Agape

Mi nuevo disco llamado Agape tiene ocho canciones y dura media hora.

Os voy a ir destripando cada tema uno por uno, desde cómo lo preparé, cómo le di forma, qué historia nos está contando y qué hice para grabarlo.

2. Jazz at Home

When did you phone, when was the last time, Oh, Mia?

Where have you slept, have you been sleeping on other beds?

Perhaps you thought that I was dead,

But I have two lives, just like a snake,

dancing on your mind.

They lay and wait for you, so you’d better go

They told you: Go without your favorite man

Felt in love with a bird and a cat

now the cat is eating the white feathers to him…

Please forget my little faults or disconnect my voice

Please be cruel and say again I love you too.

Yeah…

Isn’t that cat the animal wich is looking inside?

Avoid your nails, please, don’t be angry oh, little cat.

This is an eclipse, a total eclipse.

And you’re lighting me lighting my back.

Feel the shine on you…

hey lay and wait for you, so you’d better go

They told you: Go without your favorite man

Felt in love with a bird and a cat

now the cat is eating the white feathers to dream…

Please forget my little faults or disconnect my voice

Please be cruel and say again I love you too.

Yes you know that tonight you look so pretty

and you’re goinf to dance tonight with all your friends,

It seems to me like a nightmare, babe,

Because I’m happy when you look so fine.

La, la, la, lá, la, la, la, la, la…

Larala, la lará, lalá. Uhm!

Ahora imagínate que estás entrando en una casa de estas grandes.

Es de noche, llueve a cántaros, pero a ti te da igual, vas directamente al porche donde hay dos personas hablando en un idioma que no comprendes bien. A ellos ni siquiera les sorprende que hayas llegado hasta allí, tampoco se extrañan de que hayas abierto la puerta de la casa. Con las zapatillas húmedas, subes las escaleras, abres la puerta de la primera habitación que encuentras, entras, cierras la puerta y te sientas en la cama para empezar a tocar una guitarra eléctrica que hay justo al lado.

Ni siquiera tú entiendes qué estás haciendo ahí, pero el sonido de la guitarra te tranquiliza. Te hace entrar en un mundo donde todo lo que hay alrededor te acompaña, escuchas un oboe, un piano, una batería, soniditos psicodélicos extraños, y ya estás totalmente dentro de la canción. Ahora empiezas a recordar por qué estabas allí.

Habías entrado para comprobar si tu pareja se estaba acostando con otra persona, pero solo has encontrado una guitarra.

Es muy triste, porque tú no recuerdas cuándo fue la última vez que ella te llamó, no sabes si ha dormido con otros, y en lo que a ti te concierne, crees estar en tu derecho de saberlo. ¿Qué te creías que iba a pasar? Llevas meses sin dar señales de vida. De hecho, tu pareja llegó a creer que habías muerto, pero ahora apareces ahí como si tuvieras una segunda vida y te pones a bailar en el interior de su cabeza como una serpiente que acaba de mudar de piel. ¿Te parece normal?

Mientras cantas, le adviertes de lo que has visto. Hay hombres acechándola tras los matorrales, le pides que se aleje de ellos, que esté pendiente de lo que hacen porque todos esos hombres te habían pedido que te alejaras de ella. Te habían considerado un tipo raro porque a veces de te enamorabas de los pájaros y otras veces de los gatos. Sí, todos decían que hacías cosas que nadie entendía, y cuando tratabas de explicarte, lo único que podías describir era cómo el gato se comía las plumas blancas del pajarito. Nunca supiste explicarte bien y eso tuvo sus consecuencias.

Imagina que vas allí a su habitación y te disculpas ante ella como si fueras un fantasma, le pides que te perdone esos pequeños errores, tiene que entender que nadie es perfecto. Y si no lo hace, entonces que te desenchufe. Desde la habitación sigues cantando esa canción y le pides que siga siendo cruel contigo, que se atreva a decirte que te quiere.

Todos los instrumentos continúan tocando a todo volumen. Los vecinos del barrio no entienden de donde sale esa música tan extraña. Las luces se encienden, los perros ladran, las dos personas que había en el porche dejan de hablar y ahora solo prestan atención a esa música intrusiva.

Ahora que sabes que te está prestando más atención de la que mereces, se te ocurre decir que esa noche está muy guapa y que se lo va a pasar muy bien con los amigos, que te hace feliz verla tan contenta. ¿Acaso no es eso amor?

Así empieza el disco de Agape. un término griego que sirve para designar un tipo de amor incondicional y reflexivo en el que el amante solo tiene en cuenta el bien del ser amado.