Agape

Mi nuevo disco llamado Agape tiene ocho canciones y dura media hora.

Os voy a ir destripando cada tema uno por uno, desde cómo lo preparé, cómo le di forma, qué historia nos está contando y qué hice para grabarlo.

2. Jazz at Home


Ahora imagínate que estás entrando en una casa de estas grandes.

Es de noche, llueve a cántaros, pero a ti te da igual, vas directamente al porche donde hay dos personas hablando en un idioma que no comprendes bien.

Ellos ni siquiera saben que has llegado hasta allí, tampoco se extrañan al escuchar la puerta de la casa abriéndose.

Con las zapatillas húmedas, subes las escaleras, atraviesas el pasillo, abres la puerta de la primera habitación que encuentras, entras, cierras la puerta y te sientas en la cama para contemplar las curvas de una hermosa guitarra eléctrica que descansa sobre la mesilla de noche.

Ni siquiera tú entiendes qué estás haciendo ahí, pero decides enchufar el cable y encender el amplificador.

El sonido de la guitarra te tranquiliza. Te hace entrar en un mundo donde todo lo que hay alrededor te acompaña, sientes la melodía de un oboe que no sabes de dónde proviene, un piano, una batería, soniditos psicodélicos extraños, y sin darte cuenta, ya estás totalmente dentro de la canción.

Ahora sí, empiezas a recordar por qué estabas allí.

Habías entrado para comprobar si tu pareja se estaba acostando con otra persona. En realidad solo estaban hablando en el porche.

No sabes si ella ha dormido con otros, y en lo que a ti te concierne, crees estar en tu derecho de saberlo, aunque lleves meses sin dar señales de vida.

De hecho no te extraña descubrir que tu pareja llegó a creer que habías muerto.

A pesar de todo, ahora apareces ahí, y te pones a bailar en su cuarto como una serpiente que acaba de mudar de piel. ¿Te parece normal?

Mientras bailas te asomas a la ventana y ves que hay hombres acechándola tras los matorrales,

Le pides a gritos que se aleje de ellos, pero no te escucha.

Todos esos hombres te habían pedido que te alejaras de ella. Te habían considerado un tipo raro porque una vez les dijiste que a veces de te enamorabas de los pájaros y otras veces de los gatos.

Sí, todos esos hombres de la oscuridad decían que hacías cosas que nadie entendía, y cuando tratabas de explicarte, lo único que podías describir era cómo el gato se comía las plumas blancas del pajarito.

Nunca supiste explicarte bien y eso tuvo sus consecuencias.

Bajas las escaleras, la música no deja de sonar.

Le pides que te perdone esos pequeños errores, tiene que entender que no controlas esas imágenes.

Con tal de volver a estar con ella, le pedirías que siguiera siendo cruel contigo, que se atreva a decirte que te quiere una vez más.

Pero mírala. Solo quiere tomar el aire fresco y tener una conversación agradable con quien sea.

Todos los instrumentos continúan tocando a todo volumen. Los vecinos del barrio no entienden de dónde sale esa música tan extraña.

Las luces del vecindario se encienden, los perros ladran, las dos personas que había en el porche dejan de hablar y ahora solo prestan atención a esa música intrusiva.

Ahora que sabes que está prestando a tu creación más atención de la que mereces, se te ocurre decir que esa noche está muy guapa y te alegras de que se lo vaya a pasar muy bien con sus amigos.

Te hace feliz verla tan contenta…

Todo ese sueño podría haber sido una pesadilla.


Así empieza el disco de Agape. un término griego que sirve para designar un tipo de amor incondicional y reflexivo en el que el amante solo tiene en cuenta el bien del ser amado.