos quedaron atrás, y aunque me hicieron pasarlo mal, me quedo con lo que aprendí de ellos. Porque sufrir no es tan malo si uno acaba aprendiendo lecciones a partir de el dolor. En mi caso, aprendí a recibir las críticas con serenidad, a ser más humilde, a entender la necesidad de ser coherente con uno mismo, a ser íntegro a pesar de vivir en un mundo lleno de codicia y de injusticia. El sufrimiento me bajó los humos y la vulnerabilidad me hizo ser más humano todavía. 

A los que me juzgan. 

En un juicio, ni el que juzga ni el juzgado sacan beneficio alguno. Al contrario. Lo normal es que los dos salgamos perjudicados. Que me digas lo que es justo y válido para ti, puede que me sirva para conocer mejor tu perspectiva sobre ciertas cosas, pero no servirá para que lo que yo haga se amolde a tu criterio. No lo intentes. Mi experiencia, formación y las diferentes perspectivas con las que veo el mundo, seguramente sean diferentes a las tuyas, y precisamente por eso el mundo es rico en matices. 

Educar en el Arte

En Septiembre comencé a dar clases de Educación Plástiva Visual y Audiovisual en los cursos (desde 1º ESO hasta 4º ESO) y además doy también dinujo a 1º de Bachillerato y a 2º. Este último también tiene la asignatura de Técnicas Gráficoplásticas conmigo (no entiendo por qué no se llaman grafoplásticas). 

El caso es que antes de empezar, en verano, me paré a reflexionar sobre cuáles serían mis objetivos para esta temporada 2016 - 2017, y llegué a la conclusión de que lo que iba a hacer era "Educar en el Arte". Y subí la reflexión a un blog que hice específicamente para los alumnos y los padres: http://misclasesconluimmi.blogspot.com.es/

Parece una frase sencilla y muy obvia, pero cuando uno se plantea qué es educar y qué es Arte, la cuestión se enrevesa y se complica un poco. Así que voy a exponer cómo entiendo yo este propósito.

Educar...
 

Educar es una palabra muy bonita, y para comprender su verdadero significado es preciso acudir a la raíz, al origen. El dicionario etimológico nos dice que viene del latín educere y que significa: conducir de dentro a fuera, hacer salir. Como veis, se compone del prefijo ex- (fuera de) y -ducere (conducir, guiar), y esto nos da pistas para entender cuál es la verdadera tarea del educador: Servir de guía para sacar lo mejor del alumo. Creo que esta definición demuestra que el educador es alguien que señala lo que le ha funcionado a él durante el recorrido del camino. Señalamos lo que consideramos importante para la formación. Por tanto, el educador no debería percibirse ni entenderse como una autoridad institucional que conoce la verdad y la implanta, sino como un guía. Alguien que no adoctrina, sino que educa. Que pretende sacar lo mejor, desde dentro, hacia fuera.

...en...
 

Fijaos que no digo "Educar para el Arte", o "Educar hacia el Arte". Lo que digo es "En", como en inglés "in". Lo que significa que quiero dar las clases rodeado de Arte. El que vosotros sois capaces de generar, y reviviendo el que a mí me ha traído a este punto que sigo desarrollando. Porque el arte es un proceso, no una meta.


...el Arte.
 

Con mayúscula, porque me refiero a ella como disciplina de estudio. Esta palabra viene del latín, Ars, y en griego se utilizaba la palabra τέχνη (technè) para designar a lo que actualmente conocemos como el conjunto de artes y técnicas. En su origen, ambas palabras designaban al conocimiento adquirido que es capaz de crear aplicaciones prácticas de cualquier naturaleza, pero con el paso del tiempo la palabra τέχνη derivó palabra "técnica" (en castellano); mientras que Ars se convirtió en la palabra Arte, aludiendo a las actividades destinadas al placer de los sentidos o el intelecto. Es decir, el concepto de lo que hoy entendemos como Arte se originó para designar todo lo que fuera un aprendizaje adquirido y se empleara en aplicaciones prácticas. Lo que tienen en común el Arte y la tecnología es que son productos de una habilidad, de la creatividad, y que se basan en técnicas aprendidas.


Así pues, "Educar en el Arte" significa servir de guía para para sacar lo mejor de cada uno. Ayudaros a ser más creativos, a ser más habilidosos y a ofrecerlo al mundo.
 

Y es que la tarea de educar no es fácil. Hacerlo requiere de un grado de responsabilidad muy alto, y las consecuencias son decisivas para el desarrollo de una sociedad.

Si queremos ofrecer una educación extraordinaria, además de demostrar que el alumno es capaz de cumplir con las peticiones ministeriales, deberíamos afianzar conceptos, promover el espíritu crítico del alumno, impulsar la creatividad y activar el carácter emprendedor.

Además, es necesario explicar en las aulas y fuera de ellas nuestro cometido, dar a entender a los padres, a los profesores y alumnos que estamos buscando un objetivo, ya que así será más fácil conseguirlos. No basta con realizar una simple evaluación en la que demuestren lo que saben ese día. Si lo que queremos es generar ciudadanos críticos, creativos y activos, personas que ayuden y beneficien también a mejorar el mundo en el que vivimos, tenemos también que cambiar la manera tradicional de educar.

Ya han pasado tres meses desde que escribí esto, y veo que poco a poco van saliendo los frutos, pero no os podéis ni imaginar la cantidad de dificultades que hay entre medias. Nadie nos va a poner fácil estos caminos, quizá por eso merezca la pena recorrerlos. Para allanarlos y permitir a los que vienen detrás caminar más airosos.

 

El carácter creativo.

El carácter determina la conducta de las personas, incluso de un pueblo, y en ocasiones sucede que se confunde el carácter de una persona con su intransigencia. De hecho, es habitual ver a gente que justifica un comportamiento agresivo de alguien después de haber montado un numerito: "Ay, cariño, es que tienes mucho carácter". Bien, a la falta de dominio no se le llama carácter. Al que no sabe controlar sus impulsos se le llama energúmeno.

¿Qué es el carácter entonces?

Aldous Huxley definió el carácter como "una voluntad fuerte dirigida con una conciencia tierna". Y si el carácter tiene algún interés para mí, es porque creo que puede influir en la capacidad para ser más creativos. De esta definición que nos da Huxley se deriva que el carácter va estrechamente ligado a "la voluntad" y "la ternura", y creo que la creatividad funciona de la misma manera. En mi caso, crear es un deseo consciente, un acto delicado. Y esta definición tan bonita como imprecisa, me sirve para dar entrada al artículo y para encontrar otra definición más apropiada a mi gusto, ya que las definiciones (soñé una vez) deben ser como las estrellas fugaces: breves, precisas y reveladoras.

¿Qué es el carácter entonces? Creo que si acudimos al significado etimológico de la palabra, encontramos un matiz que puede ayudarnos a encontrar una definición más clara. Resulta que los griegos denominaban "Kharaktein" al acto de imprimir una marca con un hierro candente al ganado, siendo el significado original de carácter "el que hace marcas". Y esa idea del mito genial y temperamental, triste, fuera de quicio y atormentado, ya se nos queda anclada a nuestra memoria colectiva y nos resulta difícil desligarnos de ella. Más aún cuando la noción del genio creativo va tan vinculada a la imagen de una persona guiando a un ganado sin rumbo: Napoleón, Picasso, Bob Dylan... Nadie se atrevería a decir que estos personajes históricos no tienen carácter. Una persona con carácter, deja marcas. De momento es una de las cosas que tenemos claras. Y que no se me malinterprete, esas marcas no son marcas físicas, sino espirituales, psicológicas.

