A ellos.

A los que dicen que viajo como vía de escape. 

Viajo para adentrarme en el mundo en el que vivo y conocer su diversidad. Su gente, sus paisajes, los idiomas y las lenguas, para compartir las emociones universales. Viajo para que mi capacidad de sorprenderme no mengüe. Para ampliar mis puntos de vista, para ver las cosas desde otra perspectiva. Viajo, no para huir ni para escapar, sino para hundirme dentro de mí y ver dónde está el fondo. Para cavar agujeros en la superficie y sobrepasar los límites que me imponen. 

A los que dicen que he cambiado. 

Sí, he cambiado. Soy un árbol de hoja caduca. A veces me verás con hojas, otras veces solo seré ramas y otros días me verás dando frutos. Cambio a menudo, no hace falta que me lo recuerdes. El cambio es mi esencia, y me mantengo firme en esa constante. Si crees que no soy el mismo, te equivocas, soy el mismo árbol. Con más ramas, más atardeceres, más experiencia. Cuando me dices que ya no soy el que era, lo que quieres decir es que ya no me parezco a ti. En efecto, porque yo cambio.

A los que dicen que me gusta que me manden.

Cuando un niño de cuatro años le dice a su madre "no me gusta que me manden", no hace falta dar argumentos. No me gusta que me manden. Aunque tú quieras creer que me gusta, es solo una impresión de mí que parece ser una proyección de lo que a ti te gusta. Recuérdalo, no me gusta que me digan cómo tengo que hacer las cosas. 

A los que dicen que la música no es lo mío. 

Lo mío es crear. Lo mío es explorar los diferentes códigos del lenguaje, aprender a utilizarlos, interiorizarlos y combinarlos para expresar mis sentimientos. Esos códigos pueden ser palabras, sonidos, pinceladas o fotos, pero lo mío es experimentar. No soy músico, pero mi música me lleva a unos estados que necesito sentir, y tampoco soy pintor, aunque sepa transmitir algo intercalando pinceladas. No soy escritor, aunque haya escrito novelas, ensayos y teatro. Déjame aclararte que lo mío es crear y experimentar. Lo mío no es la música, claro que no. Lo mío es la música y todo lo demás. 

A los que hice daño.

Me acuerdo de todos. Y siempre que hice daño a alguien fue por ignorancia, por falta de tacto, por vanidad o porque me sentía indefenso. Si hubiera sabido cómo haber evitado ese sufrimiento, lo habría hecho. Ahora que me conozco mejor, controlo mejor mis acciones y soy capaz de decir las cosas de manera más suave y sin dejar de faltar a la verdad, he comprendido la necesidad de ponerme en el lugar de la otra persona y creo que así no genero el daño que siempre acompañó a la brutalidad y la ignorancia. Pido disculpas a los que ofendí en su momento. Que sepáis que si hubiera conocido la clave para no hacerlo, habría actuado de otra forma. 

A los que me hicieron daño. 

Ya no me acuerdo de quiénes fueron los culpables de mis llantos, pero esos llantos quedaron atrás, y aunque me hicieron pasarlo mal, me quedo con lo que aprendí de ellos. Porque sufrir no es tan malo si uno acaba aprendiendo lecciones a partir de el dolor. En mi caso, aprendí a recibir las críticas con serenidad, a ser más humilde, a entender la necesidad de ser coherente con uno mismo, a ser íntegro a pesar de vivir en un mundo lleno de codicia y de injusticia. El sufrimiento me bajó los humos y la vulnerabilidad me hizo ser más humano todavía. 

A los que me juzgan. 

En un juicio, ni el que juzga ni el juzgado sacan beneficio alguno. Al contrario. Lo normal es que los dos salgamos perjudicados. Que me digas lo que es justo y válido para ti, puede que me sirva para conocer mejor tu perspectiva sobre ciertas cosas, pero no servirá para que lo que yo haga se amolde a tu criterio. No lo intentes. Mi experiencia, formación y las diferentes perspectivas con las que veo el mundo, seguramente sean diferentes a las tuyas, y precisamente por eso el mundo es rico en matices. 

Educar en el Arte

En Septiembre comencé a dar clases de Educación Plástiva Visual y Audiovisual en los cursos (desde 1º ESO hasta 4º ESO) y además doy también dinujo a 1º de Bachillerato y a 2º. Este último también tiene la asignatura de Técnicas Gráficoplásticas conmigo (no entiendo por qué no se llaman grafoplásticas). 

El caso es que antes de empezar, en verano, me paré a reflexionar sobre cuáles serían mis objetivos para esta temporada 2016 - 2017, y llegué a la conclusión de que lo que iba a hacer era "Educar en el Arte". Y subí la reflexión a un blog que hice específicamente para los alumnos y los padres: http://misclasesconluimmi.blogspot.com.es/

Parece una frase sencilla y muy obvia, pero cuando uno se plantea qué es educar y qué es Arte, la cuestión se enrevesa y se complica un poco. Así que voy a exponer cómo entiendo yo este propósito.

Educar...
 

Educar es una palabra muy bonita, y para comprender su verdadero significado es preciso acudir a la raíz, al origen. El dicionario etimológico nos dice que viene del latín educere y que significa: conducir de dentro a fuera, hacer salir. Como veis, se compone del prefijo ex- (fuera de) y -ducere (conducir, guiar), y esto nos da pistas para entender cuál es la verdadera tarea del educador: Servir de guía para sacar lo mejor del alumo. Creo que esta definición demuestra que el educador es alguien que señala lo que le ha funcionado a él durante el recorrido del camino. Señalamos lo que consideramos importante para la formación. Por tanto, el educador no debería percibirse ni entenderse como una autoridad institucional que conoce la verdad y la implanta, sino como un guía. Alguien que no adoctrina, sino que educa. Que pretende sacar lo mejor, desde dentro, hacia fuera.

...en...
 

Fijaos que no digo "Educar para el Arte", o "Educar hacia el Arte". Lo que digo es "En", como en inglés "in". Lo que significa que quiero dar las clases rodeado de Arte. El que vosotros sois capaces de generar, y reviviendo el que a mí me ha traído a este punto que sigo desarrollando. Porque el arte es un proceso, no una meta.


...el Arte.
 

Con mayúscula, porque me refiero a ella como disciplina de estudio. Esta palabra viene del latín, Ars, y en griego se utilizaba la palabra τέχνη (technè) para designar a lo que actualmente conocemos como el conjunto de artes y técnicas. En su origen, ambas palabras designaban al conocimiento adquirido que es capaz de crear aplicaciones prácticas de cualquier naturaleza, pero con el paso del tiempo la palabra τέχνη derivó palabra "técnica" (en castellano); mientras que Ars se convirtió en la palabra Arte, aludiendo a las actividades destinadas al placer de los sentidos o el intelecto. Es decir, el concepto de lo que hoy entendemos como Arte se originó para designar todo lo que fuera un aprendizaje adquirido y se empleara en aplicaciones prácticas. Lo que tienen en común el Arte y la tecnología es que son productos de una habilidad, de la creatividad, y que se basan en técnicas aprendidas.


Así pues, "Educar en el Arte" significa servir de guía para para sacar lo mejor de cada uno. Ayudaros a ser más creativos, a ser más habilidosos y a ofrecerlo al mundo.
 

Y es que la tarea de educar no es fácil. Hacerlo requiere de un grado de responsabilidad muy alto, y las consecuencias son decisivas para el desarrollo de una sociedad.

Si queremos ofrecer una educación extraordinaria, además de demostrar que el alumno es capaz de cumplir con las peticiones ministeriales, deberíamos afianzar conceptos, promover el espíritu crítico del alumno, impulsar la creatividad y activar el carácter emprendedor.

Además, es necesario explicar en las aulas y fuera de ellas nuestro cometido, dar a entender a los padres, a los profesores y alumnos que estamos buscando un objetivo, ya que así será más fácil conseguirlos. No basta con realizar una simple evaluación en la que demuestren lo que saben ese día. Si lo que queremos es generar ciudadanos críticos, creativos y activos, personas que ayuden y beneficien también a mejorar el mundo en el que vivimos, tenemos también que cambiar la manera tradicional de educar.

Ya han pasado tres meses desde que escribí esto, y veo que poco a poco van saliendo los frutos, pero no os podéis ni imaginar la cantidad de dificultades que hay entre medias. Nadie nos va a poner fácil estos caminos, quizá por eso merezca la pena recorrerlos. Para allanarlos y permitir a los que vienen detrás caminar más airosos.

 

El carácter creativo.

