Leonard

La trama

La obra nos transporta a una Venecia renacentista oscura y misteriosa. Al parecer, el Dux de la ciudad ha muerto y ya están planteando entrar en el palacio para hacerse pasar por él. La idea es que las fiestas de carnaval no se cancelen. Por el momento todo parece ir bien, pero la trama se complica en el momento en el que se proclama una nueva ley que exige a los ciudadanos “adoptar la identidad del disfraz que lleva puesto”.

Será a partir de entonces cuando se desencadene una serie de tensiones que se irán acrecentando a medida que vaya avanzando la trama.

Leonard habla de los conflictos que genera el hecho de asumir nuestra identidad como algo auténtico; un relato que nos hace reflexionar sobre las consecuencias de la obediencia y que pone en tela de juicio la validez de un sistema basado en el cumplimiento de unas leyes arbitrarias.


Cuando Leonard conoce a Leda, parece salida de un relato clásico, es una mujer extranjera y mística que corre inquieta de un lugar a otro para evitar su fatídico destino anunciado. Se nos presenta como una víctima que quiere escapar del gobierno impuesto y hará lo posible por sobrevivir. Él se queda prendado de ella inmediatamente. Es demasiado joven para poder formar parte del ejército y además se encuentra en una etapa en la que le cuesta aceptar las normas absurdas que se están imponiendo desde la corte, por lo que siente que unidos pueden luchar con más fuerza contra el sistema impuesto.

Al margen de todo, ambos sienten que la vida les tiene preparado algo más especial que lo que ese mundo cínico

Leda es perseguida por un mensajero del rey, por el médico de la peste, por su tío Elito, por un bufón llamado Garbo y cada uno de los personajes tiene un motivo para atraparla.

Este sinsentido es el que estructura toda la obra.

Son todos personajes arquetípicos representan una faceta muy clara de cualquier civilización.

La parte política viene representada por el rey; el sistema de sanidad se expresa mediante la figura del médico de la peste; su tío Elito encarna la sobreprotección familiar, Leonard viene a hablarnos de la lucha contra ese sistema, y el bufón no es más que la viva imagen del entretenimiento nihilista del que disfruta la ciudad en fechas tan señaladas.

¿Desvelarán las brujas a tiempo los misterios que están a punto de ocurrir? ¿Podrá alguna entidad gobernar en el caos que se apodera de Venecia?

Aquí, la respuesta la tienen los personajes que sostienen la trama. Todos ellos se desenvuelve en un entorno tan arcaico como atemporal, donde los hechos no se relatan como fueron, sino como deberían haber sido.


Agape

Mi nuevo disco llamado Agape tiene ocho canciones y dura media hora.

Os voy a ir destripando cada tema uno por uno, desde cómo lo preparé, cómo le di forma, qué historia nos está contando y qué hice para grabarlo.

2. Jazz at Home


Ahora imagínate que estás entrando en una casa de estas grandes.

Es de noche, llueve a cántaros, pero a ti te da igual, vas directamente al porche donde hay dos personas hablando en un idioma que no comprendes bien.

Ellos ni siquiera saben que has llegado hasta allí, tampoco se extrañan al escuchar la puerta de la casa abriéndose.

Con las zapatillas húmedas, subes las escaleras, atraviesas el pasillo, abres la puerta de la primera habitación que encuentras, entras, cierras la puerta y te sientas en la cama para contemplar las curvas de una hermosa guitarra eléctrica que descansa sobre la mesilla de noche.

Ni siquiera tú entiendes qué estás haciendo ahí, pero decides enchufar el cable y encender el amplificador.

El sonido de la guitarra te tranquiliza. Te hace entrar en un mundo donde todo lo que hay alrededor te acompaña, sientes la melodía de un oboe que no sabes de dónde proviene, un piano, una batería, soniditos psicodélicos extraños, y sin darte cuenta, ya estás totalmente dentro de la canción.

Ahora sí, empiezas a recordar por qué estabas allí.

Habías entrado para comprobar si tu pareja se estaba acostando con otra persona. En realidad solo estaban hablando en el porche.

No sabes si ella ha dormido con otros, y en lo que a ti te concierne, crees estar en tu derecho de saberlo, aunque lleves meses sin dar señales de vida.

De hecho no te extraña descubrir que tu pareja llegó a creer que habías muerto.

A pesar de todo, ahora apareces ahí, y te pones a bailar en su cuarto como una serpiente que acaba de mudar de piel. ¿Te parece normal?

Mientras bailas te asomas a la ventana y ves que hay hombres acechándola tras los matorrales,

Le pides a gritos que se aleje de ellos, pero no te escucha.

Todos esos hombres te habían pedido que te alejaras de ella. Te habían considerado un tipo raro porque una vez les dijiste que a veces de te enamorabas de los pájaros y otras veces de los gatos.

Sí, todos esos hombres de la oscuridad decían que hacías cosas que nadie entendía, y cuando tratabas de explicarte, lo único que podías describir era cómo el gato se comía las plumas blancas del pajarito.

Nunca supiste explicarte bien y eso tuvo sus consecuencias.

Bajas las escaleras, la música no deja de sonar.

Le pides que te perdone esos pequeños errores, tiene que entender que no controlas esas imágenes.

Con tal de volver a estar con ella, le pedirías que siguiera siendo cruel contigo, que se atreva a decirte que te quiere una vez más.

Pero mírala. Solo quiere tomar el aire fresco y tener una conversación agradable con quien sea.

Todos los instrumentos continúan tocando a todo volumen. Los vecinos del barrio no entienden de dónde sale esa música tan extraña.

Las luces del vecindario se encienden, los perros ladran, las dos personas que había en el porche dejan de hablar y ahora solo prestan atención a esa música intrusiva.

Ahora que sabes que está prestando a tu creación más atención de la que mereces, se te ocurre decir que esa noche está muy guapa y te alegras de que se lo vaya a pasar muy bien con sus amigos.

Te hace feliz verla tan contenta…

Todo ese sueño podría haber sido una pesadilla.


Así empieza el disco de Agape. un término griego que sirve para designar un tipo de amor incondicional y reflexivo en el que el amante solo tiene en cuenta el bien del ser amado.

Savia

Mi primera novela: Savia

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La historia de Savia se desarrolla en una época un tanto agitada donde los ciudadanos que duermen en los suburbios de la periferia son los mismos que sienten la inquietud de la capital a la que van a trabajar. Esta doble realidad es una de las características más significativas que comparten todos los protagonistas del relato: Alberto, Eva, Fran, Silvia y Elisa. Todos ellos viven a las afueras de Madrid, pero la mayoría de ellos trabaja en el centro.

Vivir en dos sitios con energías tan dispares les obliga a afrontar dos tipos de realidades. Por un lado se encuentra la del núcleo urbano, con su contaminación, su aglomeración de gente, su estrés y su diversidad…

Y por otro está la urbanización, que plantea una problemática más silenciosa, más aislada e intimista que aborda temas como la superación de los traumas, el apego, el recuerdo, los sueños…

El punto de partida es la novela es este: Cinco personajes ubicados en un panorama esquizoide al que tendrán que adaptarse mediante la transformación personal.

Los personajes


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Eva

No entiende nada de lo que le pasa a la gente.

Eva, que fue despedida de su trabajo injustamente, disfruta ahora de su prestación por desempleo, y aunque está cansada de vivir esta situación tan dura, aprovecha el tiempo libre para reflexionar y conectar con su parte más íntima.

A pesar de las circunstancias desfavorables, se nos presenta como una mujer tranquila que confía en que la vida vuelva a situarla en el lugar que merece.

Aunque es un momento difícil para ella, todo esto cambiará gracias a una serie de sucesos que harán que su vida se vuelva más digna y honesta.


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Alberto

Está pensando en sus cosas…

Alberto está investigando si la simbiosis entre el ser humano y un tipo específico de planta (“Salvia Divinorum”) es viable. Esta investigación se desarrollará en el interior de las bibliotecas públicas y cada cierto tiempo Alberto se citará con el Dr. Julio para que le aconseje sobre cómo debe ir abordándola.

Aunque lo intenta, Alberto no puede seguir con claridad esos consejos porque sus razonamientos se ven interrumpidos a menudo por el recuerdo obsesivo de Eva.

Se nos presenta como un tipo con una tendencia moderada al consumo de alcohol y tabaco, con una inclinación a magnificar su estado emocional y completamente descentrado en la tarea que se le encomienda.

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Francisco Romero

Fran para los amigos.

Fran es tanatopractor, es decir, se dedica a maquillar muertos y su profesión está destrozándolo por dentro.

Es el marido de Eva.

En uno de los días de trabajo una alumna en prácticas se le acerca, y mientras está peinando uno de los cuerpos, le pregunta ingenuamente: “¿Te acabas acostumbrando a esto?”. Esa misma pregunta se convierte en el leitmotiv de su desarrollo como personaje y se planteará constantemente si se está acostumbrando a su trabajo, a su pareja, a su vida, a su rutina… A todo eso.