Recuerdo un hombre de avanzada edad al que se le murió su mujer. Al no poder asimilar una vida en soledad, comenzó una rutina que consistía en ponerse un cubo de metal en la cabeza y dar golpes en una pared con un palo mientras gritaba cosas que solo él parecía entender. Repitió este procedimiento durante meses, no faltó ni un día a la cita, hasta que un día se dejaron de escuchar sus gritos y sus golpes y ya nadie volvió a verlo por allí. Los vecinos, siendo incapaces ahora de asimilar ese silencio repentino, se preguntaban qué habría sido de él. Tardaron poco en descubrir que había muerto y sin duda, dejó una huella en los que presenciaron ese episodio.

Es una historia real que ilustra cómo alguien puede dejar una marca imborrable en la memoria. ¿Pero qué diferencia hay entre Napoleón y él? Yo diría que lo único que les diferencia es la compañía. Y me explico. El carácter, que viene definido por las emociones y en la manera en la que respondemos a un suceso, depende también del ambiente que nos rodea, de las personas que nos acompañan. Un ambiente social que nos permita expresar esas emociones, permitirá que nuestro carácter se desarrolle de manera natural. Una respuesta que salga de nuestro interior, directamente y sin bloqueos, ayudará a definir nuestro carácter con más claridad y además tendrá un efecto positivo en nuestra salud, ya que no habrá impulsos reprimidos y estresantes que desencadenen una enfermedad.

Así que el carácter, aunque influye en gran parte, no depende solamente de nuestros sentimientos y de nuestra capacidad de reaccionar frente a un estímulo, sino que depende también de lo que nos permite el entorno. Y sea como sea el entorno, esa actitud con la que respondemos a un suceso, no es más que una expresión humana. Por eso digo que el carácter y la creatividad van estrechamente ligados, y por eso digo también que la repercusión que tienen nuestras acciones dentro de la sociedad, determinan la fuerza de nuestro carácter. Y también por esto que acabo de decir, pensamos que Napoleón, Picasso, Bob Dylan y el protagonista de la narración tienen carácter: Porque la compañía sobre la que dejaban marcas ha respondido cambiando la percepción sobre determinados conceptos.

Así pues, el carácter es una cualidad humana que consiste en expresar reacciones frente a estímulos o sucesos y es por eso que define nuestro modo de ser.

También podríamos ponernos a definir la creatividad, pero ya hablamos de eso en esta otra entrada. Lo que comparten la creatividad y el carácter, es la capacidad de expresión.

De aquí se deduce la importancia del carácter para determinar nuestra identidad, precisar el grado de influencia en el entorno social y concretar qué capacidad tenemos para generar nuevas creaciones que nos permitan replantearnos el funcionamiento saludable de la sociedad.

¡Saludos pseduofilosóficos!


Luimmi

 

 

El daltonsimo

John Dalton era daltónico y fue quien investigó y puso nombre al defecto de la visión que consiste en no distinguir ciertos colores. Vincent van Gogh también era daltónico. Y estoy convencido de que el Greco también lo era. Yo también. Y cada vez que lo digo la gente piensa que estoy de broma, pero es relativamente frecuente encontrar a una persona daltónica, ya que el 1,5% de los hombres lo son. Las mujeres lo tienen más difícil. Por cada 100 personas daltónicas, 98 son hombres. Asombroso. Esto se debe a que el gen portador se encuentra en la X y no en la Y. Es una historia más larga que podéis investigar aquí, lo explica muy bien.

¿En qué consiste el daltonismo?

El ojo contiene dos tipos de células para que se produzca la visión. El tipo de célula que registra el color se denomina cono, y las células que registran el clarosuro se llaman bastones. Los colores que registran los conos son: Rojo, verde y azul.

En mi caso, lo que me faltan son bastones que captan el rojo, debido a esto, a veces puedo confundirme entre un marrón y un verde, (ya que el marrón no es más que un verde con un poco de rojo) y puede que un morado lo confunda con un azul oscuro (pues el morado es azul y rojo).

Hay otros casos en los que los conos no funcionan, y la persona ve todo directamente en blanco y negro. A esto se le llama monocromatismo. Mientras que dicromatismo significa que solo ve dos de los tres colores.

¿Cómo se da cuenta uno de que es daltónico?

Hay gente que no sabe que lo es, es curioso, para saber si alguien es daltónico o no, hay muchas maneras de comprobarlo. Una de ellas es haciendo un test de Ishiara, pero en mi caso sucedió de una manera muy cómica. Mi hermano mayor (también daltónico) estaba pintando con ceras un paisaje y hacía el césped naranja. Era muy pequeño, y cuando mi madre le corregía diciendo que el césped era verde, él insistía en que era naranja. Hasta tal punto llegó la discusión que vinieron a preguntarme a mí: "¿De qué color es el césped?" "Naranja", respondí yo. Y mi madre no tuvo más remedio que reírse. Apuesto a que si le preguntas a un daltónico cómo se dio cuenta de que era daltónico te contará una anécdota parecida. No queda más remedio que llevarlo con humor.

¿Qué ventajas tiene?

Sea cual sea el caso, la ventaja del daltónico es que al no tener tantos conos que perciben el color, tienen más bastones de lo normal para percibir el claroscuro. Esto nos permite apreciar un espectro lumínico más amplio. Es decir, entre el negro total y el blanco total, apreciamos una gama de grises más amplia que una persona no daltónica, lo que me da ventaja a la hora de hacer dibujos en blanco y negro (podéis ver ejemplos pinchando en mi dossier, sección "Bellas artes").

Otra de las ventajas es que los daltónicos podemos leer el mensaje que hay en el interior de este recuadro. Los que no son daltónicos no pueden hacerlo.

Esta ventaja se tuvo en cuenta durante la Segunda Guerra Mundial, ya que dedujeron que al ver mejor los volúmenes definidos por el contraste de luces y sombras, las personas con daltonismo podrían detectar mejor el camuflaje, y con suerte, podrían salvar la vida de los otros soldados. Recientemente, un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge descubrió que aquella teoría no estaba tan equivocada. Según los investigadores, algunas personas con disfunciones ópticas tienen mayor sensibilidad para detectar ciertos colores combinados, es decir, pueden ver lo que los demás no ven. Así, más que una carencia, la deuteranomalía (otra manera de llamar a esto) puede ser considerada como una ventaja. John Mollo, el director de la investigación concluye que: "Los nuevos hallazgos nos hacen recordar los informes de la Segunda Guerra Mundial que sugerían que los daltónicos eran superiores detectando camuflajes".

Cuando uno es daltónico, forma parte de una población muy reducida. Eso solo puede servir para ofrecer nuevos puntos de vista. De hecho el Fauvismo, que es un movimiento pictórico que aparece en 1904 más o menos, poco tiempo después de morir Gauguin explotó bastante esta faceta de inventarse los colores. Y Gauguin, sin ser daltónico, copió la manera que tenía Vincent van Gogh de poner los colores que le daba la gana. Unos son auténticos, otros no. Ahí lo dejo.

 Cristo Amarillo, de Gauguin

Cristo Amarillo, de Gauguin

¿Qué inconvenientes tiene?

Tiene inconvenientes, claro que sí, pero no son tan dramáticos como la gente piensa. Leo en artículos que ser daltónico supone una dificultad en el día a día y cosas así, pero nada de eso. Como mucho puede aportar alguna anécdota graciosa de vez en cuando.