El carácter determina la conducta de las personas, incluso de un pueblo, y en ocasiones sucede que se confunde el carácter de una persona con su intransigencia. De hecho, es habitual ver a gente que justifica un comportamiento agresivo de alguien después de haber montado un numerito: "Ay, cariño, es que tienes mucho carácter". Bien, a la falta de dominio no se le llama carácter. Al que no sabe controlar sus impulsos se le llama energúmeno.

¿Qué es el carácter entonces?

Aldous Huxley definió el carácter como "una voluntad fuerte dirigida con una conciencia tierna". Y si el carácter tiene algún interés para mí, es porque creo que puede influir en la capacidad para ser más creativos. De esta definición que nos da Huxley se deriva que el carácter va estrechamente ligado a "la voluntad" y "la ternura", y creo que la creatividad funciona de la misma manera. En mi caso, crear es un deseo consciente, un acto delicado. Y esta definición tan bonita como imprecisa, me sirve para dar entrada al artículo y para encontrar otra definición más apropiada a mi gusto, ya que las definiciones (soñé una vez) deben ser como las estrellas fugaces: breves, precisas y reveladoras.

¿Qué es el carácter entonces? Creo que si acudimos al significado etimológico de la palabra, encontramos un matiz que puede ayudarnos a encontrar una definición más clara. Resulta que los griegos denominaban "Kharaktein" al acto de imprimir una marca con un hierro candente al ganado, siendo el significado original de carácter "el que hace marcas". Y esa idea del mito genial y temperamental, triste, fuera de quicio y atormentado, ya se nos queda anclada a nuestra memoria colectiva y nos resulta difícil desligarnos de ella. Más aún cuando la noción del genio creativo va tan vinculada a la imagen de una persona guiando a un ganado sin rumbo: Napoleón, Picasso, Bob Dylan... Nadie se atrevería a decir que estos personajes históricos no tienen carácter. Una persona con carácter, deja marcas. De momento es una de las cosas que tenemos claras. Y que no se me malinterprete, esas marcas no son marcas físicas, sino espirituales, psicológicas.

Recuerdo un hombre de avanzada edad al que se le murió su mujer. Al no poder asimilar una vida en soledad, comenzó una rutina que consistía en ponerse un cubo de metal en la cabeza y dar golpes en una pared con un palo mientras gritaba cosas que solo él parecía entender. Repitió este procedimiento durante meses, no faltó ni un día a la cita, hasta que un día se dejaron de escuchar sus gritos y sus golpes y ya nadie volvió a verlo por allí. Los vecinos, siendo incapaces ahora de asimilar ese silencio repentino, se preguntaban qué habría sido de él. Tardaron poco en descubrir que había muerto y sin duda, dejó una huella en los que presenciaron ese episodio.

Es una historia real que ilustra cómo alguien puede dejar una marca imborrable en la memoria. ¿Pero qué diferencia hay entre Napoleón y él? Yo diría que lo único que les diferencia es la compañía. Y me explico. El carácter, que viene definido por las emociones y en la manera en la que respondemos a un suceso, depende también del ambiente que nos rodea, de las personas que nos acompañan. Un ambiente social que nos permita expresar esas emociones, permitirá que nuestro carácter se desarrolle de manera natural. Una respuesta que salga de nuestro interior, directamente y sin bloqueos, ayudará a definir nuestro carácter con más claridad y además tendrá un efecto positivo en nuestra salud, ya que no habrá impulsos reprimidos y estresantes que desencadenen una enfermedad.

Así que el carácter, aunque influye en gran parte, no depende solamente de nuestros sentimientos y de nuestra capacidad de reaccionar frente a un estímulo, sino que depende también de lo que nos permite el entorno. Y sea como sea el entorno, esa actitud con la que respondemos a un suceso, no es más que una expresión humana. Por eso digo que el carácter y la creatividad van estrechamente ligados, y por eso digo también que la repercusión que tienen nuestras acciones dentro de la sociedad, determinan la fuerza de nuestro carácter. Y también por esto que acabo de decir, pensamos que Napoleón, Picasso, Bob Dylan y el protagonista de la narración tienen carácter: Porque la compañía sobre la que dejaban marcas ha respondido cambiando la percepción sobre determinados conceptos.

Así pues, el carácter es una cualidad humana que consiste en expresar reacciones frente a estímulos o sucesos y es por eso que define nuestro modo de ser.

También podríamos ponernos a definir la creatividad, pero ya hablamos de eso en esta otra entrada. Lo que comparten la creatividad y el carácter, es la capacidad de expresión.

De aquí se deduce la importancia del carácter para determinar nuestra identidad, precisar el grado de influencia en el entorno social y concretar qué capacidad tenemos para generar nuevas creaciones que nos permitan replantearnos el funcionamiento saludable de la sociedad.

¡Saludos pseduofilosóficos!


Luimmi

 

 

El daltonsimo

John Dalton era daltónico y fue quien investigó y puso nombre al defecto de la visión que consiste en no distinguir ciertos colores. Vincent van Gogh también era daltónico. Y estoy convencido de que el Greco también lo era. Yo también. Y cada vez que lo digo la gente piensa que estoy de broma, pero es relativamente frecuente encontrar a una persona daltónica, ya que el 1,5% de los hombres lo son. Las mujeres lo tienen más difícil. Por cada 100 personas daltónicas, 98 son hombres. Asombroso. Esto se debe a que el gen portador se encuentra en la X y no en la Y. Es una historia más larga que podéis investigar aquí, lo explica muy bien.

¿En qué consiste el daltonismo?

El ojo contiene dos tipos de células para que se produzca la visión. El tipo de célula que registra el color se denomina cono, y las células que registran el clarosuro se llaman bastones. Los colores que registran los conos son: Rojo, verde y azul.

En mi caso, lo que me faltan son bastones que captan el rojo, debido a esto, a veces puedo confundirme entre un marrón y un verde, (ya que el marrón no es más que un verde con un poco de rojo) y puede que un morado lo confunda con un azul oscuro (pues el morado es azul y rojo).

Hay otros casos en los que los conos no funcionan, y la persona ve todo directamente en blanco y negro. A esto se le llama monocromatismo. Mientras que dicromatismo significa que solo ve dos de los tres colores.

¿Cómo se da cuenta uno de que es daltónico?

Hay gente que no sabe que lo es, es curioso, para saber si alguien es daltónico o no, hay muchas maneras de comprobarlo. Una de ellas es haciendo un test de Ishiara, pero en mi caso sucedió de una manera muy cómica. Mi hermano mayor (también daltónico) estaba pintando con ceras un paisaje y hacía el césped naranja. Era muy pequeño, y cuando mi madre le corregía diciendo que el césped era verde, él insistía en que era naranja. Hasta tal punto llegó la discusión que vinieron a preguntarme a mí: "¿De qué color es el césped?" "Naranja", respondí yo. Y mi madre no tuvo más remedio que reírse. Apuesto a que si le preguntas a un daltónico cómo se dio cuenta de que era daltónico te contará una anécdota parecida. No queda más remedio que llevarlo con humor.

¿Qué ventajas tiene?

Sea cual sea el caso, la ventaja del daltónico es que al no tener tantos conos que perciben el color, tienen más bastones de lo normal para percibir el claroscuro. Esto nos permite apreciar un espectro lumínico más amplio. Es decir, entre el negro total y el blanco total, apreciamos una gama de grises más amplia que una persona no daltónica, lo que me da ventaja a la hora de hacer dibujos en blanco y negro (podéis ver ejemplos pinchando en mi dossier, sección "Bellas artes").

Otra de las ventajas es que los daltónicos podemos leer el mensaje que hay en el interior de este recuadro. Los que no son daltónicos no pueden hacerlo.

Esta ventaja se tuvo en cuenta durante la Segunda Guerra Mundial, ya que dedujeron que al ver mejor los volúmenes definidos por el contraste de luces y sombras, las personas con daltonismo podrían detectar mejor el camuflaje, y con suerte, podrían salvar la vida de los otros soldados. Recientemente, un equipo de científicos de la Universidad de Cambridge descubrió que aquella teoría no estaba tan equivocada. Según los investigadores, algunas personas con disfunciones ópticas tienen mayor sensibilidad para detectar ciertos colores combinados, es decir, pueden ver lo que los demás no ven. Así, más que una carencia, la deuteranomalía (otra manera de llamar a esto) puede ser considerada como una ventaja. John Mollo, el director de la investigación concluye que: "Los nuevos hallazgos nos hacen recordar los informes de la Segunda Guerra Mundial que sugerían que los daltónicos eran superiores detectando camuflajes".