Dada esta situación, Fran hará todo lo posible para recuperar la estabilidad de su relación e impedir el reencuentro entre Eva y Alberto.


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Elisa y Silvia

La del pelo más corto es Elisa, cariñosa, estable y comprensiva. Silvia adopta un rol más inestable.

Los dos últimos personajes que intervienen son Elisa y Silvia. Elisa es la compañera de piso de Alberto; y Silvia es su acompañante, que se ha quedado a dormir con ella durante estos cinco días.

Para mí esta pareja representa la dualidad femenina. Ambas actúan generalmente como un personaje único. Duermen juntas, desayunan juntas, salen juntas durante el fin de semana, bailan juntas… Son como uña y carne y además comparten una visión de la realidad que está muy en sintonía.

Elisa, por un lado, adopta el rol de espectadora activa, que interviene para cuestionar las situaciones, para opinar sobre ellas, para reaccionar, para discutir…

Y Silvia, por otro, es el motor que dirige todo el hilo argumental de la novela. Aunque puede dar la impresión de que está un poco al margen de la historia, nada tendría sentido sin su presencia casi divina.


Localizaciones

Esta novela me ha hecho ser plenamente consciente de la importancia de los escenarios. A partir de las localizaciones, he ido pensando cómo actuarían los personajes, y a partir de ahí he ido construyendo la trama.

Al ser los escenarios los verdadores impulsores de la acción, los personajes actúan en función al entorno al que se les somete. Con esto quiero decir que las acciones de los personajes no son tanto una reacción a lo que dice o hace otro personaje, sino que los escenarios también obligan a que ellos tomen determinadas decisiones.

Aquí la decisión de sentarse juntos no la toman ellos, la toma el autobús.

Aquí la decisión de sentarse juntos no la toman ellos, la toma el autobús.

Estas localizaciones pueden ser:

  • Fijas: como una habitación, un piso, un bar…

  • En movimiento: ascensor, metro, autobús…

  • Imaginarias: sueños, metáforas visuales, alucinaciones, recuerdos distorsionados…

Son elementos que me han ayudado a estructurar bien la novela.

Digamos que las localizaciones han sido como los cimientos para construir la trama, y lo pienso así porque cada uno de estos va a cumplir en esta novela una función muy específica.

  • Las construcciones fijas que ya hemos mencionado nos hablan de una estabilidad, de una pertenencia a un lugar concreto del planeta tierra.

  • Después, las localizaciones en movimiento nos sirven de nexo de unión entre una realidad y otra. En los ascensores y en los metros los personajes se miran al espejo, reflexionan, se cuestionan cosas, observan la realidad, y sirven de puente entre una localización fija y otra.

  • Por último, las imágenes mentales son válvulas de escape. Las utilizo como elementos sutiles que los personajes perciben como una invitación para trabajar en ciertos aspectos de una condición humana incompleta.

Creo que la propuesta ha dado buen resultado.


Diálogos, acciones y descripciones

Mi planteamiento para evitar incongruencias en el ritmo fue que en la novela Savia hubiera un equilibrio entre las descripciones, las accione y las conversaciones. Al intercalarse unas y otras, la lectura resulta mucho más fluida y entretenida.

Como cuando escribo normalmente lo hago pensando en las imágenes que me llegan a la cabeza, el resultado de una de las descripciones del relato podría verse en una novela gráfica como algo así:


La descripción en imágenes


Mientras que si se trata de una escena con diálogo, las viñetas servirían para ir marcando el ritmo adecuado de la lectura. Algo así:

Los diálogos imaginados

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Ritmo y localizaciones son dos de los elementos a los que he prestado ma´s atención, pero el tema central no es ese, sino el valor de la transformación.

Después de que Elisa y Silvia visiten el museo del Prado, un hecho extraordinario transformará cada una de sus vidas.

Si crees que te puede gustar la novela, puedes comprarla pinchando aquí.

Te recuerdo que no se trata de una novela gráfica o de un cómic. De ese otro proyecto ya te hablaré más adelante, de momento lo que vas a encontrar no va a ser más que una novela con muchas letras y ningún dibujo.

Espero que te guste.


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El retrato flamenco

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Este es uno de los encargos que hice estas navidades.

La pintura muestra a la maravillosa Claire en un primer plano imponente que respira satisfecha tras haber alcanzado el momento climático del baile.

En un segundo plano algo sombrío está mi querido hermano Juan, quien se prepara orgulloso para continuar con el espectáculo.

Lo que me gusta de la imagen es que ni ella está bailando, ni él está cantando, pero el momento capturado refleja algo más importante que lo evidente ya que la composición describe todo lo que ha pasado antes y deja entrever lo que pasará después.

La posición de las manos, el gesto del rostro y la postura del cuerpo están llenos de expresión intensa que prefiero no seguir describiendo, pero desde luego que me encanta hacer trabajos de este estilo y mejorar cada día un poco más.


La historia de Vlad Tepes

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Vlad Tepes, al que todos conocemos mejor como el conde Drácula, sufrió la separación de sus padres con tan solo diez años.

Eran tiempos de guerra, y al cumplir los trece fue entregado a los turcos junto a su hermanito Radu como garantía de que su padre pagaría el tributo que exigía el gobierno.

Durante ese cautiverio aprende la lengua y religión turcas, las artes de la guerra y las costumbres del imperio, pero tras enterarse de que su padre había muerto apaleado y su segundo hermano había sido enterrado vivo en su tierra natal, reúne un ejército y deserta para conquistar su tierra expropiada: Valaquia.

Lucha con fervor, alimentado por una sed de venganza que le impulsa a dar lo mejor de sí mismo como guerrero justiciero, pero por desgracia, no lo consigue. Los boyardos están muy bien preparados y hay que pensar otra estrategia.

Retrocede y durante ocho años busca apoyo en las zonas limítrofes. Es en esa etapa donde muere también su madre. Cabalga solitario por los alrededores del terreno que quiere conquistar, sin amigos ni familia, ya que Radu, su único hermano vivo, permanecerá el resto de sus días como esclavo sexual del sultán.

En una de esas noches, alentado por la señal del cometa Halley, Vlad Tepes decide cruzar los Cárpatos y se lanza de nuevo a la conquista de Valaquia.

Esta vez no tiene nada que perder.

Los astros le habían hablado y él había escuchado. Arremete contra los traidores y la lucha, ahora sí, le permite hacerse con el trono.

En la iglesia celebran un ritual por su llegada y en él, los sacerdotes lo bendicen y piden que la gracia del Espíritu Santo descienda sobre él. Es entonces cuando sale vestido como un príncipe y comienza su brutal periodo de reinado.

Lo primero que hace es exigir que le devuelvan los feudos que eran de su padre. Como los propietarios ignoran la orden, la reacción de Drácula es quemar villas y castillos. En esa primera acción mueren alrededor de trescientos jóvenes, y otros tantos que sobreviven al incendio son apresados y empalados.

Poco después pide que abran la tumba de su hermano Mircea para darle el entierro digno que merece.

Cuando lo hacen, descubre que el cadáver se encuentra con los ojos quemados y la cara aplastada contra la tierra. Era un modo cruel de humillación que sin duda alguna había sido obra de los mismos boyardos que mataron a su padre.

Decide invitarles a una cena con la excusa de aclarar algunos asuntos, y antes de acabarla, algunos fueron calcinados y otros tantos obligados a construir el castillo de Poienari.

La escena en el territorio se vuelve más infernal que nunca.

Durante esa época ordena quemar pobres, emigrantes, judíos y gitanos. Empaló a prisioneros, hombres, mujeres, niños y a todo el que criticara el reinado del voivoda. Y por si fuera poco, el 24 de junio 1461, consigue acabar con la vida de Vladislav II, el asesino de su padre.

Obtiene así su tan ansiada venganza.

Para que todos pudieran ver la eficacia de sus leyes, dispuso un jarro de oro en el borde de la fuente pública como un símbolo de que en esa tierra ya no quedaba ni un solo ladrón. Nunca lo tocó nadie.

Era la muestra más clara de que conseguía su venganza, sí. Conseguía mantener el orden en su reinado, también; pero aún le faltaba por demostrar que todos los que pisaban sus tierras le iban a obedecer sus leyes incondicionalmente. Y eso incluía también un pequeño terreno llamado Giurgi que siempre había pertenecido a los Tepes y ahora estaba ocupado por los turcos.

Siente que es su deber como gobernador reconquistarlo, y cuando lo consigue, las noticias llegan al sultán Mehmet II, quien muele a palos al mensajero.

Drácula sabe que está volviéndose muy poderoso y que retar al líder de uno de los imperios más sangrientos de la historia no va a traer situaciones muy agradables, por lo que comenzar a prepararse no es mala opción.

Instruye a sus soldados en una estrategia bélica que los propios turcos le habían enseñado durante su adolescencia.