Por ejemplo, un daltónico como yo ve estas dos imágenes iguales. Pero no es la única curiosidad, hay muchas más.

En mi caso, antes de sacarme el carnet de conducir me costaba averiguar qué debía hacer frente a un semáforo intermitente. ¿Cómo le explicas esto al profesor de autoescuela? La verdad es que no hace mucha falta pararse en detalles. Una vez te das cuenta de que todos los coches siguen adelante cuando el semáforo está intermitente, el color da igual. Puede ser rojo o ámbar, no sabemos, pero pasamos con precaución. Es decir, no somos un problema en la conducción. Hemos descubierto con los semáforos que si está arriba, uno se para. Si está en medio, tenemos precaución. Y si está en blanco, seguimos. (Broma. Sabemos que el de abajo es verde.)

Otra anécdota de los inconvenientes es esta: El otro día fuimos a un circuito de karts con los amigos y antes de entrar nos explicaron que a veces sacarían una bandera roja y otras veces una verde. La roja significa "para", y la otra significa "volver a la normalidad". Cuando me monté en el coche y me sacaron la roja, yo entendí que debía seguir circulando normalmente, porque realmente no se distinguía muy bien una de otra. Se enfadaron bastante al ver que no paraba. Casi me echan.

Otra cosa que se supone que debe ser un inconveniente es la manera de vestir. Cómo combinar la ropa. La verdad es que para mí no es problema. Siempre voy con pantalón vaquero, unas botas marrones y una camiseta de otro color que ocupe todo el torso. Pero entiendo que haya daltónicos que quieran vestir bien y no puedan. He leído por ahí que hay gente que ordena su armario por colores para saber cómo conjuntarlos. En fin, aquí cada maestrillo tiene su librillo.

Y el mayor inconveniente lo encuentro en la gente que viene a dar clases de pintura conmigo. A mí me encantan los colores saturados, me transmiten más emociones y además remiten un poco a la infancia, pero entiendo que si uno va a clase de pintura quiera saber cómo pintar. La teoría me la sé de pe a pa. Primarios, secundarios, terciarios. Tono, saturación, luminosidad... Todo eso teóricamente lo domino, y lo puedo explicar con soltura, porque para mí es como una ciencia muy divertida. Pero si me dicen que saque el color carne, mejor que lo saque otro, que a lo mejor a mí me sale como a Vincent "El genio del color".

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La tecnología es un punto a favor para ayudarnos en todos los aspectos. Si reduzco la saturación de todos los colores menos los del verde, me queda esto:

Por eso me resulta mucho más fácil pintar con ordenador que con una paleta normal de las de toda la vida.

¿Tiene "cura"?

"Cura" lo pongo entre comillas porque no lo veo como una enfermedad. Al fin y al cabo el daltonismo consiste en la reducción de unas células que se llaman conos. Nos falta algo, sí. ¿Pero un manco es un enfermo? Se puede estar perfectamente sano y tener menos células que otros. Creo que el daltonismo no es una enfermedad, ya que no tiene que ver con la salud. Y la respuesta es sí, es posible resolver el daltonismo. Además hay varias opciones.

Existen gafas para daltónicos. Yo las tengo, y cuando me las puse, no lloré tanto como aparece en los vídeos, me dio por reírme, porque por primera vez vi que mi piel era naranja. Parecía que iba drogado. Aquí hay un vídeo sentimental hecho con el propósito de vender las gafas:

Pero hay que decirlo todo, no mejora la visión en un 100%, pues que la mejora en un 80% o 90%, pero todavía hay matices que no llegamos a distinguir. El funcionamiento de las gafas consiste en aplicar un filtro del color que no se vea. Es decir, si me faltan conos magentas, meter un filtro magenta. Se soluciona algo, como digo, pero incluso pudiendo resolverlo diariamente, en mi caso solo me las pongo cuando voy a pintar.

También hay avances gracias a la biotecnología. "Jay y Maureen Neitz, han encontrado una forma de implantar genes que pueden reemplazar a las proteínas que se encargan del reconocimiento de los colores en las células de los ojos encargadas de esa tarea, los conos." Podéis leer el artículo completo

Resumiendo

Como todo en la vida, ser daltónico tiene sus inconvenientes y sus ventajas. A mí me gusta serlo, me lo paso bien. Es una oportunidad para ofrecer un punto de vista peculiar y nunca me ha dado problemas en el desarrollo de mi obra, más bien al contrario. De hecho los profesores de la carrera de bellas artes se referían a mis colores como muy "atrevidos", me pedían que les mostrara mi mundo "tal y como lo veo". Y eso intento. Como podéis comprender, el daltonismo ayuda a ofrecer un punto de vista personal y único. En ciertos aspectos de la vida, que son los que a mí me interesan, son más una ventaja que un inconveniente. Y es verdad que mis colores pueden ser atrevidos. Es como tienen que ser. Para crear, hay que ser atrevido. Es necesario asumir riesgos sin temores y sin miedos. Aunque al final siempre se acabe diciendo lo mismo: "Para gustos, los colores".

¿Qué es la creación?

La creación es algo que viene de dentro. Sucede en el interior. La creación es el resultado de una evolución, de un desarrollo. Crear significa prestar atención a la energía de tu entorno, formar parte de ella y expresarla. Ex- (hacia fuera) pressus (a presión). Crear consiste en sacar fuera lo que hay dentro. 

La destrucción es otra cosa. La destrucción se impone desde fuera. Sucede con dos cuerpos que se chocan y se dañan. Destruir es interrumpir el desarrollo de manera abrupta y por lo general, uno siempre destruye desde el aislamiento. Des- (negar) -Struere (juntar). La destrucción, etimológicamente, niega la unión.

¿Algún partido político creativo?

Luimmi

Sobre la credibilidad del formato.

Entiendo formato como el modo en el que se presenta algo.

Es decir, un programa de televisión tiene un formato, y no tendrá el mismo formato un programa de entretenimiento que uno de noticias. Un disco de Vinilo tiene otro formato de presentación, que es diferente al CD o al mp3. Lo mismo un periódico o un libro. También un vídeo y una web. Y así podríamos poner un ejemplo detrás de otro, pero la idea creo que ha quedado clara. 

Lo que quiero destacar del formato es que viene con una serie de prejuicios. Cuando una persona ve las noticias, si el presentador va enchaquetado de tal modo, si los focos iluminan bien y el tono de la información es sereno, neutral, informativo, entonces la noticia es más creíble. Predispone al espectador a escuchar con una actitud determinada. Lo mismo sucede cuando un artista expone en una feria de Arte, el espectador ya atiende con una predisposición que viene condicionada por el formato en el que se presenta, independientemente del mensaje que haya.

Esto es un arma de manipulación masiva.

Personalmente, cada vez me creo menos lo que aparece en los medios. Sea el medio que sea. No me creo lo que dicen en publicidad, ni lo que dicen en las noticias, ni en la radio, ni en la televisión, ni siquiera en internet. Tampoco me creo que un disco de vinilo sea mejor que un CD, pero sin querer me condiciona el formato, y trato con más cariño un vinilo que un CD. Es algo inevitable, solo porque se presenta en un formato sofisticado y persuasivo. La delicadeza con la que se saca el disco de la carátula, la atención con la que uno se vuelca en la música, desde la primera canción hasta la última, con su pausa intermedia para voltear el vinilo a modo de ritual. Eso no sucede en un CD, o en Spotify o iTunes.