Cuando uno es daltónico, forma parte de una población muy reducida. Eso solo puede servir para ofrecer nuevos puntos de vista. De hecho el Fauvismo, que es un movimiento pictórico que aparece en 1904 más o menos, poco tiempo después de morir Gauguin explotó bastante esta faceta de inventarse los colores. Y Gauguin, sin ser daltónico, copió la manera que tenía Vincent van Gogh de poner los colores que le daba la gana. Unos son auténticos, otros no. Ahí lo dejo.

Cristo Amarillo, de Gauguin

Cristo Amarillo, de Gauguin

¿Qué inconvenientes tiene?

Tiene inconvenientes, claro que sí, pero no son tan dramáticos como la gente piensa. Leo en artículos que ser daltónico supone una dificultad en el día a día y cosas así, pero nada de eso. Como mucho puede aportar alguna anécdota graciosa de vez en cuando.

Por ejemplo, un daltónico como yo ve estas dos imágenes iguales. Pero no es la única curiosidad, hay muchas más.

En mi caso, antes de sacarme el carnet de conducir me costaba averiguar qué debía hacer frente a un semáforo intermitente. ¿Cómo le explicas esto al profesor de autoescuela? La verdad es que no hace mucha falta pararse en detalles. Una vez te das cuenta de que todos los coches siguen adelante cuando el semáforo está intermitente, el color da igual. Puede ser rojo o ámbar, no sabemos, pero pasamos con precaución. Es decir, no somos un problema en la conducción. Hemos descubierto con los semáforos que si está arriba, uno se para. Si está en medio, tenemos precaución. Y si está en blanco, seguimos. (Broma. Sabemos que el de abajo es verde.)

Otra anécdota de los inconvenientes es esta: El otro día fuimos a un circuito de karts con los amigos y antes de entrar nos explicaron que a veces sacarían una bandera roja y otras veces una verde. La roja significa "para", y la otra significa "volver a la normalidad". Cuando me monté en el coche y me sacaron la roja, yo entendí que debía seguir circulando normalmente, porque realmente no se distinguía muy bien una de otra. Se enfadaron bastante al ver que no paraba. Casi me echan.

Otra cosa que se supone que debe ser un inconveniente es la manera de vestir. Cómo combinar la ropa. La verdad es que para mí no es problema. Siempre voy con pantalón vaquero, unas botas marrones y una camiseta de otro color que ocupe todo el torso. Pero entiendo que haya daltónicos que quieran vestir bien y no puedan. He leído por ahí que hay gente que ordena su armario por colores para saber cómo conjuntarlos. En fin, aquí cada maestrillo tiene su librillo.

Y el mayor inconveniente lo encuentro en la gente que viene a dar clases de pintura conmigo. A mí me encantan los colores saturados, me transmiten más emociones y además remiten un poco a la infancia, pero entiendo que si uno va a clase de pintura quiera saber cómo pintar. La teoría me la sé de pe a pa. Primarios, secundarios, terciarios. Tono, saturación, luminosidad... Todo eso teóricamente lo domino, y lo puedo explicar con soltura, porque para mí es como una ciencia muy divertida. Pero si me dicen que saque el color carne, mejor que lo saque otro, que a lo mejor a mí me sale como a Vincent "El genio del color".

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La tecnología es un punto a favor para ayudarnos en todos los aspectos. Si reduzco la saturación de todos los colores menos los del verde, me queda esto:

Por eso me resulta mucho más fácil pintar con ordenador que con una paleta normal de las de toda la vida.

¿Tiene "cura"?

"Cura" lo pongo entre comillas porque no lo veo como una enfermedad. Al fin y al cabo el daltonismo consiste en la reducción de unas células que se llaman conos. Nos falta algo, sí. ¿Pero un manco es un enfermo? Se puede estar perfectamente sano y tener menos células que otros. Creo que el daltonismo no es una enfermedad, ya que no tiene que ver con la salud. Y la respuesta es sí, es posible resolver el daltonismo. Además hay varias opciones.

Existen gafas para daltónicos. Yo las tengo, y cuando me las puse, no lloré tanto como aparece en los vídeos, me dio por reírme, porque por primera vez vi que mi piel era naranja. Parecía que iba drogado. Aquí hay un vídeo sentimental hecho con el propósito de vender las gafas:

Pero hay que decirlo todo, no mejora la visión en un 100%, pues que la mejora en un 80% o 90%, pero todavía hay matices que no llegamos a distinguir. El funcionamiento de las gafas consiste en aplicar un filtro del color que no se vea. Es decir, si me faltan conos magentas, meter un filtro magenta. Se soluciona algo, como digo, pero incluso pudiendo resolverlo diariamente, en mi caso solo me las pongo cuando voy a pintar.

También hay avances gracias a la biotecnología. "Jay y Maureen Neitz, han encontrado una forma de implantar genes que pueden reemplazar a las proteínas que se encargan del reconocimiento de los colores en las células de los ojos encargadas de esa tarea, los conos." Podéis leer el artículo completo

Resumiendo

Como todo en la vida, ser daltónico tiene sus inconvenientes y sus ventajas. A mí me gusta serlo, me lo paso bien. Es una oportunidad para ofrecer un punto de vista peculiar y nunca me ha dado problemas en el desarrollo de mi obra, más bien al contrario. De hecho los profesores de la carrera de bellas artes se referían a mis colores como muy "atrevidos", me pedían que les mostrara mi mundo "tal y como lo veo". Y eso intento. Como podéis comprender, el daltonismo ayuda a ofrecer un punto de vista personal y único. En ciertos aspectos de la vida, que son los que a mí me interesan, son más una ventaja que un inconveniente. Y es verdad que mis colores pueden ser atrevidos. Es como tienen que ser. Para crear, hay que ser atrevido. Es necesario asumir riesgos sin temores y sin miedos. Aunque al final siempre se acabe diciendo lo mismo: "Para gustos, los colores".

¿Qué es la creación?

La creación es algo que viene de dentro. Sucede en el interior. La creación es el resultado de una evolución, de un desarrollo. Crear significa prestar atención a la energía de tu entorno, formar parte de ella y expresarla. Ex- (hacia fuera) pressus (a presión). Crear consiste en sacar fuera lo que hay dentro. 

La destrucción es otra cosa. La destrucción se impone desde fuera. Sucede con dos cuerpos que se chocan y se dañan. Destruir es interrumpir el desarrollo de manera abrupta y por lo general, uno siempre destruye desde el aislamiento. Des- (negar) -Struere (juntar). La destrucción, etimológicamente, niega la unión.

¿Algún partido político creativo?

Luimmi

Sobre la credibilidad del formato.

Entiendo formato como el modo en el que se presenta algo.

Es decir, un programa de televisión tiene un formato, y no tendrá el mismo formato un programa de entretenimiento que uno de noticias. Un disco de Vinilo tiene otro formato de presentación, que es diferente al CD o al mp3. Lo mismo un periódico o un libro. También un vídeo y una web. Y así podríamos poner un ejemplo detrás de otro, pero la idea creo que ha quedado clara. 

Lo que quiero destacar del formato es que viene con una serie de prejuicios. Cuando una persona ve las noticias, si el presentador va enchaquetado de tal modo, si los focos iluminan bien y el tono de la información es sereno, neutral, informativo, entonces la noticia es más creíble. Predispone al espectador a escuchar con una actitud determinada. Lo mismo sucede cuando un artista expone en una feria de Arte, el espectador ya atiende con una predisposición que viene condicionada por el formato en el que se presenta, independientemente del mensaje que haya.

Esto es un arma de manipulación masiva.

Personalmente, cada vez me creo menos lo que aparece en los medios. Sea el medio que sea. No me creo lo que dicen en publicidad, ni lo que dicen en las noticias, ni en la radio, ni en la televisión, ni siquiera en internet. Tampoco me creo que un disco de vinilo sea mejor que un CD, pero sin querer me condiciona el formato, y trato con más cariño un vinilo que un CD. Es algo inevitable, solo porque se presenta en un formato sofisticado y persuasivo. La delicadeza con la que se saca el disco de la carátula, la atención con la que uno se vuelca en la música, desde la primera canción hasta la última, con su pausa intermedia para voltear el vinilo a modo de ritual. Eso no sucede en un CD, o en Spotify o iTunes.