Una de esas estrategias, por ejemplo, es conceder al clero tierras que expropia a los boyardos. Abastece las iglesias con dinero y víveres que utilizará luego como refugios seguros y prepara a los allí presentes para la llegada de una gran batalla.

Mehmet II insiste en que Vlad debe pagarle sus tributos, a lo que, por enésima vez, vuelve a negarse.

El líder turco manda entonces a cuarenta de sus hombres para tenderle una emboscada de la que sale airoso. Acto seguido los arresta, los mutila y los empala sobre las ventanas de Targoviste (su ciudad). Los deja a la vista de cualquier turco que pretenda hacer algo parecido.

Mehmet no podía sentirse más humillado al recibir las nuevas noticias, por lo que decide contraatacar él mismo surcando el Danubio con Radu, y acompañado de 150.000 hombres más que lucharán en una batalla increíble contra los 31.000 hombres de Vlad Tepes.

Durante la lucha, Vlad recompensa a los que acaban con heridas al frente y mata a los que tienen heridas por detrás.

Se disfraza de mercader turco, y como domina perfectamente la lengua, al llegar la noche, entra en el campamento y mata a varios animales y soldados.

Envenena los pozos y destruye absolutamente todo lo que pudiera ser de utilidad al enemigo.

Consigue debilitar al ejército turco, pero no evita que el ejército entre en Tergoviste el 11 de julio de 1462.

En ese escenario casi apocalíptico se libra una nueva batalla que acaba con dos mil hombres más de Vlad.

Los boyardos, que ya hemos visto cómo habían sido maltratados, reconocen a Radu como nuevo voivoda de Valaquia y se apodera del trono.

Los turcos asumen la victoria y retroceden con náuseas, oliendo la descomposición de los miles de cadáveres putrefactos que había dejado Vlad en la ciudad.

Matias Corvino, rey de Hungría, está al tanto de todo lo sucedido. Nunca se había posicionado claramente a favor de ninguno de los dos líderes, pero sí es verdad que alguna vez había prestado apoyo a las tropas del ejército de los Tepes.

Tras hablar a escondidas con Mehmet II, este concierta una reunión con Vlad en la que le ofrece casarse con su hija. El trato, supuestamente se propone para afianzar enlaces de conveniencia entre ambos reinos.

Él, al verse debilitado por la derrota de los turcos, accede.

En realidad todo se trataba de un plan que habían pactado Mehmet II y Matías Corvino para acabar con su hegemonía del voivoda.

Vlad viaja hasta Hungría, y esta vez sí, le hacen prisionero y lo encierran en una mazmorra.

Desde ahí solo le queda asumir que su vida se irá volviendo más miserable cada día.

Captura ratones, después de mutilarlos los pincha en bastoncillos, los empala como hacía con los desobedientes a los que daba órdenes y también compra pájaros a los que luego decapita o a veces tan solo adorna con plumas nuevas para liberarlos. Mató también al sargento que custodiaba su prisión. Parece ser que ver cómo le cortó la cabeza allí mismo le resultó divertido al rey de Hungría.

Durante su estancia en la mazmorra aprendió a encuadernar, se hizo construir una casa y recibió la noticia de que su hermano había muerto.

Después de todo, afirmó que durante su reinado, lo único que había hecho había sido aplicar los métodos de su tiempo.

“Y de ningún modo superan en crueldad a mis contemporáneos”.

La población de Valaquia representa en ese momento dos tercios de lo que era hace 20 años atrás, antes de llegar Vlad.

En 1476 lo liberan para unirse a la batalla que se estaba librando en Valaquia, y de los doscientos soldados que entran, solo diez acaban con vida tras la masacre protagonizada por Basarab III.

Se dice que Vlad subió a una colina para ver mejor cómo su ejército mataba a los turcos, y tomándolo como tal, varios de su propio ejército lo mataron allí mismo.

Su escalpo embalsamado y relleno de algodón según el método turco, fue llevado al sultán para que lo viera con sus propios ojos.

La matriarca

Salomé con la cabeza de San Juan

Salomé con la cabeza de San Juan



"Allí donde hay un mito y una deformación del mito, deben estudiarse ambas y debe estudiarse sobre todo la inflexión y el momento de cambio".
GiambaTTista Vico


1. Introducción.

La Historia es relativa porque depende del narrador que la cuenta, y lo que yo creo es que se expresa de forma evolutiva, cíclica y dinámica. Es decir, evoluciona verificándose un retorno de los ciclos, de las crisis y de inicios de nuevas etapas. 

Es en estos puntos de inflexión entre una etapa y otra cuando aparecen las crisis y las revoluciones, y es precisamente en ese lugar donde los creadores generalmente acuden a los mitos para entender un poco mejor la naturaleza humana y reflejar lo que está sucediendo en el mundo.

He querido centrarme en esos momentos en los que los ciudadanos se cuestionan el poder de las instituciones poderosas.

Cuando la lucha por la supervivencia es tan fuerte que prevalece la desobediencia, se genera tal incertidumbre que el ser humano tiene que recurrir a su ingenio para innovar y sacar el máximo potencial de su creatividad.

Para ver qué momentos de Historia comparten estas características, vamos a acudir a los finales de los siglos XVII, XVIII y XIX.

Estaríamos hablando del Barroco, del Romanticismo y del Simbolismo respectivamente.

Mi hipótesis es que en todas ellas se recurre a la representación del mito para comprender mejor el comportamiento humano.

Suponiéndolo así, me gustaría centrarme en un relato bíblico de Salomé para comprobarlo, porque las protagonistas que intervienen en él representan muy bien esa personalidad tan propia de las crisis de finales de siglo, encarnan una lucha contra el poder, y anuncian una nueva etapa más estable y segura.

2. El relato de Salomé.

El relato cuenta que Herodías, la madre de Salomé, impulsada por su ambición de poder, contrajo matrimonio con Herodes Antipas después de divorciarse del hermano de este. Dado que el divorcio iba contra lo prescrito por la ley judía, se ganó inmediatamente el rechazo del pueblo.

Las críticas del profeta San Juan Bautista, quien era considerado por muchos como el Salvador, fueron las que más le molestaron. Por ello mismo la nueva reina ya en el poder mandó encarcelarlo.

Poco tiempo después, su hija Salomé sedujo con la danza de los siete velos a su padrastro Herodes, que agradecido, le hizo el juramento de cumplir cualquier deseo que ella pidiera. 

Salomé atiende a la voluntad de su madre, que quiere la decapitación de San Juan Bautista.

A pesar del amor que la joven Salomé profesaba hacia San Juan, solicita que los guardianes cumplan con su mandato y la cabeza de Juan Bautista encuentra su paradero sobre una fría bandeja de plata.

La escena representa la muerte de lo sacro, de lo divino, pero el llanto de Salomé también la escena del arrepentimiento y de la injusticia, ya que están sacrificando aquello que el pueblo considera sagrado.

Este relato resume muy bien las características esenciales de las épocas a las que hacemos mención: 

  1. La pérdida de las estructuras sociales, manifestadas en el descontento del pueblo.

  2. La crisis del sistema judicial, donde los jueces se comportan caprichosamente.

  3. La pérdida de poder eclesiástico, representado en la muerte de San Juan.

3. Algunos autores partidarios de retomar la mitología clásica.

3.1 En el Barroco

Judith y Holofernes (1599) Caravaggio

Judith y Holofernes (1599) Caravaggio

David vencedor de Goliath (1599)

David vencedor de Goliath (1599)

Salomé con la cabeza de San Juan (1607)

Salomé con la cabeza de San Juan (1607)

Caravaggio, al inicio, interpretó el mito de “Judith y Holofernes” procurando un acercamiento que reflejara bien esa decadencia a la que nos estamos refiriendo.

Recordemos que el Barroco es una etapa en la que el artista empieza a elegir con mayor libertad las temáticas, y los historiadores empiezan a comprobar que la elección de los artistas ayuda a comprender mejor la situación social, económica y política de cada momento.

La iconografía y la simbología del relato de “Judiyh y Holofernes” se aproximan bastante al mensaje que ofrece el mito de Salomé.

El poderoso Holofernes, que estaba preparado para destruir la ciudad de Betulia, entra en su tienda con Judith y cae medio inconsciente por haber bebido en exceso. En ese momento, Judith aprovecha para decapitarlo y se lleva su cabeza en un saco.

Es más fácil de resumir porque son menos personajes los que intervienen, pero la historia viene a contarnos lo mismo: el comienzo del fin de una institución poderosa a manos de una voluntad femenina.

Caravaggio, ese mismo año realiza también una pintura con una temática similar, que es “La decapitación de Goliat”.

La historia de David y Goliat básicamente explica cómo el mejor guerrero de los filisteos, Goliat, se enfrenta al pastor David, que se propone voluntario a derrotarlo con una honda y una piedra y consigue vencerlo con habilidad y astucia.