Esta reflexión viene porque encontré entre mis archivos un vídeo que se grabó hace dos años. Era una una entrevista que me hicieron en televisión. Estuve haciendo la entrevista unas dos horas y algo, pero seleccionaron fragmentos que al resumirlos en pocos minutos, mi versión de los hechos se tergiversaba, dando un mensaje que me situaba en el paro durante casi cinco meses (y que quede entre nosotros, yo nunca me he apuntado al paro, cuando no tenía trabajo, lo buscaba sin más).

¿Y si con esa información que me han dado doy mi propia versión de los hechos? La caída del imperio televisivo se solucionan con guerras, como cualquier crisis. Y el enemigo que quiere la televisión es internet (en el fondo todos queremos enemigos), y es un oponente peligroso, porque internet es libre, sin jefes, y en él reina un humor ilimitado.

Seguiré a lo largo de la semana, pero hoy es sábado, así que a disfrutar del solecito y a vivir con ganas.

¡Saludos!

Luimmi

¿Por qué nunca debería dejar de hacer música?

Porque aunque parezca increíble, la música me ha enseñado a dibujar más que el dibujo.
La música es un arte metódica, muy estructurada, requiere de la máxima concentración, tanto en los ensayos previos a la puesta en escena como durante la actuación. En el dibujo y en la pintura sucede lo mismo. Son disciplinas que requieren el mismo grado de entrega, paciencia y comprensión.

1. Producción

Cuando un grupo de música, o un solista se dispone a grabar sus canciones, lo más sensato es seguir un orden muy riguroso. Y se hace siguiendo el siguiente procedimiento:

1. Batería (Es la base sobre la que irán los demás instrumentos)
2. Bajo (Sirve como base rítmica y melódica para el resto de instrumentos)
3. Guitarras y teclados (Enriquecen y armonizan el conjunto)
4. Voz (Cuenta una historia)

Deduje que en dibujo existe un proceso paralelo que consiste en:
1. Encaje (Es la base sobre la que irán los demás elementos)
2. Claroscuro (Sombras y luces para señalar el volumen)
3. Color (Enriquecen y armonizan el conjunto)
4. Hisotria. (¿Qué cuenta el dibujo?)

De hecho, en el proceso de realización de un cómic, existe una profesión para cada fase del proceso:
1. El dibujante, que encaja el dibujo.
2. El entintador, que saca las luces y las sombras con la tinta.
3. El colorista, que mete color a la escena.
4. Y el guionista, que cuenta una historia.

Siguiendo esta observación, podemos decir que crear consiste en establecer una base sobre la que construir algo enriquecedor con el fin de contar algo.

2. Registro tonal

Evidentemente, hay muchos más matices:

Una canción que abarca todo el registro (Tonos graves, medios y agudos), tiene más variedad que una canción desnuda en la que interviene únicamente la melodía.

En dibujo sucede lo mismo, cuanto mayor es el abanico entre tonos negros y blancos, mayor serán los matices de la obra.

Y en pintura ,o en el cómic, si la paleta de colores utilizada es amplia y los colores se conjugan de manera armoniosa, la obra será más completa.

3. Composición

En cuanto a la composición, una estructura mínima de una canción sería la siguiente:

1. Estrofa
3. Estribillo
4. Estrofa 2
5. Estribillo

En cambio, la estructura mínima de una composición gráfica no viene determinada por estrofas y estribillos. Esto es porque las estrofas y los estribillos solo aparecen cuando se desarrollan a lo largo del tiempo.

Una imagen fija no puede incorporar el valor temporal, tampoco incorporan estribillos, actos ni estrofas, por eso se estructuran teniendo en cuenta la ubicación en el espacio.
Hablamos entonces de "planos", que definen la estructura de una composición gráfica y dependen de su proximidad o lejanía con el espectador, de la perspectiva, y suelen ser tres. Yo los llamaría: Aquí, ahí y allí.

En cambio, tanto en la literatura como en el cómic, el tiempo es un elemento crucial para estructurar la obra. La disposición de las palabras o de las viñetas pueden darnos una estructura firme para saber por dónde vamos a movernos, y suele funcionar siempre la fórmula de: primer acto, segundo acto y tercer acto.


4. Intensidad

Puedo medir la intensidad de un trazo. Si la intensidad es fuerte, el trazo será más oscuro, si es más claro, hablaremos de un trazo suave. ¿Aprieto mucho el lápiz? ¿Doy degradados suaves?

5. Velocidad

Puedo medir la velocidad a la que estoy dinujando, ¿es un tempo de 120 bpm? ¿Es de 100? Es decir... ¿Cuántos trazos doy por minuto? Pocos dibujantes se van a poner a medir eso. Pero sin duda, la velocidadinfluye en el resultado final.

En el cómic el ritmo se mide con el número de viñetas. Si hay tres viñetas y en las tres aprecen sentados los personajes sin decir nada y un pájaro atraviesa la escena, es un ritmo lento. Si en 4 viñetas un soldado ha matado a un ejército entero a puñetazos, entonces la velocidad es rápida.

6. Ritmo y armonía

La armonía y el ritmo son conceptos que comparten ambas disciplinas. Existen libros de música que dedican largas explicaciones a lo que significa cada concepto, y una concepción clásica de la música podría ser la combinación ordenada de melodía, ritmo y armonía. Lo mismo sucede con el dibujo, la pintura o la fotografía. Aparecen conceptos compartidos que permiten ampliar nuestra visión del mundo y aportar algo bueno al mundo.

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Estoy convencido de que podría seguir aumentando los conceptos, solo sería cuestión de tiempo. Y viéndolo fríamente, uno podría interpretar que esta exposición no es más que una relación lingüistica entre diferentes doctrinas. No quisiera verlo así. Más allá del lenguaje, del paralelismo que encuentro entre los procesos creativos, existe también un componente inefable al arte. Podría llamarse la magia de la evasión, por usar alguna expresión que se acercara... La pintura te da el paisaje ya hecho, la música te permite generar paisajes imaginarios a través de la combinación de sonidos. Y ahí hay magia. Podría seguir hablando sobre esto, creo que podría incluso escribir un libro al respecto, pero de momento me basta apuntarlo como una idea que podría servir más adelante, o podría quedar en el olvido, como tantas otras.

En conclusión, como ya dije al principio: "La música me ha enseñado a dibujar más que el dibujo".

Soy consciente de que todas estas consideraciones que tengo a la hora de dibujar o pintar no las habría tenido en cuenta si no hubiera dedicado gran parte de mi tiempo a comprender los mecanismos que hacen que la música genere en mí todos los estados de ánimo posibles. Y además de mostrar mi visión personal del mundo, provocar diferentes estados de ánimo en el espectador también es un objetivo prioritario en mi trabajo.

Por esto, y seguramente por más cosas, no dejaré de hacer música.

Saludos!

Luimmi

Punto, Píxel, pincelada, lo que sea

La definición de punto es: Unidad mínima de representación.

Siempre me atrajo la idea de reunir una cantidad ingente de unidades mímas, que al aglomerarse, generaran una imagen sencilla.

 

En esta imagen hay algo muy barroco si prestamos atención a las pinceladas. Parece una superficie recargada de adornos y da la sensación de que desde un punto de vista formal la pintura es compleja. En cambio, si lo que vemos es un hombre de perfil, nos damos cuenta de que se trata de algo muy sobrio, comedido y sencillo.

Esta manera doble de percibir una imagen la utilizaba mucho cuando estudiaba en la carrera.