Esta reflexión viene porque encontré entre mis archivos un vídeo que se grabó hace dos años. Era una una entrevista que me hicieron en televisión. Estuve haciendo la entrevista unas dos horas y algo, pero seleccionaron fragmentos que al resumirlos en pocos minutos, mi versión de los hechos se tergiversaba, dando un mensaje que me situaba en el paro durante casi cinco meses (y que quede entre nosotros, yo nunca me he apuntado al paro, cuando no tenía trabajo, lo buscaba sin más).

¿Y si con esa información que me han dado doy mi propia versión de los hechos? La caída del imperio televisivo se solucionan con guerras., como cualquier crisis Y el enemigo que quiere la televisión es internet (en el fondo todos queremos enemigos), y es un oponente peligroso, porque internet es libre, sin jefes, y en él reina un humor ilimitado

Sirve para reflexionar y para ver hasta qué punto condiciona mi mensaje el hecho de presentarlo en un formato u otro.

Seguiré a lo largo de la semana, pero hoy es sábado, así que a disfrutar del solecito y a vivir con ganas.

¡Saludos!

Luimmi

Canal en Youtube

Por fin actualizo mi propio canal de YouTube.

La idea es ir mostrando mis trabajos y expicar tanto los procesos como la imagen definitiva. Para ello, se me ocurre dividir el mismo canal en varias secciones.

Una de ellas se llamará: "FAST DRAWING", y se verá a cámara rápida cómo trabajo sobre un soporte real, físico.

La otra sección: "USANDO PHOTOSHOP", explicaría cómo trato la imagen con herramientas digitales.

También tengo intención de ir ampliando una tercera sección en la que voy subiendo VISUAL THINKING

Te puedes suscribir aquí.

Gracias.


Luimmi

¿Por qué nunca debería dejar de hacer música?

Porque aunque parezca increíble, la música me ha enseñado a dibujar más que el dibujo.
La música es un arte metódica, muy estructurada, requiere de la máxima concentración, tanto en los ensayos previos a la puesta en escena como durante la actuación. En el dibujo y en la pintura sucede lo mismo. Son disciplinas que requieren el mismo grado de entrega, paciencia y comprensión.

1. Producción

Cuando un grupo de música, o un solista se dispone a grabar sus canciones, lo más sensato es seguir un orden muy riguroso. Y se hace siguiendo el siguiente procedimiento:

1. Batería (Es la base sobre la que irán los demás instrumentos)
2. Bajo (Sirve como base rítmica y melódica para el resto de instrumentos)
3. Guitarras y teclados (Enriquecen y armonizan el conjunto)
4. Voz (Cuenta una historia)

Deduje que en dibujo existe un proceso paralelo que consiste en:
1. Encaje (Es la base sobre la que irán los demás elementos)
2. Claroscuro (Sombras y luces para señalar el volumen)
3. Color (Enriquecen y armonizan el conjunto)
4. Hisotria. (¿Qué cuenta el dibujo?)

De hecho, en el proceso de realización de un cómic, existe una profesión para cada fase del proceso:
1. El dibujante, que encaja el dibujo.
2. El entintador, que saca las luces y las sombras con la tinta.
3. El colorista, que mete color a la escena.
4. Y el guionista, que cuenta una historia.

Siguiendo esta observación, podemos decir que crear consiste en establecer una base sobre la que construir algo enriquecedor con el fin de contar algo.

2. Registro tonal

Evidentemente, hay muchos más matices:

Una canción que abarca todo el registro (Tonos graves, medios y agudos), tiene más variedad que una canción desnuda en la que interviene únicamente la melodía.

En dibujo sucede lo mismo, cuanto mayor es el abanico entre tonos negros y blancos, mayor serán los matices de la obra.

Y en pintura ,o en el cómic, si la paleta de colores utilizada es amplia y los colores se conjugan de manera armoniosa, la obra será más completa.

3. Composición

En cuanto a la composición, una estructura mínima de una canción sería la siguiente:

1. Estrofa
3. Estribillo
4. Estrofa 2
5. Estribillo

En cambio, la estructura mínima de una composición gráfica no viene determinada por estrofas y estribillos. Esto es porque las estrofas y los estribillos solo aparecen cuando se desarrollan a lo largo del tiempo.

Una imagen fija no puede incorporar el valor temporal, tampoco incorporan estribillos, actos ni estrofas, por eso se estructuran teniendo en cuenta la ubicación en el espacio.
Hablamos entonces de "planos", que definen la estructura de una composición gráfica y dependen de su proximidad o lejanía con el espectador, de la perspectiva, y suelen ser tres. Yo los llamaría: Aquí, ahí y allí.

En cambio, tanto en la literatura como en el cómic, el tiempo es un elemento crucial para estructurar la obra. La disposición de las palabras o de las viñetas pueden darnos una estructura firme para saber por dónde vamos a movernos, y suele funcionar siempre la fórmula de: primer acto, segundo acto y tercer acto.


4. Intensidad

Puedo medir la intensidad de un trazo. Si la intensidad es fuerte, el trazo será más oscuro, si es más claro, hablaremos de un trazo suave. ¿Aprieto mucho el lápiz? ¿Doy degradados suaves?

5. Velocidad

Puedo medir la velocidad a la que estoy dinujando, ¿es un tempo de 120 bpm? ¿Es de 100? Es decir... ¿Cuántos trazos doy por minuto? Pocos dibujantes se van a poner a medir eso. Pero sin duda, la velocidadinfluye en el resultado final.

En el cómic el ritmo se mide con el número de viñetas. Si hay tres viñetas y en las tres aprecen sentados los personajes sin decir nada y un pájaro atraviesa la escena, es un ritmo lento. Si en 4 viñetas un soldado ha matado a un ejército entero a puñetazos, entonces la velocidad es rápida.

6. Ritmo y armonía

La armonía y el ritmo son conceptos que comparten ambas disciplinas. Existen libros de música que dedican largas explicaciones a lo que significa cada concepto, y una concepción clásica de la música podría ser la combinación ordenada de melodía, ritmo y armonía. Lo mismo sucede con el dibujo, la pintura o la fotografía. Aparecen conceptos compartidos que permiten ampliar nuestra visión del mundo y aportar algo bueno al mundo.

****

Estoy convencido de que podría seguir aumentando los conceptos, solo sería cuestión de tiempo. Y viéndolo fríamente, uno podría interpretar que esta exposición no es más que una relación lingüistica entre diferentes doctrinas. No quisiera verlo así. Más allá del lenguaje, del paralelismo que encuentro entre los procesos creativos, existe también un componente inefable al arte. Podría llamarse la magia de la evasión, por usar alguna expresión que se acercara... La pintura te da el paisaje ya hecho, la música te permite generar paisajes imaginarios a través de la combinación de sonidos. Y ahí hay magia. Podría seguir hablando sobre esto, creo que podría incluso escribir un libro al respecto, pero de momento me basta apuntarlo como una idea que podría servir más adelante, o podría quedar en el olvido, como tantas otras.

En conclusión, como ya dije al principio: "La música me ha enseñado a dibujar más que el dibujo".

Soy consciente de que todas estas consideraciones que tengo a la hora de dibujar o pintar no las habría tenido en cuenta si no hubiera dedicado gran parte de mi tiempo a comprender los mecanismos que hacen que la música genere en mí todos los estados de ánimo posibles. Y además de mostrar mi visión personal del mundo, provocar diferentes estados de ánimo en el espectador también es un objetivo prioritario en mi trabajo.

Por esto, y seguramente por más cosas, no dejaré de hacer música.

Saludos!

Luimmi

Punto, Píxel, pincelada, lo que sea

La definición de punto es: Unidad mínima de representación.

Siempre me atrajo la idea de reunir una cantidad ingente de unidades mímas, que al aglomerarse, generaran una imagen sencilla.

 

En esta imagen hay algo muy barroco si prestamos atención a las pinceladas. Parece una superficie recargada de adornos y da la sensación de que desde un punto de vista formal la pintura es compleja. En cambio, si lo que vemos es un hombre de perfil, nos damos cuenta de que se trata de algo muy sobrio, comedido y sencillo.

Esta manera doble de percibir una imagen la utilizaba mucho cuando estudiaba en la carrera.

Es el ejemplo perfecto para demostrar que una imagen puede ser barroca y sencilla a la vez

Y puede ser a la vez abstracta y figurativa.

Fin.

Luimmi

Coherencia

Ser coherente en un mundo que vende cigarrillos para recaudar en sanidad.

Ser coherente en un país libre que te obliga a pertenecer a un país.

Ser coherente en un mundo que premia con el Nobel a un promotor de la guerra.

Ser coherente en un mundo que condena a muerte a las personas que matan en la calle, y las condecora al hacerlo en el campo de batalla.