De nuevo aparece en el mito esa crisis de las estructuras sociales de gobierno que ya había esculpido en mármol Miguel Ángel casi un siglo antes. En ambos casos, las pinturas nos hablan de la fragilidad de las instituciones más poderosas.

No es hasta el año 1600 cuando Caravaggio representa a San Juan Bautista con una oveja sobre sus piernas. Es la primera toma de contacto con uno de los personajes del relato protagonizado por Salomé.

Más adelante, en el 1602 lo representa con una cabra, en 1603 pinta a la sagrada familia abrazando a San Juan, también en 1604 hace dos cuadros en los que aparece San Juan con una manta sobre las piernas, y continuará pintándolo obsesivamente hasta su muerte.

Sin embargo, no es hasta el año 1607 cuando representa por primera vez una escena del relato bíblico de Salomé.

Repite el motivo en 1608 y 1609, ambos cuadros llevan por nombre: “La decapitación de San Juan Bautista”.

Más adelante se desvincula del relato y retoma la representación aislada de San Juan (1608), y el año de su muerte, 1610, vuelve a representarlo tres veces más.

Es manifiesta la importancia que el pintor confiere al mito, pero más evidente aún es la dedicación que confiere el pintor a la figura profética con la que parece sentirse identificado.

Considerando a Caravaggio el precursor del tenebrismo y uno de los autores más importantes del Barroco, cabe destacar que su obsesión responde a una necesidad histórica de la que parece no poder escapar.

3.2 En el Romanticismo

Un caso más cercano en el tiempo es el de la etapa romántica.

Los románticos abandonan los logros de la razón y la ilustración, y recurren a una “nueva mitología”. En su “Dialéctica de la Ilustración” (1944), Adorno y Horkheimer sostienen que:

Desde siempre la Ilustración en su sentido global de pensamiento progresista ha tenido el objetivo de liberar al hombre de sus miedos y declararlo dueño y señor. […] El programa de la Ilustración era el desencanto del mundo. Quiso deshacer los mitos y derrotar la imaginación a través del conocimiento.

Es por eso que en esta etapa no vamos a encontrar tantas referencias concretas al mito de Salomé. En cambio, sí que encontraremos una defensa a ultranza del papel que juegan los mitos.

Nietzsche crea al personaje Zaratustra inspirado en la figura de Jesucristo proclamando la muerte de Dios, resaltando la supremacía del vitalismo humanista y recuperando a Baco y a Apolo para explicar la dualidad de la naturaleza humana.

Existe aquí una necesidad de ver a los protagonistas de los mitos con una mirada nueva y los dioses de la Antigua Grecia renacen, se reincorporan, y sostienen el ideario de las nuevas teorías filosóficas más relevantes de la época, pero quizá todavía es demasiado pronto para volver a ver a Salomé con una nueva mirada.

3.4 En el Simbolismo

L’Apparition (1876) Gustav Moureau

L’Apparition (1876) Gustav Moureau

Salomé (1891), Beardsley

Salomé (1891), Beardsley

Salomé (1918), Federico Beltrán Masses.

Salomé (1918), Federico Beltrán Masses.

Habiendo digerido ya las propuestas de la mitología alemana, durante la etapa del simbolismo se vuelve de nuevo a los relatos bíblicos clásicos, y la figura de Salomé renace con más fuerza que nunca en varias disciplinas del Arte: La literatura, la música, la ilustración y nuevamente en la pintura.

Mallarmé, a finales del siglo XIX, publicó en una segunda entrega del Parnasse (1869) su poema Herodías, además de otras obras de referencias mitológicas como “La siesta de un fauno” (1876) que retoman de nuevo el carácter simbólico y mitológico. 

El pintor Gustav Moureau, que retoma gran parte de la mitología clásica para incorporarla al lenguaje simbolista, pinta L’Apparition en el año 1876.

Flaubert, publica su novela titulada Herodías dándonos una visión bíblica del mundo antiguo.

Cuando Oscar Wilde escribe Salomé (1891), ya había leído la Herodíades de Flaubert y visto la Salomé de Moreau.

En cambio, parece ser la poesía de Heinrich Heine y la de Jules Laforgue las que más le afectan para crear la obra.

Aubrey Beardsley fue quien se encargó de ilustrar la obra de Oscar Wilde. Además de las ilustraciones, también le dio tiempo a escribir en su corta vida una novela titulada: La Historia de Venus y Tannhaüser, que Wagner tomaría como referencia para su ópera homónima, demostrando que la temática de la mitología estaba bien presente.

Poco después, el 9 de diciembre de 1905, Richard Strauss, hizo su aparición al público la obra titulada “Salomé”. De ella es interesante tomar una de las frases más aclamadas y significativas de la obra y  que diverge con la original del evangelio haciéndola realmente contemporánea. Salomé, después de haber ordenado la decapitación de su amado, se dirige a san Juan encerrado todavía en su mazmorra, y el santo, mirando al cielo (símbolo de la luz divina) hace caso omiso a sus gritos y le dice: "Ah, no quisiste besarme, ahora yo te besaré". 

Venus, Salomé, Herodias… Mujeres divinas al timón de un barco repleto de artistas.

Metafóricamente, tiene una lectura muy peculiar, y es que a pesar de que todos los valores se han perdido decapitados con la voluntad del poder nietzscheana, los ciudadanos, en el fondo de nuestro corazón, vivimos arrepentidos y seguimos amándolos. Y esto no es más que una opinión personal.

A partir de ese momento hay artistas que siguen la estela de Salomé. Federico Beltrán Masses pintó a Salomé en el año 1918. Franciso José Ribas, describía la pintura así:

“Un desgarrador dramatismo y dureza protagoniza esta obra: la bíblica Salomé, de una palidez extrema, con un aullido mudo escenifica el dolor y la desesperación ante la presencia de un esclavo que, en posición sumisa, le ofrece la cabeza de su querido Juan el Bautista. Una mujer rota ante la muerte de su amante; una cabeza en una bandeja… y lo que llamó la atención de la sociedad londinense del año 1929 fue que prácticamente el centro geométrico del cuadro lo preside un pubis femenino, sin vello, casi asexuado, infantil comparado con El origen del mundo, de Gustave Courbet”.

La lectura ya no se centra tanto en la quiebra de las estructuras sociales. Es el origen de la femme fatale, el concepto de la mujer perversa y malvada que destruye lo que se propone usando sus encantos y su sensualidad.

De manera directa este mensaje cala en la sociedad y la mujer se siente afectada, por lo que tomará las riendas para combatir esa imagen usando sus virtudes más poderosas.

3.3 Ejemplos en contra de retomar el mito.

Antes de continuar, debo mencionar que a pesar de todos estos ejemplos citados, Maupassant sostiene que: 

“El hombre de finales del siglo XIX ya no puede creer en las leyendas antiguas y su percepción de lo sobrenatural ha cambiado para siempre, achacando este cambio a los progresos técnicos que han influido fuertemente en el ser humano y en su visión del mundo. El lector ya no es tan crédulo y las supersticiones y leyendas ya no le asustan. Por ello, el autor debe mostrar más sutileza para provocar el escalofrío de inquietud y duda propio del género.” 

Es obvio que siempre habrá opiniones para todo, y las opiniones de Maupassant en aquel momento son las mismas que recibí yo cuando me proponía a pintar mi propia Salomé.

Lo que aprendí de las críticas es que no hay que tenerlas en cuenta cuando no las compartes, y que la mejor manera de llegar a realizar un buen trabajo, es fiándote de tu intuición, siendo perseverante y apasionado.

4.0 Conclusión

Tras todas las lecturas posibles, el S. XXI ha puesto a Salomé en un escaparate cuya lectura escapa ya de la tradición más arraigada. La sociedad rara vez conoce a Salomé salvo por algunas canciones pop que nos incitan a bailar en noches de desconexión.

Si se levantara de la tumba y nos viera, descubriría que su sombra, sin embargo, es mucho más alargada.

Fue ella quien protagonizó la danza de los siete velos, el refrán que reza “la venganza se sirve en frío y en bandeja de plata” sale también de ese relato, la palabra bautismo viene también del personaje del relato San Juan Bautista…

No obstante, cuando esta imagen se presenta durante de la lucha contra el patriarcado, su significado es todavía más poderoso. La imagen puede ser la misma, pero el significado es otro.

En el año 2019, nos habla de la novedad y no de lo arcaico; nos habla de un deseo por acabar con cualquier tipo de opresión machista. Es un alegato que nos invita a desobedecer a la divina justicia, precisamente porque está actuando de manera injusta.

Esta pintura, en definitiva, es la manera más sincera que tengo para manifestarme frente a lo que sucede en el tiempo de hoy, y también para hablar de lo que ya pasó en otro tiempo.




La coMMedia será mítica, o no será.

Mientras veía el monólogo de Ignatius titulado Papanatos Cum Laude, me vinieron muchas ideas a la cabeza.

¿Qué pensarías si en un espectáculo alguien del público subiera al escenario para que le chuparan un pezón?