Es el ejemplo perfecto para demostrar que una imagen puede ser barroca y sencilla a la vez

Y puede ser a la vez abstracta y figurativa.

Fin.

Luimmi

Coherencia

Ser coherente en un mundo que vende cigarrillos para recaudar en sanidad.

Ser coherente en un país libre que te obliga a pertenecer a un país.

Ser coherente en un mundo que premia con el Nobel a un promotor de la guerra.

Ser coherente en un mundo que condena a muerte a las personas que matan en la calle, y las condecora al hacerlo en el campo de batalla.

Ser coherente en un mundo que condena el maltrato animal mientras se come a los animales.

Ser coherente en una monarquía que predica la igualdad entre todos.

Ser coherente en un mundo incoherente.

Luimmi

 

Recopilación: El Arte Desplazado (En proceso...)

Aquí una recopilación de las reflexiones a modo de ensayo. Iré incorporando textos poco a poco hasta que quede una entidad completa. Al igual que me pasa con la pintura y el dibujo, me cuesta empezar un texto desde el principio y seguir hasta el final. Voy creando por bloques que se van quedando incompletos y los voy rellenando.

INTRODUCCIÓN: El Arte Desplazado.

Aristóteles observó que hay seres que tienen naturaleza propia y otros no. Otros imitan. Hay seres vivos y seres sin vida.

Después de reflexionar durante un tiempo sobre esto, llego a pensar que uno de los motivos por el que nos sentimos tan poco identificados con el "Arte de Galería" es porque hemos olvidado las conexiones reales entre nosotros los humanos y el resto de seres vivos. Estamos inadaptados a nuestro entorno y eso nos ha llevado a olvidar el valor de la vida y a dejar de sentirla en su plenitud. Me he dado cuenta de que la mayoría de estos artefactos que nos rodean, están tan desvinculados de nuestra naturaleza que por mucho que los contemplemos no los disfrutamos. Nos cuesta tener empatía con ellos, nos resulta difícil identificarnos. En definitiva, nos aburren.

Por eso quisiera hablar aquí sobre lo desplazado que se encuentra el ser humano de su verdadero entorno y puede que esto nos ayude a entender un poco mejor nuestra condición. Yo al menos he visto las cosas más claras. No tengo la solución definitiva, (menos mal, así mantengo viva mi curiosidad) pero me alegra seguir caminando y poder compartir estas observaciones con el resto. Así que, si te identificas con lo que lees, podemos caminar en esta tarea como dos individuos perdidos en el caos y si no responde a ninguna pregunta existencial, al menos estaremos compartiendo algo. 

Lo que yo creo y lo que quiero decirte es que el hombre siempre crea en función a lo que él es, a lo que ha visto. Sólo copia. Y con el tiempo hemos nos hemos ido pareciendo a lo que nos rodea. Y lo que nos rodea cada vez está más lleno de elementos que no sienten, no padecen, no se reproducen y tampoco se transforman: Nos tratamos como paredes, edificios, automóviles, ordenadores... Y gran parte de nuestro entorno está construido por seres así. Esto ha dado como resultado una falta de armonía con el entorno que dificulta ese placer sensorial o espiritual que tanto nos enriquecía en otros tiempos. Cada vez es difícil encontrar elementos que nos hagan sentirnos bien con nuestro alrededor. 

Se trata fundamentalmente de una cuestión de adaptación. Para que un ser vivo pueda adaptarse a su entorno, necesita mimetizarse, camuflarse... En eso consiste la adaptación. ¿No? Desde pequeño lo he creído así. Cuando era niño y me llevaban a algún colegio nuevo con personas desconocidas, mi interés se basaba en permanecer ahí como algo que no desentonara. Quería camuflarme, integrarme en esa masa, adaptarme a la nueva sociedad cuyas normas compartían todos cómodamente. A veces conseguía integrarme y estar a gusto, pero otras veces no, y entonces el choque de identidades generaba conflictos de muy diversos tipos. Y el conflicto no es tan dañino como uno piensa, ya que a menudo, es a partir de un conflicto cuando aflora la creatividad.

A mí me gustaría ser siempre como ese niño que intenta adaptarse y encuentra momentos reconfortantes y otros más conflictivos, pero claro, no es posible. Con la madurez vamos adoptando maneras de ver el mundo que un niño no retendríamos. Estas ideas nos condicionan el día a día.

Por ejemplo, si salimos un día a la calle, veremos que nuestro entorno está desnaturalizado. Y esto es porque, por muy superior que se crea la especie humana, es la única que no ha sabido adaptarse a su entorno, y lo lógico es que esa frustración sirva de motivación para destrozar violentamente lo que tenía a su alrededor para que pudiera luego sentirse dueño de algo. 

Se da por hecho que toda esta necesidad de adaptarse a las cosas, de formar parte de ellas, de estar ahí y de sentirse en la época y en el mundo real, es necesaria en la actitud de un artista. Pero el inconveniente surge cuando el entorno y la sociedad no se corresponden para nada con el individuo que está viviendo allí. Ya lo dijo Krishnamurti: "No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma"

¿Cómo localizar entonces las consecuencias de la falta de adaptación? ¿Cómo saber si realmente estamos adaptados o no? ¿Debe seguir el artista adaptándose a la sociedad? ¿No sería preferible estar inadaptado? Son preguntas que me voy formulando día a día, y se me ocurre pensar que a lo mejor, como digo, atendiendo a la ubicación de los elementos que nos rodean, podemos sacar ciertas conclusiones. Estas conclusiones, por la formación que yo tengo, las aplico a mi campo, que es el de las artes, pero estoy convencido de que pueden resultar útiles también en el campo de la psicología, la educación o incluso la filosofía. 

1. Orden natural

En el primer caso, la naturaleza dispone sus elementos de manera ordenada atendiendo a formas orgánicas y de gran complejidad. Pero es una complejidad relativa, ya que pueden expresarse en una fórmula matemática que tiene relación con las curvas. Estas formas naturales no aparecen exclusivamente en el contorno de los seres vivos, también son formas que aparecen en las galaxias, en los planetas, en las montañas, en olas del mar... Y esas curvas podrían usarse también para definir la frecuencia y la amplitud de onda de los sonidos, se podría medir la intensidad de la luz, y además, esas curvas también definen el movimiento de los planetas alrededor del sistema solar. Son curvas que permiten el movimiento fluido y natural de los seres vivos. Los ríos, las nubes, el fuego, los planetas, las dunas; y por supuesto, también las serpientes, los lagartos, las setas, los caracoles... Es decir, los seres vivos.

Si identificamos estas formas naturales y conseguimos dibujarlas, nos daremos cuenta de que casi todos los dibujos tendrían un predominio de la línea curva. 

 2. Orden impuesto

En el segundo caso, el ser humano se organiza con un esquema rectilíneo y generalmente ortogonal. Los ejemplos más claros están en ciudades como Barcelona y New York. La ventaja es que de este modo circula información más nítida y clara, el inconveniente es que, al contrario que en la naturaleza, no dan margen a la casualidad. Satélites, ciudades modernas, azoteas, suelos, mesas, armarios, puertas, ventanas, paredes, techos, libros, cajones, folios... Prácticamente todo lo que hemos creado es rectilíneo.