Ser coherente en un mundo que condena el maltrato animal mientras se come a los animales.

Ser coherente en una monarquía que predica la igualdad entre todos.

Ser coherente en un mundo incoherente.

Luimmi

 

Recopilación: El Arte Desplazado (En proceso...)

Aquí una recopilación de las reflexiones a modo de ensayo. Iré incorporando textos poco a poco hasta que quede una entidad completa. Al igual que me pasa con la pintura y el dibujo, me cuesta empezar un texto desde el principio y seguir hasta el final. Voy creando por bloques que se van quedando incompletos y los voy rellenando.

INTRODUCCIÓN: El Arte Desplazado.

Aristóteles observó que hay seres que tienen naturaleza propia y otros no. Otros imitan. Hay seres vivos y seres sin vida.

Después de reflexionar durante un tiempo sobre esto, llego a pensar que uno de los motivos por el que nos sentimos tan poco identificados con el "Arte de Galería" es porque hemos olvidado las conexiones reales entre nosotros los humanos y el resto de seres vivos. Estamos inadaptados a nuestro entorno y eso nos ha llevado a olvidar el valor de la vida y a dejar de sentirla en su plenitud. Me he dado cuenta de que la mayoría de estos artefactos que nos rodean, están tan desvinculados de nuestra naturaleza que por mucho que los contemplemos no los disfrutamos. Nos cuesta tener empatía con ellos, nos resulta difícil identificarnos. En definitiva, nos aburren.

Por eso quisiera hablar aquí sobre lo desplazado que se encuentra el ser humano de su verdadero entorno y puede que esto nos ayude a entender un poco mejor nuestra condición. Yo al menos he visto las cosas más claras. No tengo la solución definitiva, (menos mal, así mantengo viva mi curiosidad) pero me alegra seguir caminando y poder compartir estas observaciones con el resto. Así que, si te identificas con lo que lees, podemos caminar en esta tarea como dos individuos perdidos en el caos y si no responde a ninguna pregunta existencial, al menos el camino se hará más ameno. Estaremos compartiendo algo. La verdad es que me siento extraño al no poder escucharte mientras caminamos, pero no me queda otra alternativa, aquí, sentado delante del ordenador, en otro tiempo y en otro espacio... Es un hecho irremediable.

En fin, lo que yo creo y lo que quiero decirte es que el hombre siempre crea en función a lo que él es, a lo que ha visto. Sólo copia. Y con el tiempo hemos nos hemos ido pareciendo a lo que nos rodea. Y lo que nos rodea cada vez está más lleno de elementos que no sienten, no padecen, no se reproducen y tampoco se transforman: Nos tratamos como paredes, edificios, automóviles, ordenadores... Y gran parte de nuestro entorno está construido por seres así. Esto ha dado como resultado una falta de armonía con el entorno que dificulta ese placer sensorial o espiritual que tanto nos enriquecía en otros tiempos a nosotros, los humanos. Aunque lo intento, y a veces lo consigo, creo que cada vez es difícil encontrar elementos que nos hagan sentirnos bien con nuestro alrededor. 

Se trata fundamentalmente de una cuestión de adaptación. Para que un ser vivo pueda adaptarse a su entorno, necesita mimetizarse, camuflarse... En eso consiste la adaptación. ¿No? Desde pequeño lo he creído así. Cuando era niño y me llevaban a algún colegio nuevo con personas desconocidas, mi interés se basaba en permanecer ahí como algo que no desentonara. Quería camuflarme, integrarme en esa masa, adaptarme a la nueva sociedad cuyas normas compartían todos cómodamente. A veces conseguía integrarme y estar a gusto, pero otras veces no, y entonces el choque de identidades generaba conflictos de muy diversos tipos. Y el conflicto no es tan dañino como uno piensa, ya que a menudo, es a partir de un conflicto cuando aflora la creatividad de uno.

A mí me gustaría ser siempre como ese niño que intenta adaptarse y encuentra momentos reconfortantes y otros más conflictivos, pero claro, no es posible. Con la madurez vamos adoptando maneras de ver el mundo que un niño no retendríamos. Estas ideas nos condicionan el día a día.

Por ejemplo, si salimos un día a la calle, veremos que nuestro entorno está desnaturalizado. Y esto es porque, por muy superior que se crea la especie humana, es la única que no ha sabido adaptarse a su entorno, y lo lógico es que esa frustración sirva de motivación para destrozar violentamente lo que tenía a su alrededor para que pudiera luego sentirse dueño de algo. 

Se da por hecho que toda esta necesidad de adaptarse a las cosas, de formar parte de ellas, de estar ahí y de sentirse en la época y en el mundo real, es necesaria en la actitud de un artista. Pero el inconveniente surge cuando el entorno y la sociedad no se corresponden para nada con el individuo que está viviendo allí. Ya lo dijo Krishnamurti: "No es saludable estar bien adaptado a una sociedad profundamente enferma"

¿Cómo localizar entonces las consecuencias de la inadaptación? ¿Cómo saber si realmente estamos adaptados o no? ¿Debe seguir el artista adaptándose a la sociedad? ¿No sería preferible estar inadaptado? Son preguntas que me voy formulando día a día, y se me ocurre pensar que a lo mejor, como digo, atendiendo a la ubicación de los elementos que nos rodean, podemos sacar ciertas conclusiones. Estas conclusiones, por la formación que yo tengo, las aplico a mi campo, que es el de las artes, pero estoy convencido de que pueden resultar útiles también en el campo de la psicología, la educación o incluso la filosofía. 

1. Orden natural

En el primer caso, la naturaleza dispone sus elementos de manera ordenada atendiendo a formas orgánicas y de gran complejidad. Pero es una complejidad relativa, ya que pueden expresarse en una fórmula matemática que tiene relación con las curvas. Estas formas naturales no aparecen exclusivamente en el contorno de los seres vivos, también son formas que aparecen en las galaxias, en los planetas, en las montañas, en olas del mar... Y esas curvas podrían usarse también para definir la frecuencia y la amplitud de onda de los sonidos, se podría medir la intensidad de la luz, y además, esas curvas también definen el movimiento de los planetas alrededor del sistema solar. Son curvas que permiten el movimiento fluido y natural de los seres vivos. Los ríos, las nubes, el fuego, los planetas, las dunas; y por supuesto, también las serpientes, los lagartos, las setas, los caracoles... Es decir, los seres vivos.

Si identificamos estas formas naturales y conseguimos dibujarlas, nos daremos cuenta de que casi todos los dibujos tendrían un predominio de la línea curva. 

 2. Orden impuesto

En el segundo caso, el ser humano se organiza con un esquema rectilíneo y generalmente ortogonal. Los ejemplos más claros están en ciudades como Barcelona y New York. La ventaja es que de este modo circula información más nítida y clara, el inconveniente es que, al contrario que en la naturaleza, no dan margen a la casualidad. Satélites, ciudades modernas, azoteas, suelos, mesas, armarios, puertas, ventanas, paredes, techos, libros, cajones, folios... Prácticamente todo lo que hemos creado es rectilíneo.

Si identificamos estas formas artificiales y conseguimos dibujarlas, nos daremos cuenta de que casi todos los dibujos tendrían un predominio de la línea recta

Pero claro, hay excepciones. La botella de agua que tengo delante, por ejemplo, tiene la boquilla redonda. Es así porque si fuera cuadrada no podría girar el tapón para abrirla y cerrarla. Y es que los contornos curvilíneos, por lo general, son así porque de este modo permiten que haya movilidad. Así que vuelvo a ojear a mi alrededor y veo de nuevo las ventanas y descubro que también hay bisagras con articulaciones circulares, y los pomos de las puertas también lo son, y las ruedas de un coche que suena de fondo tiene ruedas que giran. Mi lamparilla de noche, con sus tornillos... Existen curvas en las creaciones humanas, no nos vamos a engañar, y cuando aparecen creaciones curvas, por lo general aparecen para que haya movimiento. Por eso pienso que sin la línea curva, no hay movimiento. Esto no significa que todo lo que sea curvo se mueve, sino que todo lo que se mueve necesita un contorno curvilíneo.

En resumen, no es difícil imaginar por qué la mayoría de los contornos de los seres naturales son curvilíneos: Porque allá donde haya vida, habrá movimiento. Y no es posible el movimiento sin la curva. De hecho no conozco a seres vivos que no se muevan. ¡Hasta las plantas se mueven! Son lentas, pero se mueven. Estos sistemas de distribución de elementos que planteo de entrada, cumplen un fin común, que es la instauración del orden (Me ha venido a la mente la imagen de un hombre entre rejas). El hombre, por lo general, tiende a la rectitud. A imponer. No destaca por su comportamiento fluido, tampoco acostumbra a adoptar el carácter acuoso de la naturaleza. Y aquí utilizo "el hombre", haciendo distinción de género, no como generalización. 