Yo pensé en la pintura de Caravaggio, “La incredulidad de Santo Tomás” (1601-1602).

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La obra nos muestra el momento en el que Cristo Resucitado se ha aparecido a sus discípulos, pero Tomás aún no cree en su identidad, por lo que Cristo mete uno de sus dedos en la llaga del costado para reconocerlo como tal.

Es una escena deliberadamente prosaica que encarna una de las características más esenciales del barroco: aunar lo profano, lo divino y lo mitológico; provocando la atención y el rechazo a partes iguales.

Después me llamó la atención fue ese fondo idílico, como una especie de bahía que evocaba todo lo contrario al escenario en el que se desarrollaba la acción. Un sótano oscuro en Malasaña, con gente sudada, viendo a un tipo enorme medio desnudo hablando en bucle, con risas diabólicas entrecortadas y generando incómodos silencios.

Decorado descolorido con un trozo arrancado.

Decorado descolorido con un trozo arrancado.

Era un ambiente de lo más decadente, pero había algo mágico ahí, y por eso me atrajo.

La magia estaba en lo insólito de la situación y en el tenebrismo de la atmósfera, en la disposición tenue de la luz.

Todos sabemos que generar reacciones auténticas en el público cada vez es menos frecuente, estamos saturados de información muy valiosa y adormecidos por la subordinación frente a mandatarios que no saben gobernar.

Quien aplaude en los shows, atienda a los carteles; quien ríe las gracias, obedece al moderador del plató; quien para un coche, lo hace condicionado por la señal de STOP.

Para que la civilización reaccione de manera auténtica, debe actuar conforme a un impulso que venga de dentro y no de fuera, y para sentirlo, deberíamos dejar de prestar atención a esa saturación de códigos y debemos escuchar ciertos gritos sordos que nos provoquen inquietud y generen incertidumbre.

Él, Ignatius, ha venido aquí para eso.

Su grandeza consiste básicamente en recuperar esa capacidad de asombro y sorpresa. Ya sea chupando el pezón de un espectador, ya sea gritando como un loco al micrófono, o bien susurrando como un descerebrado con ganas de matar, Ignatius ha conseguido que reaccionemos.

Y para representar una de las temáticas más recurrentes de la centauromaquia, que es la barbarie frente a la civilización, creo que en la actualidad no hay mejor protagonista que él.

Ignatius Farray es un centauro.

La imagen me llegó tras una meditación. No entendí bien lo que significaba en ese momento, pero normalmente me fío de mi intuición y lo que hice fue sentarme a hacer un boceto.

El primer esbozo fue este:

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Cuando mi amigo Víctor me mencionó en twitter hablando sobre la idea de hacer caso a los sueños, yo le informé de mi nueva idea. Mencioné a Ignatius y él me contestó muy majete lo que viene a continuación.

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La Ilíada cuenta que los centauros llegaron a la celebración de boda de Hipodamía y Pirítoo. Eran unos salvajes habitantes de las montañas de Tesalia, y al emborracharse, trataron de abusar de las mujeres y de los efebos lapitas que allí había, pero gracias a Teseo, que era rey de Atenas amigo de Pirítoo, se desencadenó una batalla en la que estos últimos salieron victoriosos.

El rapto de Hipodamía (1636-1637), Rubens.

El rapto de Hipodamía (1636-1637), Rubens.

Una de las cosas que más gracia me hizo al pintar, fue el enorme ombligo. No sabía que los centauros tenían el ombligo ahí… Siempre pensé que irían en el vientre del caballo, no en el de la barriga.

Y reflexionando sobre el origen de ese cordón umbilical, me imaginé a la yegua pariendo un bebé que inmediatamente se pondría a caminar torpemente sobre sus cuatro patas.

Si asistiéramos al parto de un centauro, veríamos por primera vez a un niño recién nacido que, sin saber caminar, tiene un cuerpo que camina. Os podéis imaginar.

Hay un montón de representaciones de aquella fiesta, de hecho, para la mentalidad del siglo XXi, el tema de hombres desnudos librando combates homicidas, quizá parezca extraño, por no decir poco práctico, pero para un aspirante a escultor de finales del siglo XV estaba, como habría dicho Sigmund Freud “sobredeterminado”. (…)La combnación de esta extraña temática del homoerotismo y el antagonismo feroz parece reflejar algo profundo acerca de Florencia misma: una ciudad tristemente célebre por el pecado de sodomía y por sus feroces luchas de facciones.

Pero en mi pintura he preferido desvincularme del caos que generalmente transmiten, y he optado por hacer una pintura en la bestia aparece sola, protagonista de un escenario quimérico y gritando con la boca bien abierta, pero en silencio.

Quizá ese gesto es la última manera que nos queda para introducir un poco de anarquía en esta civilización en la que nos ha tocado vivir.

Introducción a la 3ª Evaluación

Aunque cueste, debemos reconocer que en la vida existe una gran cantidad de cosas que no se pueden medir, aspectos que no se pueden evaluar con tanta precisión como todo lo visible: la creatividad, la imaginación, la sensibilidad, el amor, la ira, la ambición, los celos... En definitiva, cualquier entusiasmo o impulso no se presta con facilidad a ser medido. ¿Cómo poner una medida a lo que no puede entenderse a través de la razón? ¿Es ese el motivo por el que debemos eliminarlo del sistema? En realidad, el Arte no tendría ningún sentido si no hablara de nuestras emociones y misterios más profundos.

El hecho de que no sea fácil calificar estos matices esenciales, no es excusa para dejarlos al margen del sistema educativo, más bien al contrario, creo que los debemos incorporar como una motivación que impulse a crear con más entusiasmo.

Si al obedecer a la burocracia aceptamos que estamos evitando todo lo que no se puede medir, tendremos que aceptar también que esa obediencia supone dejar al margen del sistema las cuestiones humanas más profundas.

Por eso creo que hay que trabajar con una propuesta educativa más centrada en lo esencial, que señale la importancia de lo inconmensurable, y creo que una vez señalado, debemos educar en base a ello. 

Comunicarnos en términos de intuición, misterio, sueño, imaginación, ilusión, vitalidad, deseo, sensación o creatividad debería ser lo habitual en la enseñanza del Artes; porque esos impulsos son el verdadero motor que mueve a la sociedad, y aunque la mueva desde un lugar ignorado y recóndito, pasando desapercibido frente a la crueldad y la violencia más llamativas, es mi tarea incidir en los aspectos más positivos de la educación. Valores que ayudan a evolucionar, a dirigir en una dirección concreta, donde el modo de percibir el mundo y el uso adecuado del lenguaje sean nuestra guía.

Para evolucionar como sociedad, lo prescindible es lo que va más allá de las calificaciones (podría sugerir ahora el término de metacalificación). Por este motivo planteo en el bloque de esta tercera evaluación integrar en el aula estos aspectos más profundos y dinámicos.

Así conseguiremos estrechar y mejorar las relaciones personales que nos sensibilizan frente a las injusticias sociales y comprenderemos el mundo de una forma más completa.

Ahora, si nos posicionamos frente a los referentes que la crítica venera como auténticas fuentes de inspiración, tendríamos que ponernos delante de Lorca, fusilado; de Vincent van Gogh, que se suicidó; de John Lennon, asesinado; o de Marvyn Gaye, muerto a manos de su padre; de Arquímedes, asesinado a manos de un soldado romano; o del cantante Tupac, tiroteado en su automóvil…

Estas muertes, reflejo de personalidades que seguían a ciegas las motivaciones más internas, y son anecdóticas frente a la cantidad de inspiración que han sido capaces de insuflar al mundo. Son esas vidas las que nos deben servir de referente, no por sus muertes prematuras y accidentales, sino por sus gloriosas vidas a pesar de la opresión ejercida por una sociedad a la que incomodaban.

En este bloque de Producción Conceptual, trataremos diez puntos que nos harán profundizar más detenidamente en los conceptos a los que sugiero acercarnos, y realizaremos un ejercicio por cada tema que veamos:

·      La simbología

·      La imaginación

·      La expresión y la destrucción

·      Los sueños

·      El entorno de origen

·      La superpoblación

·      La financiación

·      El virtuosismo

·      El pasado y la tradición

·      El carácter

Sin más preámbulo, comencemos.

Savia

"Savia, narra la apasionante aventura de Alberto, un biólogo que se topa con un hallazgo revelador durante su investigación doctoral. Gracias a él, accederá a su oscuro mundo y las imágenes surrealistas que encontrará en el camino le guiarán para acceder a su luz interior, a su verdadera esencia." Así reza la sinopsis de la novela que firmo con el pseudónimo de Luito da Fez. Podéis comprarla pinchando aquí. 

Savia, como he dicho, es una novela y está siendo una novela gráfica. Más de doscientas páginas escritas con esmero y dedicación, revisadas y releídas, corregidas durante años. No soy partidario de hacer spoilers, por eso me costó mucho trabajo redactar la sinopsis. La clave era no dar demasiadas pistas sobre lo que sucedía. Espero haberlo conseguido.   

