Leonard

La trama

La obra nos transporta a una Venecia renacentista oscura y misteriosa. Al parecer, el Dux de la ciudad ha muerto y ya están planteando entrar en el palacio para hacerse pasar por él. La idea es que las fiestas de carnaval no se cancelen. Por el momento todo parece ir bien, pero la trama se complica en el momento en el que se proclama una nueva ley que exige a los ciudadanos “adoptar la identidad del disfraz que lleva puesto”.

Será a partir de entonces cuando se desencadene una serie de tensiones que se irán haciendo más problemáticas a medida que vaya avanzando la historia.

Leonard habla de los conflictos que genera el hecho de asumir nuestra identidad como algo auténtico; un relato que nos hace reflexionar sobre las consecuencias de la obediencia y que pone en tela de juicio la validez de un sistema basado en el cumplimiento o la desobediencia de las leyes..


El protagonista Leonard se nos presenta como un ciudadano inadaptado. Es demasiado joven para poder formar parte del ejército, y además se encuentra en una etapa en la que le cuesta aceptar las normas absurdas que se están implantando. Al margen de todo, siente que en su vida hay una misión principal, que es la de encontrar algo de cordura en todo ese ambiente caótico.

Es en Leda en quien centrará todas sus atenciones, pues a primera vista parece ser la mujer que transmite más serenidad, calma y cordura.

Leda en realidad es una mujer extranjera y mística que parece salida de un relato clásico. Su función es la de correr de un lugar a otro para evitar su fatídico destino anunciado.

Se nos presenta como una víctima de una sociedad machista que hará lo posible por sobrevivir a pesar de no encontrar sentido a nada de lo que sucede a su alrededor.

Leda es perseguida por el rey, por el médico de la peste, por su tío Elito, por el enamoradizo Leonard y por un bufón llamado Garbo. Cada uno de los personajes tiene un motivo para atraparla, y este sinsentido, paradójicamente, es lo que da un sentido de estructura y coherencia a toda la obra.

Cada uno de estos personajes representa un sector de la sociedad: La parte política viene representada por el rey; el sistema de sanidad se expresa mediante la figura del médico de la peste; su tío Elito encarna la sobreprotección familiar; Leonard viene a hablarnos de la adolescencia tardía, y el bufón no es más que la viva imagen del entretenimiento.

Estos personajes que representan una faceta muy clara de cualquier civilización, son los que sostienen una trama que se desenvuelve en un entorno tan arcaico como futurista. Porque no podemos negar que trata de describir dos sociedades en un mismo espacio con adornos de otro tiempo. Si el autor ha conseguido su propósito, ya no puedo decirlo yo.