El Koala Familiar

Una vez soñé con un koala que tomaba un cruasán con cocacola y me invitaba e sentarme junto a él para que no se sintiera solo durante el tiempo del desayuno.

Foto 1. Un koala en la plaza Sol.

Foto 1. Un koala en la plaza Sol.

Esa imagen me impactó de tal modo que me sigue acompañando desde entonces.

A veces la veo en la plaza de Sol (foto 1). Otras veces veo al koala en el zoo donde trabaja mi hermano Juan (foto 2).

Foto 2. El koala que vive en el zoo Pairi Daiza.

Foto 2. El koala que vive en el zoo Pairi Daiza.

Mi hermano me dijo que son tan dormilones y tan sensibles al entorno, que es muy fácil que un koala muera de un infarto si alguien les da un grito o si se estresa demasiado.

Como no estaban dispuestos a que eso sucediera, lo metieron en una estancia climatizada, calentita, tranquila y silenciosa.

Cuando fui a visitarlo, me quedé quieto y lo vi dormido en una rama de un árbol. De verdad sentí que nunca nada me había generado tanta ternura como aquello.

Durante el paseo pensé que ese animal había aparecido en mis sueños para recordarme ni necesidad de calma y busqué en google el significado de: “soñar con koalas”. Leí que “el koala refleja especialmente ese vínculo de protección que se establece entre madre e hijo y aparece cuando no estás atravesando un buen momento en las relaciones familiares” y decía también que “Estos animales están muy relacionados con los recuerdos de la infancia, por lo que puede ser que eches de menos la despreocupación de cuando eras un niño. En este sentido, este sueño es frecuente si estás atravesando una época de incertidumbre en la que tienes que tomar decisiones difíciles”.

El mensaje no podía ser más claro ni describir mejor mi situación de entonces.

Mi inconsciente se expresaba con estos símbolos: .

  • Un koala

  • Unos zapatos impecables

  • Una cocacola

  • Un cruasán

  • Una cortina moviéndose

  • Una habitación azul

¿Para decirme qué? ¿Que me sentara a desayunar con mi madre?

Foto 3. Cocina de mi madre.

Foto 3. Cocina de mi madre.

Mi madre necesita la cocacola, no solo el producto, sino también la imagen comercial. Por eso tiene la cocina decorada como la tiene (foto 3). Además, le encanta comer la parte crujiente de los cruasanes, justo la parte más tostada de los bordes.

Pero bueno, no es un sueño que hable solo de mi madre.

A mi padre lo que más le gusta es que lleve los zapatos limpios, que brillen y resulten siempre relucientes, y ese koala cumplía con la norma para ser un señor “como Dios manda”.

Así que me decidí a sacar mi imagen del inconsciente y traerlo al mundo real.

En realidad la imagen de ese sueño no es más que una invitación a retomar el contacto con la familia, especialmente en momentos de estrés y de angustia.

Recordemos que hay un hogar donde hubo protección y tranquilidad, y no está mal retomar el contacto con esa energía de vez en cuando.

Espero que os guste.