LA HISTORIA DE SU PUBLICACIÓN

Hace ocho años aproximadamente, tras terminar de escribirla y corregirla, decidí enviarla a una editorial física para que la publicara. En cuanto leyeron la historia al completo me dijeron que estaría bien que cambiara el final. Si lo hacía, entonces publicarían la novela.

Yo al principio me resistí al cambio, pero finalmente conseguí meter un final alternativo que no me disgustaba demasiado. Probablemente pasó demasiado tiempo entre el día en que tomé la decisión y el día en que actué consecuentemente, así que volví a enviar el texto con un final más asequible y antes de leerlo me dijeron que la editorial había quebrado. Lo intenté con otras editoriales, pero las dificultades para publicar un libro en aquel entonces eran inmensas, cuando me dijeron: "Luismi, la gente en España no lee. A menos que seas famoso, no te van a leer", dejé de insistir.

Gracias a que los tiempos cambiaron muy rápidamente, encontré una posibilidad de publicar el libro sin necesidad de pasar ningún filtro. Hay una plataforma que se llama kdp y lo que hace básicamente es publicar lo que le gusta al autor. El autor se convierte en editor, y la plataforma en una herramienta que permite la compraventa. No es el editor ni el productor el que decide si la historia merece la pena, sino el público. Podéis ver las críticas aquí

No obstante, esta novela no es como las demás, suena a tópico, pero me gusta ver que no es algo que se gesta en un despacho y nace en una imprenta. Al contrario, quiero verla como un ser vivo que empieza a vivir desde el día en el que se me ocurre la idea, y que además va adquiriendo nuevas formas a medida que va pasando el tiempo. Ideación, realización, postproducción, transformación, muerte, si acaso... 

EL FUTURO DE SAVIA

Considero que en el lenguaje del cómic todavía están por explorar muchos de sus recursos estilísticos, hay mucho por hacer y decir, y por eso me he empeñado en esta idea de convertirla en imágenes secuenciales. 

Aunque es una historia con tintes románticos, tanto el libro de texto como el cómic están cargados de referencias explícitas a la cultura Pop.

Esta tendencia cada vez me atrae más porque, si bien era vista por los críticos más exigente de otras décadas con una actitud de arrogancia y desprecio, creo que en estos días está teniendo una acogida más cálida por parte del público y la crítica. Es cierto que en algunos círculos intelectuales todavía sigue siendo un tema tabú hablar de Pop, pero basta con ver los últimos reconocimientos más notables en el mundo de las artes para verlo con más claridad. El Nobel a Dylan es un uno de ellos. El Pop ya no es un recurso estilístico, es una realidad; y el cómic un formato accesible a las generaciones nuevas. Si a un joven le das a elegir entre una novela escrita y una novela gráfica, lo más seguro es que elija la segunda opción.

Los dibujos de las viñetas ayudan a que tengamos presente en todo momento que la historia de Saviahabla sobre la fuerza de las imágenes. Imágenes poderosas que una vez han conseguido anclarse en nuestra memoria tienen en peligro de provocar tristezas de otro tiempo, alegrías que ya no nos pertenecen, y además ayudan a conformar gran parte de nuestra identidad. La identidad superficial, la que se ve, pero también la oculta, la que solo vemos nosotros.  

Y es que la novela ya no es novel, ni el cómic algo cómico. Caben en ellas la muerte, el desamor, la soledad, la añoranza, dios, la locura; caben drogas y sexo, sangre. Pero también mariposas y cucarachas con flores, pájaros y gatos, humo de colores y miradas brillantes, con vida. La clave para conseguir que tanto trabajo merezca la pena está en aprender a contar la historia, no en la historia en sí.

Podría seguir hablando sobre todo aquello en lo que se convertirá esta creación, pero no me gusta hacer planes a largo plazo, solo vislumbrarlos. 

Sea como fuere, lo que presento aquí en la web, de momento, es la novela al completo y el primer capítulo de la novela gráfica. El objetivo es que veas los avances del proyecto, y si algún día estás interesado en tener el trabajo definitivo, pondré un link para que puedas comprarlo a través de la red.

Muchas gracias por tu interés y espero seguir en contacto contigo.

(Y si todavía no te has dado cuenta de que he dejado unos links subliminales en el texto, puedes pinchar aquíy ver a qué sitio te llevan todos.)

Guía para elaborar tu propio proyecto de Arte

He puesto a la venta en amazon (click AQUÍ) uno de los trabajos más elaborados que he hecho hasta la fecha. De momento solo está en formato electrónico, pero en breve estará disponible también en formato físico, ya os avisaré cuando salga.

Se trata de una guía para elaborar un proyecto de Arte, algo que a mí me habría encantado tener en mi adolescencia. Al no encontrarla, la he creado, y lo que es mejor, me ha sido útil para impartir las clases de Arte que he dado este año a los alumnos de 2º de bachillerato. 

Os pongo el resumen aquí, y si tenéis ganas de crear algo y todavía no sabes por dónde empezar, ya sabéis. Espero que te guste: 

Esta guía está ideada para que puedas realizar tu propio proyecto artístico y personal. En ella nos centraremos en todos los aspectos del proceso creativo: desde la ideación, pasando por la producción (formal y conceptual), hasta llegar al punto de transmitir al mundo el mensaje de tu trabajo. 
Al final de cada uno de estos bloques, evaluaremos el proceso que hemos seguido, y lo haremos a través de una rúbrica diseñada específicamente en cada apartado. 
En las sesiones del primer bloque, definiremos nuestros gustos, estableceremos un plan de acción y analizaremos aspectos de nuestra personalidad para comprender cómo nos comportamos al enfrentarnos al reto de la creatividad, discutiremos sobre los diferentes métodos creativos para ver cuál es el que mejor se adapta a nuestras necesidades individuales, y una vez comprendidos, elegiremos los materiales pensando cuál podría ser la mejor manera de plantearlo. Después, nos pondremos manos a la obra aplicando el método propuesto.
El segundo bloque será más práctico y en él trabajaremos con mayor libertad. Nuestras sesiones irán acompañadas del trabajo seleccionado de otros artistas que nos servirán de referencia en nuestro recorrido. Distinguiremos entre forma, materia y contenido, para profundizar en aspectos como el claroscuro, la composición, el color, la perspectiva, la profundidad, la luz, la textura… Valoraremos las capacidades expresivas de los materiales que utilicemos y también haremos hincapié en lo esencial, que es aprender a contar una historia. 
Una vez lleguemos al tercer bloque, ya deberíamos haber interiorizado cómo se genera una imagen, por un lado, y cómo afecta a nuestra percepción, por otro. Será entonces el momento para reflexionar sobre la naturaleza de las historias humanistas, ya que son ellas las que se preocupan por los temas que nos afectan como individuos libres y que generalmente giran alrededor de una temática muy clara como puede ser el amor, la soledad, la muerte, la guerra, etc. En definitiva, en este tercer bloque comprobaremos que seremos capaces de resolver los problemas conceptuales básicos planteados por todos los artistas predecesores.
Y ya, por último, en la fase de postproducción, prepararemos nuestros trabajos para enseñarlos al público. Expondremos las ideas básicas de nuestro mensaje y defenderemos nuestra postura mostrando los trabajos que hemos ido haciendo. Cuando adoptemos el rol de ponente, tendremos en cuenta las características de la audiencia para articular el mensaje de modo más efectivo, y cuando nos encontremos entre la audiencia, aprenderemos a emitir un feedback sincero que sirva para mejorar la trayectoria de nuestros compañeros, evaluando tanto la estructura del discurso como la capacidad de oratoria que demuestren. Calcularemos los posibles beneficios que reportará nuestra obra a diferentes niveles (tanto espirituales como financieros), y al final haremos un balance general del curso que afianzará las bases de lo que hemos aprendido.
Planteo este ejercicio pues, como una guía para desarrollar un proyecto artístico de arte, teniendo en cuenta lo que somos: diversos individuos íntegros y creativos con inquietudes que necesitamos satisfacer.

Tarot, dioses egipcios y griegos

Vale, igual se me ha ido un poco de las manos, pero acabo de relacionar a los dioses egipcios con su equivalente griego. Y no solo eso, sino que los arcanos mayores del Tarot de Marsella también tienen su origen en la concepción holística de las deidades primigenias. Y esto es todo, amigos.   

La nueva educación

1.    Situación demográfica. 

La tendencia general demográfica nos prepara un panorama social poco esperanzador para desarrollar una educación que cumpla con las garantías máximas de calidad. Una sociedad en la que nacen cada vez menos niños, en la que aumenta paulatinamente la edad de mortalidad y desaparecen poco a poco diversos puestos de trabajo debido al desarrollo de nuevas tecnologías, supone un reto; el reto de enfrentarse a una educación con una plantilla de profesores cada vez más reducida, más inestable, y que se dirigirá cada vez a un menor número de alumnos. Se generará una mayor competencia entre los colegios y las instituciones tendrán que optar por una mayor diferenciación, que será necesaria para prosperar en dicho oficio.  