Si identificamos estas formas artificiales y conseguimos dibujarlas, nos daremos cuenta de que casi todos los dibujos tendrían un predominio de la línea recta

Pero claro, hay excepciones. La botella de agua que tengo delante, por ejemplo, tiene la boquilla redonda. Es así porque si fuera cuadrada no podría girar el tapón para abrirla y cerrarla. Y es que los contornos curvilíneos, por lo general, son así porque de este modo permiten que haya movilidad. Así que vuelvo a ojear a mi alrededor y veo de nuevo las ventanas y descubro que también hay bisagras con articulaciones circulares, y los pomos de las puertas también lo son, y las ruedas de un coche que suena de fondo tiene ruedas que giran. Mi lamparilla de noche, con sus tornillos... Existen curvas en las creaciones humanas, no nos vamos a engañar, y cuando aparecen creaciones curvas, por lo general aparecen para que haya movimiento. Por eso pienso que sin la línea curva, no hay movimiento. Esto no significa que todo lo que sea curvo se mueve, sino que todo lo que se mueve necesita un contorno curvilíneo.

En resumen, no es difícil imaginar por qué la mayoría de los contornos de los seres naturales son curvilíneos: Porque allá donde haya vida, habrá movimiento. Y no es posible el movimiento sin la curva. De hecho no conozco a seres vivos que no se muevan. ¡Hasta las plantas se mueven! Son lentas, pero se mueven. Estos sistemas de distribución de elementos que planteo de entrada, cumplen un fin común, que es la instauración del orden (Me ha venido a la mente la imagen de un hombre entre rejas). El hombre, por lo general, tiende a la rectitud. A imponer. No destaca por su comportamiento fluido, tampoco acostumbra a adoptar el carácter acuoso de la naturaleza. Y aquí utilizo "el hombre", haciendo distinción de género, no como generalización. 

¿Fascinante, verdad? Reconocer la adaptación de los seres a su contexto a partir de los contornos que los definen. Ahora entiendo por qué Nietzsche escribió aquello de: “Todo cuanto se extiende en línea recta miente (…) Toda verdad es curva, y el tiempo es un círculo"

Cuando llegué a esta manera de ver las cosas, me propuse continuar redactando los pensamientos sueltos que me llegaran, trataría de ordenarlos de alguna manera y así sería más fácil llegar a las últimas consecuencias. En aquel tiempo estaba estudiando mi primer año de arquitectura técnica y decidí cambiar de carrera con la excusa de que no me gustaba hacer líneas rectas. Supe, y no de manera cerebral, sino impulsiva, que mi verdadero destino estaba en el otro lado. Me pasé al lado oculto de la creación humana. Después, el tiempo me dio la razón, y ahora me dedico felizmente a hacer lo que me gusta, que son las curvas.   

Cuando entré en Bellas Artes, durante los primeros años de carrera venía con la intención de desarrollar estos conceptos en mi producción como artista. En clase de Historia del Arte, aplicaba los conceptos que acabo de describir y me daba cuenta de que los pintores del Barroco optaban por representaciones de un estilo muy vivo, con aglomeraciones de seres vivos, todos revolviéndose entre ellos como una masa llena de luces y sombras intensamente contrastadas. Me resultaba algo apasionante, y todavía hoy me lo parece. Mientras que en el otro lado, los artistas vanagloriados que vinieron más adelante (Mondrain, Kandinsky, Picasso...), encontrábamos la primera manifestación de esa la falta de conexión que Ortega y Gasset definió como arte deshumanizado. Ellos pintaban estructuras firmes, rígidas, impositivas.

Me daba la sensación de que estas coincidencias me sugerían que mi intuición no iba desencaminada. No obstante, para que mi suposición (o si se prefiere, mi hipótesis), pasara a convertirse en una conclusión (o una tesis), me quedaba mucho camino por recorrer. El primer paso era formular la pregunta que quería responder de manera clara y concisa: ¿Es posible que la falta de conexión con nosotros mismos se deba al ubicarnos en el interior de las ciudades y rodearnos de ángulos picudos y rígidas líneas rectas? 

Yo siempre respondo que sí, no me hace falta demostrarlo, pero la ciencia, que ya parece estar dando sus últimos coletazos, necesita demostrar con ejemplos y experimentos certezas claras. Certezas demostrables. Sinceramente, no hace falta investigar mucho. Hemos sido cruelmente despojados de la naturaleza, y hemos perdido nuestra conexión con el mundo. Y el Arte, en consecuencia, se ha desplazado de su propio origen, de su conexión con su nacimiento. Se ha perdido.

Esta introducción quiero que sirva fundamentalmente para entender qué tema voy a tratar. Nuestro entorno y su influencia en los procesos creativos.

Antes de seguir, y para terminar con este apartado, os aseguro que el mayor reto al enfrentarme a este escrito ha sido ordenar todas las ideas de modo que se pudieran leer cómodamente y de manera fluida. En otras ocasiones me aventuré a hacerlo y los resultados fueron nefastos. Lo intenté hacer como si fuera una tesis doctoral, pero dio un resultado infumable. Ni siquiera yo era capaz de leer lo que había escrito sin resoplidos de hastío entre medias. Comencé también a ilustrar las ideas, haciendo un diseño algo más atractivo y gráfico, pero el resultado final, a mi parecer, quedaba algo desnudo y un poco ridículo.

Como podéis comprobar, no me siento una persona resolutiva a la hora de contar historias de manera ordenada. Mi cabeza funciona de una manera impulsiva y caótica. Con el tiempo he ido aceptando que funcionar así tiene algunas ventajas, y como es natural, otros inconvenientes. Para que el lector pueda entender en qué dirección va mi discurso y para sugerirle el objetivo al que quiero llegar, he tenido que hacer un esfuerzo mental inusual. Probablemente no sea un hilo conductor férreo y sin fisuras, pero es la mejor manera en la que he podido contar esto. 

Lo que planteo es una lectura más cercana, más cotidiana, más humana. Y esta manera de abordar el viaje tiene sus pros y unos contras. 


-Lo bueno de haber hecho dibujos de esas ideas es que puedo volver a repetirlas y contarlas con una mentalidad más clara. 

-Lo malo, es que esto que estás leyendo ni es estrictamente una investigación, ni es un libro de ilustraciones. Es literatura gris. Pero a día de hoy no encuentro literatura de otro tono. Así que me limitaré básicamente a dar mi opinión sobre lo que nos afecta el entorno y sobre sus consecuencias en nuestra conducta, que en mi caso, es una conducta que busca crear constantemente. 

Más allá del dogmatismo académico, me decantaré por ordenar cronológicamente las ideas como si sucedieran a lo largo de un día normal en mi vida. Parece más lógico prestar mayor atención a una persona que te cuenta lo que le ha sucedido a lo largo de un día, que escuchar a un tipo que empieza a soltar conceptos por la boca como si eso fuera a interesar a alguien. 

Voy a empezar entonces este relato, o como se quiera llamar, desde el momento en el que voy a al supermercado. Después traeré la compra a casa, me haré la comida, luego me pondré a escribir, después me iré a trabajar, volveré a casa, cenaré y me iré a dormir para soñar un rato.

Así voy a dividir las secciones de este texto. 

1. EN EL SUPERMERCADO

Vamos a suponer entonces que ya he entrado en el supermercado. Entramos como si fuera un templo sagrado y todo será más fácil de sentir.

Dentro del supermercado, las necesidades elementales como la nutrición se disfrazan con luces artificiales, suelos lisos y relucientes. Los carteles con colores chillones y tipografías estridentes nos embelesan. Todo está perfectamente ordenado en secciones, en envases... Naturaleza dentro de un plástico, o de una lata metálica, o de un tetrabrik. Vemos animales descuartizados con códigos de barra, frutas y verduras alteradas genéticamente, pesticidas; frutos secos, tostados y fritos. Hay de todo. Es una especie de bosque plastificado y perfectamente delimitado por la necesidad de consumo humana.