¿Fascinante, verdad? Al menos a mí me lo pareció en su momento. Reconocer la adaptación de los seres a su contexto a partir de los contornos que los definen. Ahora entiendo por qué Nietzsche escribió aquello de: “Todo cuanto se extiende en línea recta miente (…) Toda verdad es curva, y el tiempo es un círculo"

Cuando llegué a esta manera de ver las cosas, me propuse continuar redactando los pensamientos sueltos que me llegaran, trataría de ordenarlos de alguna manera y así sería más fácil llegar a las últimas consecuencias. En aquel tiempo estaba estudiando mi primer año de arquitectura técnica y decidí cambiar de carrera con la excusa de que no me gustaba hacer líneas rectas. Supe, y no de manera cerebral, sino impulsiva, que mi verdadero destino estaba en el otro lado. Me pasé al lado oculto de la creación humana. Después, el tiempo me dio la razón, y ahora me dedico felizmente a hacer lo que me gusta, que son las curvas.   

Cuando entré en Bellas Artes, durante los primeros años de carrera venía con la intención de desarrollar estos conceptos en mi producción como artista. En clase de Historia del Arte, aplicaba los conceptos que acabo de describir y me daba cuenta de que los pintores del Barroco optaban por representaciones de un estilo muy vivo, con aglomeraciones de seres vivos, todos revolviéndose entre ellos como una masa llena de luces y sombras intensamente contrastadas. Personalmente me resultaba algo apasionante, y todavía hoy me lo parece. Mientras que en el otro lado, los artistas vanagloriados que vinieron más adelante (Mondrain, Kandinsky, Picasso...), encontrábamos la primera manifestación de esa la falta de conexión que Ortega y Gasset definió como arte deshumanizado. Ellos pintaban estructuras firmes, rígidas, impositivas.

Me daba la sensación de que estas coincidencias me sugerían que no iba desencaminado. No obstante, para que mi suposición (o si se prefiere, mi hipótesis), pasara a convertirse en una conclusión (o una tesis), me quedaba mucho camino por recorrer. El primer paso era formular la pregunta que quería responder de manera clara y concisa: ¿Es posible que la falta de conexión con nosotros mismos se deba al ubicarnos en el interior de las ciudades y rodearnos de ángulos picudos y rígidas líneas rectas? 

Fue hace ya casi once años cuando me planteé esta pregunta por primera vez. Yo siempre respondo que sí, no me hace falta demostrarlo, pero la ciencia, que ya parece estar dando sus últimos coletazos, necesita demostrar con ejemplos y experimentos certezas claras. Certezas demostrables. Pero está claro, no hace falta investigar mucho. Hemos sido cruelmente despojados de la naturaleza, y hemos perdido nuestra conexión con el mundo. Y el Arte, en consecuencia, se ha desplazado de su propio origen, de su conexión con su nacimiento. Se ha perdido.

Resumiendo, esta introducción quiero que sirva fundamentalmente para entender qué tema voy a tratar. Nuestro entorno y su influencia en los procesos creativos.

Antes de seguir, y para terminar con este apartado, os aseguro que el mayor reto al enfrentarme a este escrito ha sido ordenar todas las ideas de modo que se pudieran leer cómodamente y de manera fluida. En otras ocasiones me aventuré a hacerlo y los resultados fueron nefastos. Lo intenté hacer como si fuera una tesis doctoral, pero dio un resultado infumable. Ni siquiera yo era capaz de leer lo que había escrito sin resoplidos de hastío entre medias. Comencé también a ilustrar las ideas, haciendo un diseño algo más atractivo y gráfico, pero el resultado final, a mi parecer, quedaba algo desnudo y por qué no decirlo, un poco ridículo.

Como podéis combraonbar, no me siento una persona resolutiva a la hora de contar historias de manera ordenada. Mi cabeza funciona de una manera impulsiva y caótica. Con el tiempo he ido aceptando que funcionar así tiene algunas ventajas, y como es natural, otros inconvenientes. Para que el lector pueda entender en qué dirección va mi discurso y para sugerirle el objetivo al que quiero llegar, he tenido que hacer un esfuerzo mental inusual. Probablemente no sea un hilo conductor férreo y sin fisuras, pero es la mejor manera en la que se me ha ocurrido contar esto. 

En este tercer intento, lo que planteo es una lectura más cercana, más cotidiana, más humana. Y esta manera de abordar el viaje, me supone encontrar unos pros y unos contras, como en todo en la vida. 

-Lo bueno de haber escrito estas reflexiones en forma de tesis doctoral, es que tiene una estructura más firme, viene con su introducción, su hipótesis, su método experimental y sus conclusiones. 

-Lo bueno de haber hecho dibujos de esas ideas es que puedo volver a repetirlas y contarlas con una mentalidad más clara. 

-Lo malo, por último, es que esto que estás leyendo ni es estrictamente una investigación, ni es un libro de ilustraciones. Es literatura gris. Pero a día de hoy no encuentro literatura de otro tono. Así que aquí me limito básicamente a dar mi opinión sobre lo que nos afecta el entorno y sobre sus consecuencias en nuestra conducta, que en mi caso, es una conducta que busca crear constantemente. 

Más allá del dogmatismoacadémico, me decanté por ordenar cronológicamente las ideas como si sucedieran a lo largo de un día normal en mi vida. Parece más lógico prestar mayor atención a una persona que te cuenta lo que le ha sucedido a lo largo de un día, que escuchar a un tipo que empieza a soltar conceptos por la boca como si eso fuera a interesar a alguien. 

Voy a empezar entonces este relato, o como se quiera llamar, desde el momento en el que voy a al supermercado. Después traeré la compra a casa, me haré la comida, luego me pondré a escribir, después me iré a trabajar, volveré a casa, cenaré y me iré a dormir para soñar un rato.

Así voy a dividir las secciones de este texto. Me parece conveniente aclararlo previamente porque así no podéis decir que nadie os advirtió.

1. EN EL SUPERMERCADO

Vamos a suponer entonces que ya he entrado en el supermercado. Con predisposición, ¿vale? Esa es la clave. Entramos allí como si fuera un templo sagrado y todo será más fácil de sentir.

Dentro del supermercado, las necesidades elementales como la nutrición se disfrazan con luces artificiales, suelos lisos y relucientes. Los carteles con colores chillones y tipografías estridentes nos embelesan. Todo está perfectamente ordenado en secciones, en envases... Naturaleza dentro de un plástico, o de una lata metálica, o de un tetrabrik. Animalitos descuartizados con códigos de barra, frutas y verduras alteradas genéticamente, pesticidas; frutos secos, tostados y fritos. Hay de todo. Es una especie de bosque plastificado y perfectamente delimitado por la necesidad de consumo humana.

Creo que cuando pisamos el suelo de un supermercado no somos conscientes del verdadero mundo en el que hemos entrado. Ese suelo era un pedazo de tierra virgen que ha pasado a ser propiedad de una entidad comercial. Y la finalidad de ese comercio es vender productos que han nacido en la tierra gratuitamente para cambiarlos por dinero.

Si un extraterrestre viniera a visitarnos y sacara conclusiones de aquí, este apartado lo pasaría por alto. Yo tampoco lo entiendo bien, y en cambio, estas instalaciones son las que nos mantienen vivos. Caminamos por los pasillos rectos y atravesamos otros pasillos ortogonales. Como autómatas elegimos lo que vamos a ingerir. Después, pasamo por caja, depositamos un billete en las manos de la cajera y ellanos da monedas y un papel. Luego nos llevamos la compra a casa y la ponemos en la encimera de la cocina.

Te das cuenta, al abrir la ruidosa bolsa de plástico, de que había un trébol misterioso pegado a la bolsa. 

Si viéramos un trébol y nos parásemos a contemplarlo, a mirarlo con mimo, con entusiasmo y con pasión, descubriríamos los secretos que tiene guardados para nosotros. 