Una manera de solucionar esta situación sería formar cada vez más a los profesores, no solo en conocimientos, sino también en habilidades necesarias para el progreso; y otra manera, la de reeducar a la sociedad sobre la necesidad de la educación para el progreso.

2.    Situación del profesor

Es cierto que tendremos cada vez profesores más formados, pero a medida que aumenta esa formación, el reconocimiento social va disminuyendo, ya que las habilidades del profesor están muy alejadas de las que ejercía el maestro de antaño. Es decir, ni los datos recopilados en nuestra memoria, ni la erudición que profesemos en nuestra materia nos servirán para garantizar la educación que el futuro requiere. Esta falta de reconocimiento social queda reflejada tanto en los salarios reducidos que recibimos, como en nuestro rol de autoridad cada vez más cuestionado.

Esta situación genera una inestabilidad permanente que podría solventarse de varias formas: Concretando las nuevas habilidades con las que debe actuar un docente, y aumentado los salarios con los que contamos actualmente.

3.    Tecnología: Implantación y desarrollo

El desarrollo de nuevas tecnologías supondrá un avance en la educación, pero no debemos olvidar la obsolescencia adherida a ellas y el gasto que suponen las actualizaciones de hardware y las renovaciones de material puntero. La velocidad con la que avanzan hay que tenerla en cuenta, ya que si la escuela no está al tanto del avance de los recursos tecnológicos, sus ingresos podrían generar más costes que beneficios. Y dicho sea de paso, no todas las escuelas podrían invertir en tecnologías destacadas, quedándose atrás las de la escuela pública y aumentando así las desigualdades entre las escuelas que sí pueden permitirse este privilegio. 

Podríamos optar por el formato renting para no caer en errores financieros relacionados con esta nueva situación. 


4.    Metodologías y modelos

En el futuro, se implantarán modelos de enseñanza cada vez más internacionalizados. No sabemos lo que pasará con la EVAU y con PISA, pero todo indica a que desaparecerán del panorama educativo. Tiene sentido, ya que la educación va a tener que cambiar sus objetivos. Ya no serán los de memorizar y almacenar información, sino la de entrenar a ciudadanos para incluirlos de manera eficiente en el mercado laboral. Creemos que los nuevos modelos de enseñanza, implantarán metodologías que persigan el objetivo de crear individuos autodidactas. 

5.    Marco Normativo y Legislación

En cuanto al panorama legal, consideramos que el Estado tendrá que adaptarse a un nuevo modelo de enseñanza que seguramente acabará siendo transversal. Más que por asignaturas, se trabajarán destrezas y habilidades, por bloques bien diferenciados, que procurarán sacar el máximo potencial de las diferentes inteligencias múltiples. La Ley de prohibición de dispositivos móviles en las aulas pronto se abolirá. Concretamente, cuando consideren la importancia profunda que tiene educar en el uso adecuado de estas tecnologías. 

En definitiva, el marco legal que rige la enseñanza, en un futuro no muy lejano tendrá que adaptarse a esta nueva situación, generándose cambios muy drásticos frente a lo que conocemos hoy por educar. 

6.    Cultura social y valor emergente

Ya hemos mencionado el comportamiento irrespetuoso y cada vez más habitual que la sociedad muestra frente a la figura del profesor (que en teoría debería considerarse una autoridad). Esta tendencia exponencial da pie a un panorama desolador donde la educación no puede ofrecer las garantías de máxima calidad. No obstante, hay que reconsiderar que si el valor emergente es la tecnología, entonces habrá que formar ciudadanos a partir de las ventajas que obtenemos con el buen uso de esas tecnologías. Implantarlas a ciegas sería una tarea inútil. 

Retratos

Hay en mí un impulso creativo que persigue retener la mirada de mis semejantes. Un deseo de capturarla y expresarla vívidamente para comprender qué hay ahí, en esa vida. Y la persona retratada, generalmente con pudor y avergonzada de mostrarse, se presta a posar porque quiere verse a través de otros, y también porque hay en nosotros un deseo de permanecer, aunque sea sobre una superficie en blanco, y de no borrarnos.

Mi afición por el retrato es la consecuencia de haberme sentido en otra dimensión cuando me quedaba paralizado contemplando un autorretrato de Van Gogh o me perdía prestando atención a la mirada misteriosa de las retratadas por da Vinci. Si consiguiera, aunque solo fuera una vez, captar esa fuerza contenida en una pupila, entonces ya podría abandonar gustosamente mi faceta de retratista. De momento solo estoy experimentando. 

A ellos.

A los que dicen que viajo como vía de escape. 

Viajo para adentrarme en el mundo en el que vivo y conocer su diversidad. Su gente, sus paisajes, los idiomas y las lenguas, para compartir las emociones universales. Viajo para que mi capacidad de sorprenderme no mengüe. Para ampliar mis puntos de vista, para ver las cosas desde otra perspectiva. Viajo, no para huir ni para escapar, sino para hundirme dentro de mí y ver dónde está el fondo. Para cavar agujeros en la superficie y sobrepasar los límites que me imponen. 

A los que dicen que he cambiado. 

Sí, he cambiado. Soy un árbol de hoja caduca. A veces me verás con hojas, otras veces solo seré ramas y otros días me verás dando frutos. Cambio a menudo. El cambio es mi esencia, y me mantengo firme en esa constante. Si crees que no soy el mismo, te equivocas, soy el mismo árbol. Con más ramas, más atardeceres, más experiencia. Cuando me dices que ya no soy el que era, con cierto aire de lamento, lo que quieres decir es que ya no me parezco a ti, y por eso sonrío. Porque yo cambio.

A los que dicen que me gusta que me manden.

Cuando un niño de cuatro años le dice a su madre "no me gusta que me manden", no hace falta dar argumentos. No me gusta que me manden. Aunque alguien quiera creer que me gusta, recuérdalo, no me gusta que me digan cómo tengo que hacer las cosas. 

A los que dicen que la música no es lo mío. 

Lo mío es crear. Lo mío es explorar los diferentes códigos del lenguaje, aprender a utilizarlos, interiorizarlos y combinarlos para expresar mis sentimientos. Esos códigos pueden ser palabras, sonidos, pinceladas o fotos, pero lo mío es experimentar. No soy músico, pero mi música me lleva a unos estados que necesito sentir, y tampoco soy pintor, aunque sepa transmitir algo intercalando pinceladas. No soy escritor, aunque haya escrito novelas, ensayos y teatro. Déjame aclararte que lo mío es crear y experimentar. Lo mío no es la música, claro que no. Lo mío es la música y todo lo demás. 

A los que hice daño.

Me acuerdo de todos. Y siempre que hice daño a alguien fue por ignorancia, por falta de tacto, por vanidad o porque me sentía indefenso. Si hubiera sabido cómo haber evitado ese sufrimiento, lo habría hecho. Ahora que me conozco mejor, controlo mejor mis acciones y soy capaz de decir las cosas de manera más suave y sin dejar de faltar a la verdad, he comprendido la necesidad de ponerme en el lugar de la otra persona y creo que así no genero el daño que siempre acompañó a la brutalidad y la ignorancia. Pido disculpas a los que ofendí en su momento. Que sepáis que si hubiera conocido la clave para no hacerlo, habría actuado de otra forma. 

A los que me hicieron daño. 

Ya no me acuerdo de quiénes fueron los culpables de mis llantos, pero esos llantos quedaron atrás, y aunque me hicieron pasarlo mal, me quedo con lo que aprendí de ellos. Porque sufrir no es tan malo si uno acaba aprendiendo lecciones a partir de el dolor. En mi caso, aprendí a recibir las críticas con serenidad, a ser más humilde, a entender la necesidad de ser coherente con uno mismo, a ser íntegro a pesar de vivir en un mundo lleno de codicia y de injusticia. El sufrimiento me bajó los humos y la vulnerabilidad me hizo ser más humano todavía. 

A los que me juzgan. 

En un juicio, ni el que juzga ni el juzgado sacan beneficio alguno. Al contrario. Lo normal es que los dos salgamos perjudicados. Que me digas lo que es justo y válido para ti, puede que me sirva para conocer mejor tu perspectiva sobre ciertas cosas, pero no servirá para que lo que yo haga se amolde a tu criterio. No lo intentes. Mi experiencia, formación y las diferentes perspectivas con las que veo el mundo, seguramente sean diferentes a las tuyas, y precisamente por eso el mundo es rico en matices. 

Educar en el Arte

En Septiembre comencé a dar clases de Educación Plástiva Visual y Audiovisual en los cursos (desde 1º ESO hasta 4º ESO) y además doy también dinujo a 1º de Bachillerato y a 2º. Este último también tiene la asignatura de Técnicas Gráficoplásticas conmigo (no entiendo por qué no se llaman grafoplásticas). 