Creo que cuando pisamos el suelo de un supermercado no somos conscientes del verdadero mundo en el que hemos entrado. Ese suelo era un pedazo de tierra virgen que ha pasado a ser propiedad de una entidad comercial. Y la finalidad de ese comercio es vender productos que han nacido en la tierra gratuitamente para cambiarlos por dinero, que no dejan de ser papeles que en función a la imagen que lleven impresas, tienen un valor u otro. 

Si un extraterrestre viniera a visitarnos y sacara conclusiones de aquí, este apartado lo pasaría por alto. Yo tampoco lo entiendo bien, y en cambio estas instalaciones a las que acudimos diariamente son las que nos mantienen vivos. Caminamos por los pasillos rectos y atravesamos otros pasillos ortogonales. Como autómatas elegimos lo que vamos a ingerir. Después, pasamos por caja, depositamos un billete en las manos de la cajera y ella nos da monedas y un papel. Luego nos llevamos la compra a casa y la ponemos en la encimera de la cocina.

Te das cuenta, al abrir la ruidosa bolsa de plástico de que había un trébol misterioso pegado a la bolsa. Quizá al depositar las bolsas en el suelo, la hierba mojada se pegó allí. 

Podríamos interpretarlo como una señal. Si viéramos un trébol y nos parásemos a contemplarlo, a mirarlo con mimo, con entusiasmo y con pasión, descubriríamos los secretos que tiene guardados para nosotros. 

 1. Analizando un trébol

1. Analizando un trébol

Podríamos también analizarlo con líneas rectas para establecer un orden que a nosotros nos interese. Por ejemplo, para inscribir ese trébol en el interior de la figura geométrica, he unido los vértices del rombo con los vértices de las hojas. Realmente no tiene mucha complicación, y después, en la tercera imagen, si trazamos una línea que vaya del vértice superior al inferior, obtenemos una línea (AB) que podría servir como eje de simetría del trébol. Es decir, la línea nos indica el eje central del trébol y además nos dice que lo que pasa a la izquierda es muy parecido a lo que pasa a su derecha. Digo my parecido porque no existe una simetría perfecta en los seres vivos. De hecho, para demostrar que la simetría perfecta genera una sensación extraña a nuestra percepción, he realizado una imagen que representa un trébol perfectamente simétrico (el último). Esa silueta no es tan natural como en el primer caso. Es probable que en un primer vistazo apenas se aprecie, pero si miramos con atención, ese trébol está hecho con el ordenador, duplicando la parte de la izquierda y superponiéndola a la derecha en sentido inverso. Así queda más artificial, como de plástico, y en mi opinión es menos bonito.

La base, como podemos comprobar en la figura dos, es rectilínea. Dicho mejor, hemos creído que el rombo coincide con el trébol y hemos impuesto una manera de analizar seres vivos con figuras geométricas rectilíneas sin tener en cuenta ni siquiera el contorno. Sobra decir que no soy el primero en hacerlo, estos experimentos también los han hecho los críticos de la Gestalt para analizar obras de arte, y al hacerlo, han reducido la totalidad del cuadro a unas simples líneas, olvidándose de conceptos, de colores, de iluminación, de espacios, de expresiones... Y así fue fue como Mondrian, Malevich y autores que manejaban únicamente líneas rectas, encontraron un nicho en el mercado del arte a principios del siglo XX. 

Esta idea de analizar la forma de los seres vivos fue uno de mis objetivos durante mis primeros años de carrera, y el proyecto, ambicioso, quedó inacabado por mis facultades limitadas y mi voluntad distraída. También leí por ese tiempo libros como "Arte y Percepción Visual", de Rudolf Arnheim, que analizaba las estructuras de las pinturas, y me desmotivó comprobar que un análisis desmedido en el control de la forma provocara el olvido de lo esencial, que es la fuerza de la narratividad, del concepto humano. 

No hay que olvidar tampoco que las representaciones gráficas, ya sean fotografías, pinturas, dibujos, estampas... Necesitan una estructura muy firme para emitir el mensaje con claridad, al igual que lo hacen los seres vivos. Para expresar emociones, los músculos necesitan situarse sobre un cráneo perfectamente formado. Y aunque la forma no sea lo único importante, hay que tener ese aspecto en consideración. Después de varios análisis que presentaré a lo largo del texto, llegué a algunas conclusiones importantes:

-Una de las cualidades de los seres vivos es la simetría casi perfecta.

-Otra característica de la creación natural es que crecen en movimiento curvilíneo.

-En los seres vivos, normalmente existe un punto de interés en el que convergen todas las líneas del contorno. 

Este trébol sobre la encimera ya ha cumplido su función. Así que lo tiramos a la basura y seguimos abriendo la bolsa de plástico para ver lo que hemos comprado. 

En efecto, lo que hay dentro son seres naturales. Nuestro museo ideal está más cerca de lo que creíamos. Si adorásemos tanto a los seres vivos como a las obras de Arte, vendríamos tan contentos como si hubiéramos llegado de una subasta. En los alimentos vemos curvas, esferas imperfectas, fragmentos hiperbólicos, texturas, etc. Lo que me interesa de momento es la manera en la que estas formas se van amoldando al espacio, me interesa el misterio de la creación que parte de la nada y permite que en los propios cuerpos se vayan creando como por arte de magia, que vayan formando también cuerpos ligeramente asimétricos, llenos de colores diversos, y lo más misterioso de todo, que sean cualidades provocadas por la vida... Es asombroso eso. 


Aquí puedes dejar de leer. A PARTIR DE AQUÍ ES TEXTO TODAVÍA SIN INCLUIR. 

Piña, pomelo, plátano....

SUEÑOS

todo lo que hemos visto a lo largo del día se nos queda de alguna manera grabado en el inconsciente, y las creaciones más verdaderas salen de ese manantial infinito lleno de imágenes, de colores, de formas, de conceptos, de sentimientos, de sonidos y de historias. Sacando de allí estos elementos, obtenemos un estilo que nos define como autores. De hecho, este es otro de los motivos por los que creo que esta redacción tiene sentido. Creo que de alguna manera, al menos a mí, me ha incentivado a comprobar y a analizar los lugares en los que me encuentro para localizar y ampliar nuestras capacidades creativas. 

LOS ELEMENTOS (naturales)

Antes comenté que no todos los seres naturales tienen que pertenecer al reino de los vivos. También están los elementos, que no tienen ADN. Los elementos naturales contienen lo esencial de la naturaleza viva. Creo que la similitud formal que hay entre un remolino de agua y un remolino de aire no es fortuita. Y creo también que las leyes que permiten la formación armoniosa de una concha de caracol, son las mismas que permiten que haya equilibrio entre los planetas de una galaxia. Esas formas, esas trayectorias que se van generando, así como esos contornos que van creciendo y amoldándose al espacio, son consecuencia de esas energías que generan elementos bellos. 

El hecho de que ninguna de las formas elementales se presente en línea recta, es una observación que ya he mencionado, pero en ella quiero profundizar más adelante. Ahora empezaré a hablar de la belleza de los seres más básicos, que aunque no parecen tener viva, dada la ausencia de ADN, al menos contienen características esenciales de las especies vivas.

