Un autónomo es una empresa

Nacemos como seres humanos, y sin darnos el consentimiento, pasamos a ser personas civiles pertenecientes a un país, con derechos y obligaciones dictadas por ese país.

Perteneces a un país por haber nacido en él. Es decir, tu identidad cultural, de entrada, viene definida por las coordenadas geográficas que indicaban tu posición el día de tu nacimiento. Y entonces empezamos a someternos a leyes que nos exigen, y nos piden comportarnos de cierta manera, y cuando no lo hacemos así, nos castigan. La sociedad sigue funcionando a base de castigos, y nos hacen pagar dinero para beneficiar a los que nos mandan, o nos encierran. 

Nuestra conducta se deteriora por el entorno social que no hemos elegido, y asumimos unas responsabilidades y un comportamiento que tampoco hemos elegido. Nuestra naturaleza es, desde que nacemos, sumisa. Y sabiendo esto, para sentirnos algo más libres, decidimos hacernos autónomos y pagar una cuota que no deja de ser un castigo por nuestra irremediable rebeldía. Y uno acepta el castigo. A pesar de todo.

Cuando uno se da de alta en autónomos, pasa de ser una persona civil y se convierte en una empresa. Eso significa que cada acto va a beneficiar o perjudicar directamente al interesado. Eso significa ser algo más libre dentro de los márgenes de la legalidad y exige un altísimo grado de responsabilidad. La libertad implica responsabilidad, eso lo saben todos los filósofos.

Y Steve Jobs siempre me da la razón en estas cosas. (Argumento de autoridad subliminal)


¿Qué pasará cuando sea autónomo?


Cuando seas autónomo:

1. El tiempo será dinero

Un profesor que se llamaba Gonzalo decía: "El tiempo es el único problema de la educación". Y tiene su lógica. Si hay poco tiempo, el alumno va a fracasar. Y si le das más tiempo, aprobará. El tiempo de un empleado es dinero cuando durante ese tiempo está trabajando. El tiempo de un autónomo debe generar ganancias incluso cuando está durmiendo. Tu trabajo ya no es sentarte y ponerte a trabajar. Tendrás que ser comercial de ventas, diseñador de web, creador audiovisual, redactor, gestor financiero, administrador, soñador y además, si quieres vender dibujos, tendrás que dibujar... O aprendes a gestionar ese tiempo, o tu empresa muere.

 

2. Tu imagen será la de tu empresa

Tu ropa ya no te servirá para dejar de pasar frío, ahora representará la identidad corporativa. Tu nombre será un nombre empresarial. Tu firma será un logo. Tu página web un escaparate. Las redes sociales ya no serán para contactar con los amigos, son para promocionarte. Las redes serán para pescar. Tendrás que trabajar tu imagen. Imagen, imagen, imagen...

 

3. Vas a tener que Priorizar

"Centrarse no es decir que sí, es decir que no a ideas realmente buenas". Esto lo dijo Steve Jobs, "escoged hacer una idea que sea genial". Ya no vale con sentarte en una silla y ponerte a hacer los dibujitos que te vienen a la cabeza. Ahora se trata de priorizar ideas, objetivos y experiencias. Hay ideas que deben permanecer al margen, hay otras en las que ni siquiera deberías empezar a trabajar. Unas son importantes, otras no tanto, así que hay que identificarlas y volcarse en ellas. Yo tengo claro que mi objetivo es buscar nuevas maneras de entender la belleza, comprender sus procesos de creación y compartirlo con el mundo.

 

4. Te costará conservar el espíritu

Contratos, cláusulas, plazos, facturas, formularios, tesorería, domiciliación, IVA devengado, IVA deducible, IRPF, renta, contabilidad, cliente... De repente tu vocabulario cambia y el tiempo que dedicas a tu actividad se llena de obligaciones fiscales. Esto te quitará mucha energía al principio, hasta que te familiarices. No hay que olvidar que hay que centrarse en lo que mejor sabe hacer uno, sea lo que sea y nada más. Conservar el espíritu significa no desviarse del sentido profundo y de la idea central. Mi consejo es que luches frente a las adversidades y los mandatos y mantengas tu espíritu puro y libre.

 

5. Serás dueño de tu mensaje

Boscher, ejecutivo que estaba al cargo del marketing en la empresa de Apple, decía: "El mejor mensaje es aquel que es claro, conciso y reiterado (...) No hay que dejar que nada reste valor a la marca". Creo que desde que soy consciente de la importancia del mensaje, voy mejorando la imagen de la web. Y eso no quita que siga explorando lugares recónditos de la mente y continúe pasándomelo bien. Pero si uno tiene un mensaje claro, le resulta más fácil filtrar y entregar contenido valioso al espectador.

 

6. Tendrás que transmitir

La palabra "transmitir" viene del latín transmittere y significa "hacer llegar un mensaje de un lado a otro". Trans- (de un lado a otro) -mettere (enviar). Esta parte es la más importante. Para transmitir un mensaje, primero tendrás que tener un mensaje. Para moverlo de un lado a otro necesitarás los medios. Para que el mensaje sea interesante, vas a tener que desechar otros menos valiosos, para que resulte atractivo desde el principio, vas a tener que cuidar la manera en la que lo transmites.

Así que, como ves, una vez tengas todo esto asimilado, tendrás que empezar a gestionar tu tiempo para llegar al corazón de la gente.
 


¡Mucho ánimo!

Luimmi