El caso es que antes de empezar, en verano, me paré a reflexionar sobre cuáles serían mis objetivos para esta temporada 2016 - 2017, y llegué a la conclusión de que lo que iba a hacer era "Educar en el Arte". Y subí la reflexión a un blog que hice específicamente para los alumnos y los padres: http://misclasesconluimmi.blogspot.com.es/

Parece una frase sencilla y muy obvia, pero cuando uno se plantea qué es educar y qué es Arte, la cuestión se enrevesa y se complica un poco. Así que voy a exponer cómo entiendo yo este propósito.

Educar...
 

Educar es una palabra muy bonita, y para comprender su verdadero significado es preciso acudir a la raíz, al origen. El dicionario etimológico nos dice que viene del latín educere y que significa: conducir de dentro a fuera, hacer salir. Como veis, se compone del prefijo ex- (fuera de) y -ducere (conducir, guiar), y esto nos da pistas para entender cuál es la verdadera tarea del educador: Servir de guía para sacar lo mejor del alumo. Creo que esta definición demuestra que el educador es alguien que señala lo que le ha funcionado a él durante el recorrido del camino. Señalamos lo que consideramos importante para la formación. Por tanto, el educador no debería percibirse ni entenderse como una autoridad institucional que conoce la verdad y la implanta, sino como un guía. Alguien que no adoctrina, sino que educa. Que pretende sacar lo mejor, desde dentro, hacia fuera.

...en...
 

Fijaos que no digo "Educar para el Arte", o "Educar hacia el Arte". Lo que digo es "En", como en inglés "in". Lo que significa que quiero dar las clases rodeado de Arte. El que vosotros sois capaces de generar, y reviviendo el que a mí me ha traído a este punto que sigo desarrollando. Porque el arte es un proceso, no una meta.


...el Arte.
 

Con mayúscula, porque me refiero a ella como disciplina de estudio. Esta palabra viene del latín, Ars, y en griego se utilizaba la palabra τέχνη (technè) para designar a lo que actualmente conocemos como el conjunto de artes y técnicas. En su origen, ambas palabras designaban al conocimiento adquirido que es capaz de crear aplicaciones prácticas de cualquier naturaleza, pero con el paso del tiempo la palabra τέχνη derivó palabra "técnica" (en castellano); mientras que Ars se convirtió en la palabra Arte, aludiendo a las actividades destinadas al placer de los sentidos o el intelecto. Es decir, el concepto de lo que hoy entendemos como Arte se originó para designar todo lo que fuera un aprendizaje adquirido y se empleara en aplicaciones prácticas. Lo que tienen en común el Arte y la tecnología es que son productos de una habilidad, de la creatividad, y que se basan en técnicas aprendidas.


Así pues, "Educar en el Arte" significa servir de guía para para sacar lo mejor de cada uno. Ayudaros a ser más creativos, a ser más habilidosos y a ofrecerlo al mundo.
 

Y es que la tarea de educar no es fácil. Hacerlo requiere de un grado de responsabilidad muy alto, y las consecuencias son decisivas para el desarrollo de una sociedad.

Si queremos ofrecer una educación extraordinaria, además de demostrar que el alumno es capaz de cumplir con las peticiones ministeriales, deberíamos afianzar conceptos, promover el espíritu crítico del alumno, impulsar la creatividad y activar el carácter emprendedor.

Además, es necesario explicar en las aulas y fuera de ellas nuestro cometido, dar a entender a los padres, a los profesores y alumnos que estamos buscando un objetivo, ya que así será más fácil conseguirlos. No basta con realizar una simple evaluación en la que demuestren lo que saben ese día. Si lo que queremos es generar ciudadanos críticos, creativos y activos, personas que ayuden y beneficien también a mejorar el mundo en el que vivimos, tenemos también que cambiar la manera tradicional de educar.

Ya han pasado tres meses desde que escribí esto, y veo que poco a poco van saliendo los frutos, pero no os podéis ni imaginar la cantidad de dificultades que hay entre medias. Nadie nos va a poner fácil estos caminos, quizá por eso merezca la pena recorrerlos. Para allanarlos y permitir a los que vienen detrás caminar más airosos.

 

El carácter creativo.

El carácter determina la conducta de las personas, incluso de un pueblo, y en ocasiones sucede que se confunde el carácter de una persona con su intransigencia. De hecho, es habitual ver a gente que justifica un comportamiento agresivo de alguien después de haber montado un numerito: "Ay, cariño, es que tienes mucho carácter". Bien, a la falta de dominio no se le llama carácter. Al que no sabe controlar sus impulsos se le llama energúmeno.

¿Qué es el carácter entonces?

Aldous Huxley definió el carácter como "una voluntad fuerte dirigida con una conciencia tierna". Y si el carácter tiene algún interés para mí, es porque creo que puede influir en la capacidad para ser más creativos. De esta definición que nos da Huxley se deriva que el carácter va estrechamente ligado a "la voluntad" y "la ternura", y creo que la creatividad funciona de la misma manera. En mi caso, crear es un deseo consciente, un acto delicado. Y esta definición tan bonita como imprecisa, me sirve para dar entrada al artículo y para encontrar otra definición más apropiada a mi gusto, ya que las definiciones (soñé una vez) deben ser como las estrellas fugaces: breves, precisas y reveladoras.

¿Qué es el carácter entonces? Creo que si acudimos al significado etimológico de la palabra, encontramos un matiz que puede ayudarnos a encontrar una definición más clara. Resulta que los griegos denominaban "Kharaktein" al acto de imprimir una marca con un hierro candente al ganado, siendo el significado original de carácter "el que hace marcas". Y esa idea del mito genial y temperamental, triste, fuera de quicio y atormentado, ya se nos queda anclada a nuestra memoria colectiva y nos resulta difícil desligarnos de ella. Más aún cuando la noción del genio creativo va tan vinculada a la imagen de una persona guiando a un ganado sin rumbo: Napoleón, Picasso, Bob Dylan... Nadie se atrevería a decir que estos personajes históricos no tienen carácter. Una persona con carácter, deja marcas. De momento es una de las cosas que tenemos claras. Y que no se me malinterprete, esas marcas no son marcas físicas, sino espirituales, psicológicas.

Recuerdo un hombre de avanzada edad al que se le murió su mujer. Al no poder asimilar una vida en soledad, comenzó una rutina que consistía en ponerse un cubo de metal en la cabeza y dar golpes en una pared con un palo mientras gritaba cosas que solo él parecía entender. Repitió este procedimiento durante meses, no faltó ni un día a la cita, hasta que un día se dejaron de escuchar sus gritos y sus golpes y ya nadie volvió a verlo por allí. Los vecinos, siendo incapaces ahora de asimilar ese silencio repentino, se preguntaban qué habría sido de él. Tardaron poco en descubrir que había muerto y sin duda, dejó una huella en los que presenciaron ese episodio.

Es una historia real que ilustra cómo alguien puede dejar una marca imborrable en la memoria. ¿Pero qué diferencia hay entre Napoleón y él? Yo diría que lo único que les diferencia es la compañía. Y me explico. El carácter, que viene definido por las emociones y en la manera en la que respondemos a un suceso, depende también del ambiente que nos rodea, de las personas que nos acompañan. Un ambiente social que nos permita expresar esas emociones, permitirá que nuestro carácter se desarrolle de manera natural. Una respuesta que salga de nuestro interior, directamente y sin bloqueos, ayudará a definir nuestro carácter con más claridad y además tendrá un efecto positivo en nuestra salud, ya que no habrá impulsos reprimidos y estresantes que desencadenen una enfermedad.

Así que el carácter, aunque influye en gran parte, no depende solamente de nuestros sentimientos y de nuestra capacidad de reaccionar frente a un estímulo, sino que depende también de lo que nos permite el entorno. Y sea como sea el entorno, esa actitud con la que respondemos a un suceso, no es más que una expresión humana. Por eso digo que el carácter y la creatividad van estrechamente ligados, y por eso digo también que la repercusión que tienen nuestras acciones dentro de la sociedad, determinan la fuerza de nuestro carácter. Y también por esto que acabo de decir, pensamos que Napoleón, Picasso, Bob Dylan y el protagonista de la narración tienen carácter: Porque la compañía sobre la que dejaban marcas ha respondido cambiando la percepción sobre determinados conceptos.

Así pues, el carácter es una cualidad humana que consiste en expresar reacciones frente a estímulos o sucesos y es por eso que define nuestro modo de ser.

También podríamos ponernos a definir la creatividad, pero ya hablamos de eso en esta otra entrada. Lo que comparten la creatividad y el carácter, es la capacidad de expresión.

De aquí se deduce la importancia del carácter para determinar nuestra identidad, precisar el grado de influencia en el entorno social y concretar qué capacidad tenemos para generar nuevas creaciones que nos permitan replantearnos el funcionamiento saludable de la sociedad.

¡Saludos pseduofilosóficos!


Luimmi