AGUA

No obstante, merece detenerse un rato en las características del agua. De los elementos naturales, este de aquí, en concreto, acapara mi interés con un magnetismo especial. Se dice que el agua es símbolo del espíritu y creo que no es una idea descabellada pensar así, pues insisto en que el agua es necesaria para que haya vida. Y además de su relación con el plano espiritual, creo que también hay un componente formal, es decir, el agua es materia, con formas, contornos, masa, peso, volumen, etc. Las plantas se mueven, y los animales también. Creceremos, respiraremos y en definitiva, nos moveremos para permitir que sigamos existiendo. Y durante todo ese tiempo el agua estará circulando por nuestro interior. El estudio de este elemento nos permitirá ahondar en los auténticos secretos de la belleza.

Si Aristóteles propuso ya esta división que he mencionado entre seres naturales y no naturales, quisiera mencionar algo que también me llamó mucho la atención cuando estudiaba filosofía en el colegio. La idea de que Platón dividiera el mundo en dos partes me dio una visión un poco más clara del mundo. Suena un poco bíblico eso de dividir el mundo en dos, y es que si hablamos de crear, en algún momento tendrían que aparecer analogías con el Génesis. Él decía que por un lado se encontraría el mundo de las ideas (la idea del bien, de la verdad, de la belleza, de la matemática...) y en la otra parte estaría el mundo sensible, terrenal, tangible, el mundo que puede ser percibido por los sentidos, y que además es cambiante y temporal. No es necesario posicionarse a favor o en contra de estas teorías. No hay rivalidad entre ellas, básicamente son dos visiones que nos ayudan a continuar en nuestra labor de analizar formas. La visión de Platón tiene que ver más con la búsqueda de la perfección, son formas que se reducen a fórmulas sencillas, más mentales, más matemáticas; y en cambio, las ideas de Aristóteles parecen algo más terrenales, formas más complejas y orgánicas y que en ocasiones imitan o intentan adoptar esas formas platónicas. A esta última concepción aristotélica se le dio el nombre de hilemorfismo. 

Antes de ponerme a hablar de las formas geométricas más complejas, vamos a probar con un ejemplo sencillo, como puede ser un trébol.

Un autónomo es una empresa

Nacemos como seres humanos, y sin darnos el consentimiento, pasamos a ser personas civiles pertenecientes a un país, con derechos y obligaciones dictadas por ese país.

Perteneces a un país por haber nacido en él. Es decir, tu identidad cultural, de entrada, viene definida por las coordenadas geográficas que indicaban tu posición el día de tu nacimiento. Y entonces empezamos a someternos a leyes que nos exigen, y nos piden comportarnos de cierta manera, y cuando no lo hacemos así, nos castigan. La sociedad sigue funcionando a base de castigos, y nos hacen pagar dinero para beneficiar a los que nos mandan, o nos encierran. 

Nuestra conducta se deteriora por el entorno social que no hemos elegido, y asumimos unas responsabilidades y un comportamiento que tampoco hemos elegido. Nuestra naturaleza es, desde que nacemos, sumisa. Y sabiendo esto, para sentirnos algo más libres, decidimos hacernos autónomos y pagar una cuota que no deja de ser un castigo por nuestra irremediable rebeldía. Y uno acepta el castigo. A pesar de todo.

Cuando uno se da de alta en autónomos, pasa de ser una persona civil y se convierte en una empresa. Eso significa que cada acto va a beneficiar o perjudicar directamente al interesado. Eso significa ser algo más libre dentro de los márgenes de la legalidad y exige un altísimo grado de responsabilidad. La libertad implica responsabilidad, eso lo saben todos los filósofos.

Y Steve Jobs siempre me da la razón en estas cosas. (Argumento de autoridad subliminal)


¿Qué pasará cuando sea autónomo?


Cuando seas autónomo:

1. El tiempo será dinero

Un profesor que se llamaba Gonzalo decía: "El tiempo es el único problema de la educación". Y tiene su lógica. Si hay poco tiempo, el alumno va a fracasar. Y si le das más tiempo, aprobará. El tiempo de un empleado es dinero cuando durante ese tiempo está trabajando. El tiempo de un autónomo debe generar ganancias incluso cuando está durmiendo. Tu trabajo ya no es sentarte y ponerte a trabajar. Tendrás que ser comercial de ventas, diseñador de web, creador audiovisual, redactor, gestor financiero, administrador, soñador y además, si quieres vender dibujos, tendrás que dibujar... O aprendes a gestionar ese tiempo, o tu empresa muere.

 

2. Tu imagen será la de tu empresa

Tu ropa ya no te servirá para dejar de pasar frío, ahora representará la identidad corporativa. Tu nombre será un nombre empresarial. Tu firma será un logo. Tu página web un escaparate. Las redes sociales ya no serán para contactar con los amigos, son para promocionarte. Las redes serán para pescar. Tendrás que trabajar tu imagen. Imagen, imagen, imagen...

 

3. Vas a tener que Priorizar

"Centrarse no es decir que sí, es decir que no a ideas realmente buenas". Esto lo dijo Steve Jobs, "escoged hacer una idea que sea genial". Ya no vale con sentarte en una silla y ponerte a hacer los dibujitos que te vienen a la cabeza. Ahora se trata de priorizar ideas, objetivos y experiencias. Hay ideas que deben permanecer al margen, hay otras en las que ni siquiera deberías empezar a trabajar. Unas son importantes, otras no tanto, así que hay que identificarlas y volcarse en ellas. Yo tengo claro que mi objetivo es buscar nuevas maneras de entender la belleza, comprender sus procesos de creación y compartirlo con el mundo.

 

4. Te costará conservar el espíritu

Contratos, cláusulas, plazos, facturas, formularios, tesorería, domiciliación, IVA devengado, IVA deducible, IRPF, renta, contabilidad, cliente... De repente tu vocabulario cambia y el tiempo que dedicas a tu actividad se llena de obligaciones fiscales. Esto te quitará mucha energía al principio, hasta que te familiarices. No hay que olvidar que hay que centrarse en lo que mejor sabe hacer uno, sea lo que sea y nada más. Conservar el espíritu significa no desviarse del sentido profundo y de la idea central. Mi consejo es que luches frente a las adversidades y los mandatos y mantengas tu espíritu puro y libre.

 

5. Serás dueño de tu mensaje

Boscher, ejecutivo que estaba al cargo del marketing en la empresa de Apple, decía: "El mejor mensaje es aquel que es claro, conciso y reiterado (...) No hay que dejar que nada reste valor a la marca". Creo que desde que soy consciente de la importancia del mensaje, voy mejorando la imagen de la web. Y eso no quita que siga explorando lugares recónditos de la mente y continúe pasándomelo bien. Pero si uno tiene un mensaje claro, le resulta más fácil filtrar y entregar contenido valioso al espectador.

 

6. Tendrás que transmitir

La palabra "transmitir" viene del latín transmittere y significa "hacer llegar un mensaje de un lado a otro". Trans- (de un lado a otro) -mettere (enviar). Esta parte es la más importante. Para transmitir un mensaje, primero tendrás que tener un mensaje. Para moverlo de un lado a otro necesitarás los medios. Para que el mensaje sea interesante, vas a tener que desechar otros menos valiosos, para que resulte atractivo desde el principio, vas a tener que cuidar la manera en la que lo transmites.

Así que, como ves, una vez tengas todo esto asimilado, tendrás que empezar a gestionar tu tiempo para llegar al corazón de la gente.
 


¡Mucho ánimo!

Luimmi