1. Analizando un trébol

1. Analizando un trébol

Podríamos también analizarlo con líneas rectas para establecer un orden que a nosotros nos interese. Por ejemplo, para inscribir ese trébol en el interior de la figura geométrica, he unido los vértices del rombo con los vértices de las hojas. Realmente no tiene mucha complicación, y después, en la tercera imagen, si trazamos una línea que vaya del vértice superior al inferior, obtenemos una línea (AB) que podría servir como eje de simetría del trébol. Es decir, la línea nos indica el eje central del trébol y además nos dice que lo que pasa a la izquierda es muy parecido a lo que pasa a su derecha. Digo my parecido porque no existe una simetría perfecta en los seres vivos. De hecho, para demostrar que la simetría perfecta genera una sensación extraña a nuestra percepción, he realizado una imagen que representa un trébol perfectamente simétrico (el último). Esa silueta no es tan natural como en el primer caso. Es probable que en un primer vistazo apenas se aprecie, pero si miramos con atención, ese trébol está hecho con el ordenador, duplicando la parte de la izquierda y sobreponiéndola a la derecha en sentido inverso. Así queda más artificial, como de plástico, y en mi opinión es menos bonito.

La base, como podemos comprobar, es rectilínea. Dicho mejor, hemos creído que el rombo coincide con el trébol y hemos impuesto una manera de analizar seres vivos con figuras geométricas rectilíneas sin tener en cuenta ni siquiera el contorno. Sobra decir que no soy el primero en hacerlo, estos experimentos también los han hecho los críticos de la Gestalt para analizar obras de arte, y al hacerlo, han reducido la totalidad del cuadro a unas simples líneas, olvidándose de conceptos, de colores, de iluminación, de espacios, de expresiones... Y así fue fue como Mondrian, Malevich y autores que manejaban únicamente líneas rectas, encontraron un nicho en el mercado del arte a principios del siglo XX. 

Esta idea de analizar la forma de los seres vivos fue uno de mis objetivos durante mis primeros años de carrera, y el proyecto, ambicioso, quedó inacabado por mis facultades limitadas y mi voluntad distraída. También leí por ese tiempo libros como "Arte y Percepción Visual", de Rudolf Arnheim, que analizaba las estructuras de las pinturas, y me desmotivó comprobar que un análisis desmedido en el control de la forma provocara el olvido de lo esencial, que es la fuerza de la narratividad, del concepto humano. 

No hay que olvidar tampoco que soy consciente de que las representaciones gráficas, ya sean fotografías, pinturas, dibujos, estampas... Necesitan una estructura muy firme para emitir el mensaje con claridad, al igual que lo hacen los seres vivos. Y aunque la forma no sea lo único importante, hay que tener ese aspecto en consideración. Como todo, sin obsesionarse. Después de varios análisis que presentaré a lo largo del texto, llegué a algunas conclusiones importantes:

-Una de las cualidades de los seres vivos es la simetría casi perfecta.

-Otra característica de la creación natural es que crecen en movimiento curvilíneo.

-En los seres vivos, normalmente existe un punto de interés en el que convergen todas las líneas del contorno. 

Este trébol sobre la encimera ya ha cumplido su función. Así que lo tiramos a la basura y seguimos abriendo la bolsa de plástico para ver lo que hemos comprado. 

En efecto, lo que hay dentro son seres naturales. Nuestro museo ideal está más cerca de lo que creíamos. Si adorásemos tanto a los seres vivos como a las obras de arte, vendríamos tan contentos como si hubiéramos llegado de una subasta. Vemos curvas, esferas imperfectas, fragmentos hiperbólicos, texturas, etc. Lo que me interesa de momento es la manera en la que estas formas se van amoldando al espacio, me interesa el misterio de la creación que parte de la nada y permite que en los propios cuerpos se vayan creando como por arte de magia, que vayan formando también cuerpos ligeramente asimétricos, llenos de colores diversos, y lo más misterioso de todo, que sean cualidades provocadas por la vida... Es asombroso eso. 


Aquí puedes dejar de leer. A PARTIR DE AQUÍ ES TEXTO TODAVÍA SIN INCLUIR. 

Piña, pomelo, plátano....

 

 

SUEÑOS

todo lo que hemos visto a lo largo del día se nos queda de alguna manera grabado en el inconsciente, y las creaciones más verdaderas salen de ese manantial infinito lleno de imágenes, de colores, de formas, de conceptos, de sentimientos, de sonidos y de historias. Sacando de allí estos elementos, obtenemos un estilo que nos define como autores. De hecho, este es otro de los motivos por los que creo que esta redacción tiene sentido. Creo que de alguna manera, al menos a mí, me ha incentivado a comprobar y a analizar los lugares en los que me encuentro para localizar y ampliar nuestras capacidades creativas. 

LOS ELEMENTOS (naturales)

Antes comenté que no todos los seres naturales tienen que pertenecer al reino de los vivos. También están los elementos, que no tienen ADN. Los elementos naturales contienen lo esencial de la naturaleza viva. Creo que la similitud formal que hay entre un remolino de agua y un remolino de aire no es fortuita. Y creo también que las leyes que permiten la formación armoniosa de una concha de caracol, son las mismas que permiten que haya equilibrio entre los planetas de una galaxia. Esas formas, esas trayectorias que se van generando, así como esos contornos que van creciendo y amoldándose al espacio, son consecuencia de esas energías que generan elementos bellos. 

El hecho de que ninguna de las formas elementales se presente en línea recta, es una observación que ya he mencionado, pero en ella quiero profundizar más adelante. Ahora empezaré a hablar de la belleza de los seres más básicos, que aunque no parecen tener viva, dada la ausencia de ADN, al menos contienen características esenciales de las especies vivas.

AGUA

No obstante, merece detenerse un rato en las características del agua. De los elementos naturales, este de aquí, en concreto, acapara mi interés con un magnetismo especial. Se dice que el agua es símbolo del espíritu y creo que no es una idea descabellada pensar así, pues insisto en que el agua es necesaria para que haya vida. Y además de su relación con el plano espiritual, creo que también hay un componente formal, es decir, el agua es materia, con formas, contornos, masa, peso, volumen, etc. Las plantas se mueven, y los animales también. Creceremos, respiraremos y en definitiva, nos moveremos para permitir que sigamos existiendo. Y durante todo ese tiempo el agua estará circulando por nuestro interior. El estudio de este elemento nos permitirá ahondar en los auténticos secretos de la belleza.

Si Aristóteles propuso ya esta división que he mencionado entre seres naturales y no naturales, quisiera mencionar algo que también me llamó mucho la atención cuando estudiaba filosofía en el colegio. La idea de que Platón dividiera el mundo en dos partes me dio una visión un poco más clara del mundo. Suena un poco bíblico eso de dividir el mundo en dos, y es que si hablamos de crear, en algún momento tendrían que aparecer analogías con el Génesis. Él decía que por un lado se encontraría el mundo de las ideas (la idea del bien, de la verdad, de la belleza, de la matemática...) y en la otra parte estaría el mundo sensible, terrenal, tangible, el mundo que puede ser percibido por los sentidos, y que además es cambiante y temporal. No es necesario posicionarse a favor o en contra de estas teorías. No hay rivalidad entre ellas, básicamente son dos visiones que nos ayudan a continuar en nuestra labor de analizar formas. La visión de Platón tiene que ver más con la búsqueda de la perfección, son formas que se reducen a fórmulas sencillas, más mentales, más matemáticas; y en cambio, las ideas de Aristóteles parecen algo más terrenales, formas más complejas y orgánicas y que en ocasiones imitan o intentan adoptar esas formas platónicas. A esta última concepción aristotélica se le dio el nombre de hilemorfismo. 

Antes de ponerme a hablar de las formas geométricas más complejas, vamos a probar con un ejemplo sencillo, como puede ser un trébol.

Un autónomo es una empresa

Nacemos como seres humanos, y sin darnos el consentimiento, pasamos a ser personas civiles pertenecientes a un país, con derechos y obligaciones dictadas por ese país.

Perteneces a un país por haber nacido en él. Es decir, tu identidad cultural, de entrada, viene definida por las coordenadas geográficas que indicaban tu posición el día de tu nacimiento. Y entonces empezamos a someternos a leyes que nos exigen, y nos piden comportarnos de cierta manera, y cuando no lo hacemos así, nos castigan. La sociedad sigue funcionando a base de castigos, y nos hacen pagar dinero para beneficiar a los que nos mandan, o nos encierran. 

Nuestra conducta se deteriora por el entorno social que no hemos elegido, y asumimos unas responsabilidades y un comportamiento que tampoco hemos elegido. Nuestra naturaleza es, desde que nacemos, sumisa. Y sabiendo esto, para sentirnos algo más libres, decidimos hacernos autónomos y pagar una cuota que no deja de ser un castigo por nuestra irremediable rebeldía. Y uno acepta el castigo. A pesar de todo.

Cuando uno se da de alta en autónomos, pasa de ser una persona civil y se convierte en una empresa. Eso significa que cada acto va a beneficiar o perjudicar directamente al interesado. Eso significa ser algo más libre dentro de los márgenes de la legalidad y exige un altísimo grado de responsabilidad. La libertad implica responsabilidad, eso lo saben todos los filósofos.

Y Steve Jobs siempre me da la razón en estas cosas. (Argumento de autoridad subliminal)


¿Qué pasará cuando sea autónomo?


Cuando seas autónomo:

1. El tiempo será dinero

Un profesor que se llamaba Gonzalo decía: "El tiempo es el único problema de la educación". Y tiene su lógica. Si hay poco tiempo, el alumno va a fracasar. Y si le das más tiempo, aprobará. El tiempo de un empleado es dinero cuando durante ese tiempo está trabajando. El tiempo de un autónomo debe generar ganancias incluso cuando está durmiendo. Tu trabajo ya no es sentarte y ponerte a trabajar. Tendrás que ser comercial de ventas, diseñador de web, creador audiovisual, redactor, gestor financiero, administrador, soñador y además, si quieres vender dibujos, tendrás que dibujar... O aprendes a gestionar ese tiempo, o tu empresa muere.

 

2. Tu imagen será la de tu empresa

Tu ropa ya no te servirá para dejar de pasar frío, ahora representará la identidad corporativa. Tu nombre será un nombre empresarial. Tu firma será un logo. Tu página web un escaparate. Las redes sociales ya no serán para contactar con los amigos, son para promocionarte. Las redes serán para pescar. Tendrás que trabajar tu imagen. Imagen, imagen, imagen...

 

3. Vas a tener que Priorizar

"Centrarse no es decir que sí, es decir que no a ideas realmente buenas". Esto lo dijo Steve Jobs, "escoged hacer una idea que sea genial". Ya no vale con sentarte en una silla y ponerte a hacer los dibujitos que te vienen a la cabeza. Ahora se trata de priorizar ideas, objetivos y experiencias. Hay ideas que deben permanecer al margen, hay otras en las que ni siquiera deberías empezar a trabajar. Unas son importantes, otras no tanto, así que hay que identificarlas y volcarse en ellas. Yo tengo claro que mi objetivo es buscar nuevas maneras de entender la belleza, comprender sus procesos de creación y compartirlo con el mundo.

 

4. Te costará conservar el espíritu

Contratos, cláusulas, plazos, facturas, formularios, tesorería, domiciliación, IVA devengado, IVA deducible, IRPF, renta, contabilidad, cliente... De repente tu vocabulario cambia y el tiempo que dedicas a tu actividad se llena de obligaciones fiscales. Esto te quitará mucha energía al principio, hasta que te familiarices. No hay que olvidar que hay que centrarse en lo que mejor sabe hacer uno, sea lo que sea y nada más. Conservar el espíritu significa no desviarse del sentido profundo y de la idea central. Mi consejo es que luches frente a las adversidades y los mandatos y mantengas tu espíritu puro y libre.

 

5. Serás dueño de tu mensaje

Boscher, ejecutivo que estaba al cargo del marketing en la empresa de Apple, decía: "El mejor mensaje es aquel que es claro, conciso y reiterado (...) No hay que dejar que nada reste valor a la marca". Creo que desde que soy consciente de la importancia del mensaje, voy mejorando la imagen de la web. Y eso no quita que siga explorando lugares recónditos de la mente y continúe pasándomelo bien. Pero si uno tiene un mensaje claro, le resulta más fácil filtrar y entregar contenido valioso al espectador.

 

6. Tendrás que transmitir

La palabra "transmitir" viene del latín transmittere y significa "hacer llegar un mensaje de un lado a otro". Trans- (de un lado a otro) -mettere (enviar). Esta parte es la más importante. Para transmitir un mensaje, primero tendrás que tener un mensaje. Para moverlo de un lado a otro necesitarás los medios. Para que el mensaje sea interesante, vas a tener que desechar otros menos valiosos, para que resulte atractivo desde el principio, vas a tener que cuidar la manera en la que lo transmites.

Así que, como ves, una vez tengas todo esto asimilado, tendrás que empezar a gestionar tu tiempo para llegar al corazón de la gente.
 


¡Mucho ánimo!

Luimmi

Dónde hacer una Exposición

Para exponer se necesita un espacio. Este espacio puede ser físico o puede ser un espacio en internet.

La diferencia es que en el primer lugar ves, percibes, sientes, experimentas la obra real y original. Puedes olerla, sentir el valor de lo auténtico sin filtro de ningún tipo. Ves el partido en el estadio. Sientes los gritos de la afición, la energía de las personas, los cánticos... Sientes emoción sin filtros.

Al mostrar las imágenes por internet, lo que estamos haciendo es ver el fútbol en casa. También es apasionante, pero es diferente.

Zidane está de acuerdo. ¿No se nota?

Es necesario que existan las exposiciones de pintura, igual que es necesario tener en cuenta los resultados de un partido para luego repartir los premios.

Aquí voy a hablar de los lugares en los que he expuesto físicamente el resultado de mis trabajos. Son espacios físicos, sometidos a unos límites dispuestos por paredes verticales. Como sabréis, cada lugar tiene sus pros y sus contras, aquí los menciono.


¿Dónde exponer?



 

1. En Bares o Restaurantes

 

Pros: Es fácil encontrar a un propietario interesado en el proyecto. 

Si te comportas como una persona agradable, es fácil conseguir lo que te propongas. Más aún si lo haces con entusiasmo. Si le pides ayuda a alguien, además de llevar clientes a su negocio resultará motivador para ambos. 

Contras: El entorno también aporta un valor añadido a tu obra, desvirtuándolo en ocasiones.

No es lo mismo exponer en un bar de mala muerte, que en un sitio de moda en el centro de la ciudad. No es lo mismo exponer en el MOMA que en tu casa. El público al que quieres dirigirte debe apreciar tu trabajo en el lugar adecuado. Es importante saber a qué público se está dirigiendo uno.

En cuanto a la venta, según mi experiencia, en los bares se venden trabajos baratos, pequeños, que queden bien en el salón, y el porcentaje de venta en comparación a otros lugares es bastante bajo. No tiene sentido ir a vender un Ferrari en el mercadillo. Tampoco lo tiene vender calcetines de lana en el Palacio Real. 

 

2. En Universidades de Arte

 

Pros: Lo verán personas que están interesadas.

Contras: Las veces que he expuesto en Universidades, no permitían la venta de la obra (es posible que ahora se pueda). 

Es buena opción para promocionarse. Recibirás feedback de personas formadas, probablemente el mejor que puedes recibir. Hay que buscar gente que se mueva en tu misma onda. Y este es un buen lugar para entablar contacto e intercambiar perspectivas. 

 

3. En Galerías de Arte

 

Pros: Aumenta tu reputación como artista. 

Contras: Difícil acceso. 

Pinchando aquí, puedes descargar un documento donde aparecen todas las galerías que he encontrado en Madrid. Yo hace años me di un paseo por muchas de ellas. Iba preguntando cómo podría exponer, pero la respuesta del bedel era casi siempre la de: "Déjanos el porfolio y ya te diremos". Así que estoy en proceso de realizar el porfolio (esta web) y una vez la tenga presentable me paso de nuevo.

4. En Tiendas de Material Artístico

 

Pros: Te das a conocer por tu zona.

Contras: En las tiendas especializadas en materiales artísticos, los clientes no suelen comprar lienzo hechos, los hacen ellos.

Durante un tiempo, José Luis, una persona que siempre me apoyó en esto, me dejó poner algunos de mis cuadros en su escaparate. No tuve suerte, pero al parecer es muy difícil que alguien compre lo que hay en el escaparate de una tienda de artes. Incluso a él en esos tiempos le costaba. Lo mejor de pasarte por las tiendas y preguntar es que es gratis y además te pueden salir trabajos de profesor de pintura y proponer cursos. Es interesante opción.

 

5. En Centros Culturales

 

Pros: Promoción asegurada.

Contras: Largas esperas.

De momento he expuesto en Villaviciosa y en Boadilla del Monte. Es muy sencillo, basta con rellenar unos papeles que te dan en el ayuntamiento y esperar varios meses hasta que te digan que ya puedes. Aquí es donde más obra he vendido, creo que es lo más recomendable.

 


Espero que os haya servido.

¡Un abrazo!

Luimmi